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EL PUEBLO CUBANO
PIDE CAMBIOS
MIENTRAS CONTINUA SIN SABER
QUE PLANEA RAUL CASTRO
MDZol
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José F. Sánchez
Analista
Jefe de Buró
Cuba
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Marzo 22, 2008
Aquí un análisis del fututo que le depara a Cuba con
un nuevo mandatario, que aunque íntimamente relacionado con
Fidel, tiene sus particularidades. ¿Qué se cocina
en la política cubana?.
¿Qué se está cocinando en los fogones del poder
en Cuba? Mucho, según coinciden analistas, políticos
y la propia población aunque, a un mes de la asunción
del nuevo gobierno de Raúl Castro, si bien empiezan a conocerse
algunos "ingredientes", el menú final de los
cambios sigue siendo incierto.
Rumores -"Radio
Bemba", el boca a boca cubano, está más activo
que nunca-, filtraciones y vagas alusiones en los medios oficiales
dejan vislumbrar por dónde van los tiros, que pasan desde
la venta libre de algunos insumos para el campo y de computadoras
y electrodomésticos, a una flexibilización de las
regulaciones migratorias o el levantamiento del veto a cubanos en
hoteles de lujo, entre otros.
Pero una
confirmación oficial no se ha producido hasta el momento.
El propio Raúl
Castro alentó las expectativas de cambios cuando, en su discurso
de asunción el 24 de febrero, anunció que en las
"próximas semanas" se iba a empezar a acabar con
el "exceso de prohibiciones y regulaciones". También
atacó otros problemas de fondo como el de la moneda doble
o la necesidad de incrementar la productividad y de "reformas
estructurales".
Un alto funcionario
afirmó los pasados días que se está estudiando
la eliminación de "todas" las prohibiciones
que "quedaron obsoletas" de modo que "la gente pueda
vivir de una manera más natural y normal". Son medidas
que los cubanos "esperan y necesitan", admitió
el secretario de Cultura del Comité Central del Partido Comunista,
Eliades Acosta, sin revelar sin embargo detalles sobre los planes.
Y es que cumplido
un mes de gobierno nuevo, lo único que parece claro es que
las medidas, sean cuales sean, no van a ser anunciadas a bombo
y platillo, sino que se implementarán paulatina y discretamente,
como la venta de aperos para agricultores, que ya ha empezado a
funcionar en algunas provincias sin que hubiera más que
una mención, de pasada, en la radio estatal.
Un secretismo
que "no facilita nada", advierte el economista disidente
Oscar Espinosa Chepe. A su juicio, aunque el modus operandi va
acorde con la actitud del nuevo presidente cubano -"Raúl
Castro siempre ha sido muy dado a trabajar silenciosamente,
de manera discreta", señala- la situación
entraña un "peligro".
"No
legalizarlo es un peligro, porque en cualquier momento pueden dar
marcha atrás, no da confianza", dijo en conversación
con dpa.
El problema
es que muchos de estos cambios no necesitan una ley específica,
ya que se refieren a reformas de medidas tomadas sólo
"por necesidad" en los momentos de crisis que atravesó
la isla a partir de la década de los 90 a raíz del
derrumbe del bloque soviético, el denominado "periodo
especial", como es el caso de la prohibición de alojarse
en hoteles de lujo.
Con todo, las
más diversas fuentes han confirmado los "movimientos"
en el país durante las últimas semanas. "Hay
un movimiento subterráneo", aseguraba un diplomático
europeo en La Habana, mientras que incluso el archienemigo Washington
reconocía "cambios tácticos" en el nuevo
gobierno de Raúl Castro.
Las ansias
de cambios son tan grandes en la población cubana que incluso
medios oficialistas han tenido que salir al paso y comentarlos.
"Observo
con preocupación que algunas personas están a
la espera de que el anuncio de determinadas medidas resuelvan de
por sí, de ahora para ahorita, necesidades domésticas
acumuladas, espirituales o que tengan un reflejo automático
en el consumo", señalaba hace una semana el director
del diario "Granma", el órgano oficial del PCC,
Lázaro Barredo.
También
la agencia local AIN se veía esta semana obligada a frenar
los rumores relativos a una revalorización del peso nacional
que atribuyó a "creencias apriorísticas, corazonadas
(...) o cualquier otra consideración especulativa",
llamando a a no "dejarse llevar" por "rumores sin
fundamento".
Y en un movimiento
considerado inédito, "Granma" abría este
último viernes su recién "reiniciada" sección
de "Cartas a la dirección" al debate abiertamente
crítico de las "preocupaciones sobre los temas económicos",
en vista de que "la correspondencia se multiplicó en
los últimos días" apelando al tema, según
explicó el rotativo.
Algo que, para
Espinosa Chepe, es quizás lo más destacable de los
cambios vividos en los últimos tiempos en Cuba, como una
"garantía" de futuro.
"Hay
una toma de conciencia popular muy fuerte en todos los sectores,
incuido el propio PCC. Este es el elemento que en última
instancia va a garantizar los cambios, la opinión pública
cubana", consideró.
A un mes de
la nueva era iniciada por Cuba, parece que ya están listos
algunos "aperitivos" y hambre de cambio está claro
que hay, aunque aún se esté muy lejos de saber
hasta dónde llegará el menú completo de las
reformas.
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