DESAFORTUNADO TRASPIÉ

AL MINISTRO ESPAÑOL DE EXTERIORES
MIGUEL ANGEL MORATINOS
SE LE HABRIAN "EXTRAVIADO"
DOCUMENTOS "SENSITIVOS"
DURANTE SU ULTIMA VISITA A CUBA




El Semanaldigital.com
España

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José F. Sánchez
Analista
Director
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Julio 1, 2009








Lo suyo es el chiste constante. El ministro de Exteriores está fuera de juego desde hace mucho tiempo y, lo que es peor, se empeña en hacer honor a su apodo de "Desatinos".

A pesar de haber reunido todas las papeletas para dejar el banco azul, Miguel Ángel Moratinos es ya el segundo jefe de la diplomacia española, después de Francisco Fernández Ordóñez, que más tiempo ha permanecido al frente del Servicio Exterior en la democracia. Tan mal ha hecho las cosas, y es tal la falta de seriedad del ministro, que llegó a olvidar unas notas en el coche oficial de protocolo que el Gobierno cubano le proporcionó en su delicada visita a la isla en abril de 2007.

Antes de partir hacia el país caribeño, y habida cuenta de la controvertida situación de las relaciones entre ambos países, el titular de Exteriores mantuvo un encuentro de trabajo preparatorio con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cuyo contenido, al menos en parte según fuentes consultadas por el diario El Mundo, fue plasmado en los papeles perdidos. Moratinos habría recuperado su documentación semanas más tarde sin que nadie pudiera garantizar que las notas del ministro no habían sido accidental o conscientemente consultadas durante el tiempo del extravío.

El titular de Exteriores niega que se hubiese producido este episodio en los términos relatados. Según explicó, a través de un portavoz, a la vuelta de Cuba se dejó sus notas en un avión de Iberia. A las pocas horas se las devolvió uno de los pilotos de la nave que le conocía por haber residido en las cercanías de su domicilio. Respecto al coche, el Ministerio de Exteriores recuerda que se desplazó por la isla en todo momento con el vehículo que le proporcionó la embajada española, de igual modo que ocurre cuando el jefe de la Diplomacia española visita cualquier otro país.

Fuentes cubanas conocedoras de estos hechos aseguran que Miguel Ángel Moratinos extravió sus notas, pero que lo único que llevaba el ministro en ellas era la información y los programas relativos a la cooperación con Cuba, de modo que, si algún miembro del Gobierno de la isla hubiera accedido a los datos extraviados, sus conclusiones no hubiesen diferido excesivamente del programa y de las conclusiones oficiales. Sin embargo, otras fuentes sostienen que los asuntos que habrían sido plasmados en las notas tenían un mayor calado, acorde con varios elementos.

Uno de ellos relacionado con el hecho de que la situación política era bastante delicada y el resto vinculado a la circunstancia de que, entre los asuntos tratados en las reuniones previas, el presidente y el ministro podrían haber abordado, de un modo más o menos tangencial, algunos aspectos relativos a ETA. No en vano, Cuba lleva décadas protegiendo a miembros de la banda terrorista huidos que, o bien llevan asentados en la isla desde hace años, o bien la han utilizado como puente de regreso al sur de Francia desde los países en los que se han mantenido ocultos o deportados.

En aquellas fechas, además, el Gobierno estaba inmerso en la parte final del proceso de negociación con la banda terrorista y cualquier elemento relacionado con este asunto adquiría un peso específico. En este sentido, tuviera relación o no con el incidente, en las fechas posteriores al viaje oficial a Cuba se produjo un hecho que sectores cualificados de las Fuerzas de Seguridad del Estado sí vincularon de algún modo con la visita: un hombre de confianza del Ejecutivo castrista se desplazó a nuestro país y mantuvo reuniones con miembros de la izquierda abertzale en Madrid.

El viaje de Miguel Ángel Moratinos, que fue acompañado por las entonces secretarias de Estado para Iberoamérica y de Cooperación Internacional, Trinidad Jiménez y Leire Pajín, respectivamente, estuvo rodeado por las dificultades y la controversia desde el principio. En primer lugar, las noticias sobre la delicada salud de Fidel Castro habían provocado una situación de incertidumbre general y también entre los políticos del régimen que estaban intentando colocarse en la posición más ventajosa posible.

 

 


 

 

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