|
|
|||
|
ABC
Sevilla
Pero parece que el señor Torrijos y sus amigos no comparten esta visión dinámica de la vocación que debe alentar el quehacer de la Prensa. Para ellos -y el reportaje que hoy difundimos es una ratificación irrefutable de lo que exponemos- las cabeceras críticas con el poder, sobre todo si es de corte totalitario, sobran, deben ser amortizadas o, como ellos dicen en sus vídeos, ha de procurárseles el trato propio de una reforma agraria filosoviética a un latifundio improductivo: el cierre. Las vinculaciones de la página web destapada por ABC con el Gobierno municipal de Sevilla por un lado y con el del ex lendakari Ibarretxe por otro ponen al descubierto una red de talante algo más que autoritario y que entra de lleno en el fomento del miedo. No cederemos un ápice a él. Una trayectoria límpida y antigua de servicio al reflejo honesto de los hechos para ponerlos en conocimiento de la Opinión Pública nos legitima en nuestro empeño indeclinable. Permaneceremos impermeables a las amenazas, imperturbables frente al acoso de quienes a la postre sólo desean el cautiverio de una sociedad a la que nos debemos. El señor Torrijos debe una explicación a la ciudadanía de Sevilla, incluida la minoría que le votó. Y el alcalde haría honor a su cargo si abandonara la postura de perfil que lleva soportando con su socio de gobierno desde que recibió un bastón de mando algo ajado por el paso del tiempo y por las amistades peligrosas.
|