En un cambio
de escenario que sugiere austeridad, el gobierno anunció
"ajustes" para enfrentar una nueva escasez de moneda
fuerte en 2008 , recordó que Cuba vive aún bajo
el impacto del "periodo especial", como se llama aquí
a la crisis que siguió al derrumbe de la Unión Soviética
y ratificó la decisión de emprender una reforma
en el campo que dispare la producción.
Después
de dos años de impulso por la exportación de servicios
y el intercambio con Venezuela, la economía cubana redujo
su ritmo en 2007, arrastrada por la falta de divisas, la caída
de la construcción, el comercio minorista y el turismo
y una insuficiente producción agrícola, dijeron
informes oficiales.
La menor
disposición de moneda fuerte, en parte por el alza de alimentos
y combustible, redujo importaciones de bienes de consumo y las
ventas al menudeo, según los reportes.
El ministro
de Economía y Planificación, José Luis Rodríguez,
dijo en la sesión de diciembre del parlamento que el país
enfrentará en 2008 la escasez de divisas "haciendo
los ajustes que resulten indispensables", lo que puede significar
nuevas restricciones en las compras al exterior.
Los primeros
efectos de esa política surgieron al iniciarse este año,
cuando proveedores extranjeros fueron notificados de que se ampliarán
los plazos de pago, que ahora serán de hasta 365 días.
La tendencia
se veía en los últimos meses de 2007, cuando las
tiendas de comestibles exhibieron anaqueles vacíos y escasearon
las autopartes.
Rodríguez
anunció "disminuciones significativas" en el
consumo de energía en el sector público, al que
reclamó "planes verdaderamente rigurosos para reducir
el gasto".
"Están
presentes las limitaciones objetivas y subjetivas que impuso el
periodo especial, no rebasado aún", dijo Rodríguez.
"Resta
todavía mucho que hacer para lograr la satisfacción
de las necesidades del pueblo y asegurar el desarrollo del país".
El ministro
informó que la balanza de pagos será deficitaria
este año. Aunque aún se desconoce el dato de 2007,
el resultado contrasta con un pequeño lapso (2004-2006)
de excedentes, que facilitaron una fuerte inversión en
infraestructura.
Los ingresos
principales vinieron el año pasado de exportaciones como
la del níquel y de servicios como los que prestan decenas
de miles de médicos, además de que repuntó
la industria.
Según
datos oficiales, la producción porcina alcanzó el
año anterior una cifra récord de 268 mil toneladas
y la leche de vaca tuvo un crecimiento de 16.8 por ciento, dos
casos en los que aumentó el precio al productor.
Aún
se requiere "un significativo volumen de recursos que deben
asignarse a los productores más eficientes, pero también
profundas transformaciones estructurales y organizativas que permitan
aumentar a corto plazo la eficiencia económica de la producción
agropecuaria, reduciendo su costo y eliminando las trabas que
impiden su avance, haciendo producir la tierra al máximo
de sus potencialidades", señaló el ministro.
El impulso
a la producción agraria, anunciado el año pasado
por el presidente interino Raúl Castro, incluyó
la eliminación de la intermediación estatal en la
distribución de leche fresca, una experiencia que ya se
extiende a decenas de municipios.
Rodríguez
dijo que se planea una "adecuada política de estímulo
y aseguramiento" a los productores, para avanzar este año
en la sustitución de importaciones de arroz, frijoles,
leche, fruta, harina de trigo y pienso.
Aunque el
sector agropecuario creció en 2007 en un 24.7 por ciento,
según los informes oficiales, el avance tiene que compararse
con una caída de -6 por ciento en el ejercicio anterior.