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Fernando
Rasverg
Ajuste de la economía, mantenimiento de la defensa, promoción de la institucionalidad y posposición del Congreso de los comunista, son los principales acuerdos del VII Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC). El evento se realizó el pasado día 29 y fue presidido por su Segundo Secretario, el General Raúl Castro. Estuvieron invitados además los miembros del Consejo de Estado y de Ministros (poder ejecutivo), los Secretarios Provinciales del PCC y dirigentes populares. El encuentro comunista es parte de una restructuración más amplia que esta semana se debate en el Consejo de Estado y en la Asamblea Nacional (parlamento). Estas son las 3 instituciones que determinarán los planes de Cuba para sortear la crisis mundial. El Pleno del Comité Central es particularmente importante debido a que el Partido es el órgano rector de la sociedad cubana, según lo establece la propia constitución. Los comunistas impulsan sus lineamientos en el gobierno y el parlamento, donde son mayoría absoluta. Fórmulas
novedosas y medidas difíciles Según el Ministro Murillo, la solución pasa por la descentralización de las producciones y servicios que más aportan al país, la reducción de importaciones y la búsqueda de fórmulas novedosas que liberen las potencialidades productivas. La prensa no explicó cuáles podrían ser estas fórmulas novedosas pero la urgencia del momento podría facilitar la aplicación de políticas económicas más audaces. Raúl Castro expresó en la reunión que las ideas trazan el camino pero la realidad de los números es determinante. El mandatario cubano y Segundo Secretario del PCC pidió comprensión a la población, afirmando que es muy importante que cada ciudadano comprenda que se trata de medidas difíciles y nada gratas, pero sencillamente inaplazables. La defensa y
los derechos En pocas palabras, sigue vigente la estrategia de Guerra de todo el pueblo, planificada para que cada ciudadano participe de la defensa del país, seguirán las maniobras militares defensivas y se mejorará el armamento de acuerdo a las posibilidades económicas. Castro hizo especial hincapié en la necesidad de la institucionalidad, de dejar claramente establecidos los deberes funcionales y atribuciones de cada cargo. El punto fue abordado además por un artículo del periódico oficial, Granma. En él se recuerda que todos deben respetar la Constitución y que los ciudadanos tienen que conocer los derechos y deberes que esta les otorga. El concepto es novedoso si se tiene en cuenta que el gobierno anterior prohibió, por ejemplo, el derecho constitucional de entrar a los hoteles. El siempre pospuesto Sin embargo, informó que se realizaría también una consulta popular previa al Congreso para que los ciudadanos, comunistas o no, expresen sus puntos de vista. Tiene que ser el pueblo, con su Partido en la vanguardia, el que decida", afirmó Raúl. Volvió a remarcar que la falsa unanimidad resulta perniciosa y se requiere estimular el debate y la sana discrepancia, de donde salen generalmente las mejores soluciones, descartando la fanfarria y la simple repetición de consignas. De acuerdo a los Estatutos, el VI Congreso del PCC debería haberse realizado hace años pero inexplicablemente el Primer Secretario, Fidel Castro, nunca lo convocó. Empezar a organizarlo fue una de las primeras medidas de Raúl Castro apenas asumió el poder. El Congreso de los comunistas debe definir el rumbo económico, político, social e institucional que tomará el país. Además tiene que ratificar o sustituir a sus máximas autoridades, es decir al Primer Secretario, al Segundo, al Buró Político y al Comité Central. .
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