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El
costo sería muy alto;
habría que importar maquinaria y combustible
FIDEL CASTRO:
LA TIERRA AGRICOLA DE CUBA
NO ES APTA
PARA PRODUCCION MASIVA
Una
parte está ociosa e infestada
de una planta nociva;
jornaleros huyen del campo
Gerardo Arreola
(Corresponsal)
La Habana
La Jornada
México
Infosearch:
Fidel Nuñez
Analista
Jefe de Buró
Latinoamérica
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Enero 26, 2008
La Habana,
25 de enero. Más de medio año después de que
el gobierno interino de Raúl Castro abrió una discusión
que puso el acento en la necesidad de explotar al máximo
el campo, Fidel Castro dijo hoy que las tierras agrícolas
de Cuba no son aptas para una masiva producción
de granos y que la solución a los problemas del país
no está a la vuelta de la esquina.
Para producciones
comerciales de granos en gran escala, como requieren las necesidades
de una población de casi 12 millones de personas, nuestras
tierras no son aptas y el costo en máquinas y combustibles
que el país importa, con los actuales precios, sería
muy alto, dijo Fidel Castro en un artículo, difundido
el viernes.
Castro compartió
la idea de reducir costos para cumplir los compromisos nacionales
en productos como el azúcar. Pero ni soñar,
por ello, señaló, que las soluciones de
nuestros problemas no son fáciles y no están a la
vuelta de la esquina.
Aunque aún
se desconocen detalles sobre posibles reformas económicas
dentro del sistema, Raúl Castro y otros dirigentes han insistido
en incrementar la producción local de alimentos para sustituir
importaciones.
El año
pasado el campo recibió una inyección de recursos,
cuando el gobierno liquidó un adeudo con los agricultores
privados y las cooperativas y aumentó precios al productor
para la leche y la carne vacuna.
Una porción
de tierra cultivable está ociosa e infestada de una planta
perniciosa; faltan vehículos y maquinaria y los obreros agrícolas
ganan más trabajando para los campesinos privados que para
las cooperativas, donde escasea la fuerza laboral, todo lo cual
desemboca en una baja producción agrícola, de acuerdo
con estimaciones del sector.
Con un tercio
de la tierra cultivable, los campesinos privados producen el 88
por ciento del maíz y del frijol, el 36 por ciento del arroz,
el 71 por ciento de la carne porcina, el 62 por ciento de las hortalizas
y el 60 por ciento del café, entre otros resultados, según
informes oficiales.
Al arrancar
la discusión, en el primer semestre de 2006, la prensa local
reportó posibles líneas de acción como reformas
legales para explotar las tierras ociosas, nuevos mecanismos de
organización más eficientes y una oferta de combustible,
sistemas de riego e insumos para las cooperativas de crédito
y servicios (productores independientes).
En medios académicos
circulan iniciativas como que el Estado ceda la gestión productiva
a los campesinos y se estimule la fuerza laboral agrícola;
el empleo de remesas en pequeñas y medianas inversiones familiares;
la creación de cooperativas de servicios urbanos y en los
sectores subsidiarios de la industria; un balance del papel del
mercado y el racionamiento en la distribución y una apertura
a la inversión extranjera en sectores alimentadores del turismo.
Fidel Castro
dijo en su artículo que en Cuba no hay fuerza laboral para
aplicarla intensivamente en la producción de granos, como
en China y Vietnam. Aquí hace mucho rato que abandonaron
el campo los cortadores de caña y los trabajadores de los
cafetales de las montañas.
Cuba importa
unos mil 700 millones de dólares anuales en alimentos y sólo
a Estados Unidos le comprará este año 600 millones
de dólares, según anunció el presidente de
la importadora Alimport, Pedro Alvarez.
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