EMPRESARIOS EXTRANJEROS:
"EXISTE UN AGUJERO NEGRO
DE MIL MILLONES DE DOLARES
EN CUENTAS EXTRANJERAS
CONGELADAS EN LA ISLA
DESDE DICIEMBRE 2008"
La " situación" mantiene en estado de crispación
a la mayoría de las empresas extranjeras
que negocian con Cuba... se está socavando
la confianza en los bancos... lo que ha disparado las tensiones
entre el círculo de empresarios que trabaja con la isla..."
Gerardo Arreola
Corresponsal
La Habana
La Jornada
México
Infosearch:
José F. Sánchez
Analista
Director
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Julio 22, 2009
El dictador
sucesorio cubano General de Ejércitos Raúl Castro avanzó
un paso más en el alivio del control centralizado sobre el gasto
en divisas, al entregar su manejo a los ministerios a partir de julio;
sin embargo, surgió al mismo tiempo un agujero negro de cientos
de millones de dólares de cuentas sin pagar acumuladas en los
últimos siete meses, que mantiene en estado de crispación
a la mayoría de las empresas extranjeras que negocian con Cuba,
de acuerdo con fuentes del circuito de negocios en La Habana.
Hay una noticia
buena, y dos muy malas, dijo a La Jornada un empresario extranjero radicado
en esta capital y que pidió el anonimato. Habrá más
eficiencia en la contratación ahora que el gobierno controla
su presupuesto de compras en moneda dura. Pero al mismo tiempo acaba
de aparecer un agujero negro que no sabemos cómo vamos a resolver
y además se está socavando la confianza en los bancos.
Los medios empresariales
consideran que la decisión de dispersar en el gabinete el manejo
del presupuesto de importaciones es más política que
económica o financiera.
Inicio de la flexibilización:
En marzo pasado
surgieron las primeras señales de que había desaparecido
el Comité de Aprobación de Divisas (CAD), una especie
de super caja nacional, bajo el mando del Banco Central de Cuba (BCC),
que desde febrero de 2005 revisaba todos los movimientos de las entidades
cubanas en moneda dura y en pesos convertibles (CUC, uno por 1.08 dólares),
y que decidía qué pagos se realizaban, en qué orden
y en qué fecha.
El CAD fue la contraparte
de la cuenta única, creada en enero de 2005 y que a su vez es
una suerte de super tesorería también controlada por el
BCC, a la que van a parar todos los recursos en divisas que capta el
Estado cubano por los más diversos conceptos fiscales o mercantiles,
dentro y fuera del país.
Las empresas cubanas
o mixtas todavía pueden realizar a su discreción las operaciones
menores a 10 mil dólares y al parecer se mantiene la cuenta única.
No hay información
pública sobre las nuevas reglas, pero los importadores cubanos
están diciendo a sus proveedores extranjeros que ahora los ministerios
y sus empresas harán sus compras mayores a 10 mil dólares
con un presupuesto bajo su control.
Aunque la fórmula
no elimina la centralización de pagos, entre las empresas extranjeras
se ha visto como un paso positivo, al acercar la toma de decisiones
a la operación.
A veces un hotel
tenía que esperar meses para que le aprobaran el arreglo del
aire acondicionado o la compra de vinos, mientras tanto el servicio
se resentía o cuando salía la autorización los
precios habían cambiado, explicó un ejecutivo.
En contraparte
ha surgido un conflicto con las cuentas bancarias empresariales que
han estado congeladas durante unos siete meses, desde diciembre de 2008
hasta junio pasado.
Ahí se
depositaron los pagos que hicieron en ese lapso las empresas importadoras
a sus clientes extranjeros, quienes, sin embargo, no han podido remitir
sus propios fondos a sus casas matrices o proveedores y ni siquiera
pueden retirar efectivo desde abril pasado, por lo que sus saldos bancarios
se han convertido en papeles sin valor real.
El Banco Financiero
Internacional (BFI) y el Banco Metropolitano (BM), donde se concentran
casi todas esas cuentas, han aceptado las órdenes de transferencia
de fondos al exterior, pero no las han ejecutado, lo que ha disparado
las tensiones entre el círculo de empresarios que trabaja con
la isla.
El conflicto ahora
es que no queda claro cómo se puede restituir el valor de ese
agujero negro, que según algunos cálculos puede valer
unos mil millones de dólares, puesto que el nuevo sistema de
pagos sólo se aplica a las operaciones que se contraten a partir
de julio.
Esta crisis en el
sector bancario no la vivió Cuba siquiera en los peores momentos
de la década pasada, tras la caída de la Unión
Soviética. Sólo algunas empresas, excepcionalmente, han
logrado la repatriación de sus fondos en forma total o parcial,
pero la mayoría se mantiene en la incertidumbre, sin que haya,
por ahora, ninguna explicación oficial.
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