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LA PESADILLA AFRICANA
DEL CHE
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| "Este
segundo acto comienza en Cuba y comprende algunos episodios
de significación no aclarable por el momento, como mi
designación al frente de las huestes cubanas, a pesar
de ser blanco
" |
Por Antonio
Arencibia Rodríguez *
Colaboración
Cortesía de:
Juan Benemelis
La Nueva Cuba
Junio 11, 2006
Fechadas en enero de l966 y acabadas de escribir en sus habitaciones
en la Embajada de Cuba en Dar es Salaam, Tanzania, Ernesto Che Guevara
con sus memorias del Congo resumía una gran experiencia en
su vida de revolucionario.
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¿Dónde esta Guevara siete meses después
de la evacuación de sus hombres del Congo-Leopoldville?
¿Por qué, según le escribe Castro, está
renuente a regresar a Cuba? |
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| Otra
dificultad fue la falta de verificación de las características
del terreno. En Cuba se hizo un entrenamiento a la tropa para
condiciones selváticas y Che al llegar constató
para su disgusto, que a partir de su lugar de desembarco en
Kibamba, en el Congo, no había una llanura como le habían
informado. |
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El abastecimiento de armas y equipos por chinos y soviéticos
se veía afectado por desorganización. Llegaban
muchas veces ametralladoras sin municiones, o minas sin detonadores
y luego se distribuían entre los congoleses sin tener
en cuenta siquiera si había quienes los supiesen operar. |
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Además el nacionalismo africano va a chocar desde el
inicio con las concepciones de los dirigentes cubanos. Incluso
los líderes pan-africanistas van a dar prioridad a sus
intereses nacionales o regionales, por sobre este sospechoso
"internacionalismo" presentado por un blanco de otro
continente que propugna una especie de "revolución
permanente" a lo trotskista. |
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Por su parte Castro, con la arrogancia que lo caracteriza,
pretende dirigir a distancia hasta los últimos detalles
de la rebelión congolesa. Para ello, además de
refuerzos, manda a altos dirigentes del gobierno, del ejército
y del partido comunista con cartas y mensajes verbales. En ellos
acusa a Guevara de derrotismo por sus opiniones sobre la falta
de futuro para una "revolución"en el Congo,
pero al mismo tiempo le exige evitar la debacle de su tropa. |
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| Pero
además se soslayó otro elemento importantísimo
a tener en cuenta: la confrontación chino-soviética,
que en aquel momento va a pasar del campo ideológico
al de medidas económicas y políticas entre ambos
rivales, y afectará, no solo el desarrollo de la lucha
en el Congo, sino en Vietnam. ¿Cómo los cubanos
no consideraron esto al inmiscuirse en un país donde
el principal sostenedor de los rebeldes es la China de Mao Ze
Dong? Coincidiendo con la llegada del grueso de los cubanos
al Congo, Castro, haciendo el juego a los soviéticos,
prohíbe las publicaciones chinas en la Isla. |
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| "
dada
la delicada e inquietante situación en que te encuentras
ahí, debes, de todas formas, considerar la conveniencia
de darte un salto hasta aquí. Tengo muy en cuenta que
tú eres particularmente renuente a considerar cualquier
alternativa que incluso poner por ahora un pie en Cuba
" |
El libro allí
escrito, está basado en su Diario de Campaña cuando
comandaba a unos 120 militares cubanos, casi todos negros, que trataban
de entrenar a los guerrilleros antigubernamentales en la que fuera
antigua colonia de Bélgica. Quizás la frase con que
empiezan esas memorias tuvo gran peso en la decisión de Fidel
Castro de mantenerlas en secreto durante 33 años: "Esta
es la historia de un fracaso." (1)
Encontramos en ellas, además, múltiples e interesantes
revelaciones que arrojan nueva luz sobre las últimas acciones
de Guevara y las circunstancias de su muerte. Transcurridos ya 40
años del final de la experiencia congolesa parecería
que se hacen innecesarios los misterios que sobre aquella empresa
mantiene la cúpula gobernante castrista y que en su momento
justificaron como "desinformación al enemigo". Hoy,
se pueden conocer los hechos en muchas partes del mundo, pero el libro
todavía no se ha editado en Cuba.
En 1999 se publica en el extranjero la versión oficial autorizada
por Fidel Castro. En el Prólogo, Aleida Guevara March, hija
del argentino-cubano, además de agradecerle su "
esfuerzo
y dedicación [
] en la revisión minuciosa de este
documento" (p.5), presenta una carta inédita de Castro
a su padre de junio de l966. En ella le escribe: "...encontré
sumamente interesante el trabajo sobre el C. [Congo] y creo que vale
realmente la pena el esfuerzo que hiciste para dejar constancia escrita
de todo.... " (2) [Y le plantea que]: "
dada
la delicada e inquietante situación en que te encuentras ahí,
debes, de todas formas, considerar la conveniencia de darte un salto
hasta aquí. Tengo muy en cuenta que tú eres particularmente
renuente a considerar cualquier alternativa que incluso poner por
ahora un pie en Cuba
" . (3)
¿Dónde esta Guevara siete meses después de
la evacuación de sus hombres del Congo-Leopoldville? ¿Por
qué, según le escribe Castro, está renuente a
regresar a Cuba? Para responder a estas primeras interrogantes
hay que ir hacia atrás en el tiempo. Mientras el contingente
militar cubano se iba agrupando en el lado congoleño del lago
Tanganyka, avanzaban los preparativos para la presentación
del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Cuando se
sucedían las escaramuzas y combates de estos hombres con las
tropas del gobierno de Moisés Tshombe y los mercenarios blancos,
el indiscutible primer secretario daba lectura en Cuba a la famosa
"Carta de Despedida" del Che.
Esa carta va a constituir una pieza fundamental en el destino del
Che y en la construcción del mito guevarista. La autoimportancia
que se daba el argentino, se proyecta cuando habla de igual a igual
con Castro y escribe: "Yo puedo hacer lo que te está negado
por tu responsabilidad al frente de Cuba y llegó la hora de
separarnos". (4) Esto va a ser el núcleo de la
leyenda que lo arropará como un sudario, conduciéndolo
al desastre de la Quebrada del Yuro ¿Por qué ningún
cubano o extranjero de los muchos que participaron en actividades
"internacionalistas", antes o después del Ché,
recibió este tipo de publicidad?
Durante mucho tiempo, especialmente después de su muerte en
La Higuera y de la publicación de su Diario de Bolivia, se
le hizo creer al pueblo cubano que la misiva marcaba la salida de
Guevara hacia el Altiplano. Sin faltar,-técnicamente-, a la
verdad se presentaron las fotos de su transformación física
y su disfraz como "Ramón" junto a las del guerrillero,
ya perfectamente reconocible, en uniforme de campaña. Pero
nada se supo durante muchos años sobre su aventura africana
como una más de las peripecias del famoso guerrillero desde
el momento de sus últimas apariciones públicas en Cuba
en marzo de 1965, hasta su llegada a Bolivia, en noviembre de 1966.
Las
circunstancias históricas
Cuando se centra la atención en hechos como estos, se tiende
a magnificar el objeto y a perder el contexto. En el caso de la
participación cubana en el conflicto del antiguo Congo Belga,
es fácil olvidar que Cuba no cesaba de ocupar las primeras
planas de los más importantes diarios del planeta al ocurrir
allí, en vertiginosa sucesión, el derrocamiento de
la dictadura de Fulgencio Batista, las leyes de reforma agraria
y de nacionalización de empresas cubanas y extranjeras; la
declaración del socialismo en la Isla y el alineamiento con
el bloque soviético, la crisis de los cohetes y el aplastamiento
brutal de la resistencia anticomunista en el Escambray.
Simultáneamente a los hechos recogidos en los grandes titulares,
la "dirección de la Revolución" había
venido impulsando acciones clandestinas en América Latina,
como fueron las expediciones a Panamá, Santo Domingo y Haití,
el entrenamiento de fuerzas rebeldes en Guatemala en 1962 y un ambicioso
intento guerrillero para Bolivia, Perú y Argentina en 1963,
organizado por Ernesto Guevara.
Para el cambio de escenario es necesario comprender que los años
60 constituyeron la década de África, cuando el Reino
Unido y Francia encabezaron la descolonización del continente,
otorgando en conjunto la independencia a 23 territorios. Bélgica
les siguió con la independencia de lo que se conocería
como Congo-Kinshasa, Ruanda y Burundi. Incluso España dio
la independencia a Guinea Ecuatorial. Solamente en 1960, Francia,
dio la independencia a 9 de sus 15 colonias africanas.
En el contexto de la Guerra Fría, podrá imaginarse
el terremoto político que esto significó. Estados
Unidos, teniendo como aliados a las antiguas metrópolis europeas,
trató de incrementar su influencia política con los
nuevos miembros de la Organización de Naciones Unidas. Por
otra parte, la entonces Unión Soviética y China, vieron
las puertas abiertas a la penetración en África a
través de la apertura de embajadas, mediante intercambios
"culturales", becas a estudiantes, ofrecimientos de ayuda
económica y envío de técnicos.
No es sorprendente que la Revolución Cubana sea un factor
nuevo que entra en la escena política con tremendo ímpetu,
porque Fidel Castro aspira a multiplicar la fórmula que lo
llevó al poder. Cuba será una fuerza desestabilizadora
en los escenarios cambiantes del Tercer Mundo, y bien pronto, con
Argelia como primer objetivo, comienza su intervención en
África.
En 1961 muchas de las armas capturadas a la fuerza expedicionaria
de los exiliados cubanos en Bahía de Cochinos, son enviadas
al Frente de Liberación Nacional de Argelia cuyos fellagas
se enfrentaban al ejército colonial francés. Firmada
la independencia por decisión de Charles de Gaulle, el 5
de julio de 1962, Argelia se convertirá en la primera base
de los cubanos en África y su presidente Ahmed Ben Bella
en el principal aliado en el continente. (5)
Después de poner al mundo al borde de la catástrofe
nuclear con su política aventurerista, Castro no se contiene,
a pesar de los intentos de Nikita Kruschev de moderarlo. Exactamente
un año después de la crisis, en Octubre de 1963, y
ante el enfrentamiento militar argelo-marroquí por disputas
de territorios en la región de Tinduf, llega a Argelia un
contingente militar cubano de varios cientos de hombres y 22 tanques
soviéticos dotados de alta tecnología. (6)
Empiezan fieros combates, contando por el lado argelino, además
de los cubanos, con cobertura aérea del ejército egipcio
de Gamal Abdel Nasser y por el otro lado con norteamericanos pilotando
los helicópteros que transportaban a las tropas marroquíes.
Los estados africanos, preocupados por la internacionalización
del conflicto, logran el armisticio y la creación de una
zona desmilitarizada, terminando así la intervención
cubana. En justicia hay que señalar que esta expedición
fue organizada al detalle por Raúl Castro, y ejecutada por
hombres de su confianza.
Simultáneamente se van a ir dando las condiciones que permitirán
el acceso futuro de los cubanos al África subsahariana. Cuando
en diciembre de 1963 el Sultán y los grandes mercaderes árabes
reciben de los ingleses el control político en Zanzíbar,
un grupo de zanzibareños entrenados en Cuba va a organizar
una breve pero sangrienta insurrección que concluirá
con el derrocamiento del gobierno sultánico. Esta acción
precipitada que no fue coordinada con la alta dirigencia en La Habana,
concluirá en pocos meses, con la unión de Tanganyka
y Zanzíbar en la República de Tanzania. (7)
Han transcurrido tres años del asesinato del primer ministro
Patricio Lumumba a manos de los gendarmes de Moisés Tshombe,
asesorados por militares belgas, cuando se producen en el Congo-Kinshasa
cuatro alzamientos con apoyo de China comunista encabezados por
los lumumbistas Pierre Mulele, Gaston Soumialot, Joseph Kabila y
Christopher Gbenye, que llegan a establecer en la antigua Stanleyville
una "República Popular del Congo". El gobierno
central, con Tshombe como primer ministro, cuenta ahora con el apoyo
de las grandes potencias occidentales y la presencia de numerosos
"soldados de fortuna" sudafricanos y de otras nacionalidades.
Esto concita el repudio de los jefes de estado africanos encabezados
por Argelia, Egipto, Ghana, Guinea. Malí y Tanzania que van
a acordar el aislamiento de Tshombe y el apoyo a los rebeldes. En
cuando los paracaidistas belgas con apoyo norteamericano y británico
desalojan a los rebeldes "simbas" de Stanleyville y hacen
huir a los líderes de la insurrección al exilio, Argelia
y Egipto solicitan ayuda para mantener la rebelión y Ben
Bella pide ayuda a sus amigos cubanos.
Como parte de la estrategia cubana para África, después
de un periplo oficial de poco mas de tres meses que lo lleva a Naciones
Unidas, y luego a nueve países de África, Ernesto
Guevara- de total acuerdo con Castro - (8) va a coordinar
con el presidente argelino, como incrementar la lucha de los lumumbistas.
El 24 de Febrero de 1965 se inicia en Argel el Seminario Económico
de Solidaridad Afroasiático, donde Che Guevara pronuncia
un discurso definitorio en el que dice: ".... Debemos convenir
en que los países socialistas son, en cierta manera cómplices
de la explotación imperial [.....] Los países socialistas
tienen el deber moral de liquidar su complicidad tácita con
los países explotadores del Occidente[...] Las armas no pueden
ser mercancías en nuestros mundos, deben entregarse sin costo
alguno y en las cantidades necesarias y posibles a los pueblos que
las demanden, para disparar contra el enemigo común..."
. (9)
Esta crítica pública a la Unión Soviética
es un elemento de peso en la coyuntura que conduce a la salida definitiva
de Guevara de la dirección política castrista.
Durante el viaje también ha recibido peticiones de apoyo
militar de diversas organizaciones independentistas africanas, que
Guevara coordina con el MININT su cumplimiento inmediato. (10)
Luego, pasa nueve días en China comunista. Allí se
reúne con Mao y con Chou En-Lai. Su regreso al África
desde Beijing coincide con la visita del premier chino a Argelia
y el Cairo, Durante su estancia en marzo de 1965 en la capital egipcia,
Guevara revela a Nasser su intención de combatir junto a
los congoleses rebeldes. Según testigos, este: "
se
sorprendió, advirtiendo a Guevara que no se convirtiera 'en
otro Tarzán, un blanco entre los negros, dirigiéndolos
y protegiéndolos...' ". (11)
Sin inmutarse, Che se dirige a Dar es Salaam, capital de la nueva
República de Tanzania, donde acuerda con Kabila y Soumialot
el envío de militares cubanos negros a la zona oriental del
Lago Tanganyka donde aun se mantiene la rebelión congolesa.
Entonces regresa a Cuba donde ya se prepara el contingente cubano.
Aunque nadie ha hablado de lo que ocurrió, es evidente un
durísimo choque entre Che y Fidel Castro. Escribe Guevara
al respecto: "Este segundo acto comienza en Cuba y comprende
algunos episodios de significación no aclarable por el momento,
como mi designación al frente de las huestes cubanas, a pesar
de ser blanco
" (p.21)
Como se puede leer, el argentino calla lo sucedido pero su amigo
Ricardo Rojo, no lo hará. (12) También su escolta
Dariel Alarcón brinda testimonio indirecto de primera importancia
sobre las virulentas discusiones en el seno del alto mando cubano.
(13) Después de tres meses de periplo, no hay conferencia
de prensa, ni comparecencia pública de Che. Solo una reunión
con la plana mayor: Fidel, Raúl, quizás Dorticós,
de más de 40 horas. Como consecuencia se ve prácticamente
forzado a salir de la escena pública por un tiempo. La salida
será nombrarlo al frente del contingente expedicionario que
parte hacia el Congo-Kinshasa.
A partir de ese momento ya están dadas las condiciones para
el drama final de Ernesto Guevara: a) su propulsión a los
principales planos de la actualidad mundial como representante cubano
ante la Asamblea General de Naciones Unidas; b) su compromiso a
nombre de ese gobierno de brindar ayuda en hombres y armas no solo
a los movimientos anti-colonialistas de África sino también
a gobiernos africanos establecidos ;c) su intención de participar
personalmente en las acciones militares en el Congo-Kinshasa que
ha hecho saber a dirigentes extranjeros. (14) d) el ukase
de los soviéticos a Castro ante las declaraciones críticas
de Che. Como trasfondo está el fracaso en 1963 de las guerrillas
en Bolivia y Perú que ha organizado personalmente y que resultara
en la muerte de sus amigos Jorge Ricardo Masetti y Hermes Peña.
Cuando escribe la carta de despedida a Castro no piensa que ésta
se vaya a convertir en un bumerán que le impida regresar.
En el terreno práctico está al frente de un grupo
de militares cubanos que lo respetan y va a combatir en la región
congolesa comprendida entre el Alto Katanga y el sur de Kivu, donde
estará cerca de las enormes riquezas que controla el consorcio
anglo-belga Unión Minera, sostenedores de Tshombe. En su
fuero interno sueña con dar un golpe demoledor allí,
en una zona de importancia estratégica para "los imperialistas".
Che en el Congo
La llegada de los 120 instructores en varios contingentes, es solo
una parte de la nueva estrategia de Castro y Che para África.
Además de ellos, hay una segunda columna cubana de refuerzo
en el antiguo Congo francés, comandada por Jorge Risquet
que es la que verdaderamente se dedica a dar instrucción
militar, entrenando a las milicias organizadas por el gobierno de
Brazzaville, y también a los guerrilleros del MPLA del angoleño
Agostinho Netto.
El Che consideraba que la presencia cubana en el Congo Kinshasa
iba a inaugurar una nueva etapa con relación a los ensayos
guerrilleros llevados a cabo en América Latina, y calificaba
a sus hombres de "Ejército Proletario Internacional",
que van a aplicar un "
método no practicado en
las guerras de liberación modernas" (p.14).
¿En que se diferencia este tipo de intervención, de
la que se va a repetir en Bolivia con algunos de los mismos actores?
En que cuenta teóricamente con una insurrección congolesa
de miles de hombres que van a ser entrenados por los cubanos. Pero
en esencia sigue siendo la misma idea del foco guerrillero que siempre
ha compartido con Castro: un motor pequeño que impulsa al
motor grande; una mezcla de voluntarismo y altruismo con el que
se pretende hacer "revoluciones" a partir de la experiencia
cubana. (15) Ya sabemos que el concepto de foco volverá
a fracasar en Bolivia y que las futuras intervenciones cubanas de
Angola y Etiopía se parecerán más a la experiencia
de Marruecos que al fallido Ejército Proletario.
Por otra parte en sus memorias del Congo, Guevara hace gala de una
sinceridad que es inusual en el conjunto de los escritos publicados
de los cubanos participantes en acciones armadas en otros países.
Quizás es el único que emplea en serio ese recurso
de la confesión pública de errores, bautizado por
los comunistas como autocrítica. Acabado de iniciar el recuento
de su experiencia africana se rectifica:
"Más correctamente, esta es la historia de una descomposición.
Cuando arribamos a territorio congolés, la Revolución
estaba en un período de receso; sucedieron luego episodios
que entrañarían su regresión definitiva
"
(p. 17)
Siguiendo la lógica de ese planteamiento hay que llegar a
la conclusión de que Che Guevara y Fidel Castro han escogido
mal el objetivo. Supuestamente, tendrían que basarse en la
definición de Lenin del "eslabón más débil"
para realizar la "revolución", pero ese concepto
no se aplica al Congo-Kinshasa, sino, en todo caso a las colonias
portuguesas de Guinea Bissau y Cabo Verde, Angola y Mozambique,
como se verá en la década de 1970. El ex Congo Belga
era ya una típica neocolonia, pero la independencia, aunque
fuera formal, era tan válida allí, en la década
de 1960, como lo fue para Cuba con el surgimiento de la "república
mediatizada" en 1902. Para una sociedad como la congolesa,
donde solo una minoría tenía el anhelo de nación,
donde había un arraigado tribalismo e imperaban los tabúes,
las tradiciones y las supersticiones, bastaba un jefe de estado
de piel negra, preferentemente con un título de guerrero
en lengua nativa y un nuevo nombre africano para satisfacer las
elementales ansias de independencia de una nación, como lo
ha demostrado repetidas veces la historia de África.
Además el nacionalismo africano va a chocar desde el inicio
con las concepciones de los dirigentes cubanos. Incluso los líderes
pan-africanistas van a dar prioridad a sus intereses nacionales
o regionales, por sobre este sospechoso "internacionalismo"
presentado por un blanco de otro continente que propugna una especie
de "revolución permanente" a lo trotskista.
En reunión con los representantes de los movimientos de liberación
nacional africanos en la capital de Tanzania, el Che encuentra fuerte
oposición: "
Les hablé de la importancia
fundamental que, en nuestro concepto, tenía la lucha de liberación
del Congo; una victoria tendría alcance y repercusiones continentales,
y también una derrota. La reacción fue más
que fría; [
] hubo quienes pidieron la palabra para
reprocharme violentamente por ese consejo. Aducían que sus
pueblos, maltratados y envilecidos por el imperialismo, iban a reclamar,
si se producían víctimas, que no lo serían
de la opresión de ese país, sino de una guerra por
liberar otro estado.".(.p.20)
Por su parte los jefes rebeldes congoleses agrupados en el Consejo
Nacional de Liberación van a iniciar luchas intestinas que
debilitarán la insurrección. En breve tiempo se pondrán
de manifiesto también diferencias de agendas con los países
que los apoyaban. Como se verá, los dirigentes de Egipto
y Tanzania, dejarán de respaldar la presencia cubana en el
Congo. (16)
En la preparación de los llamados instructores cubanos se
hizo énfasis en el estudio del suahili como lengua principal
de la región. Además de que no lograron aprenderlo
adecuadamente, entre otras razones por el bajo nivel escolar de
los militares cubanos mayoritariamente negros, se evidenciaba el
desconocimiento por los organizadores de la expedición, de
la realidad étnico-lingüística del territorio
congoleño. En su conjunto, el país está compuesto
por unos 250 grupos étnicos, lo que explica la fuerte actividad
secesionista originada en el momento de la independencia de Bélgica.
Hay que puntualizar que en la zona de operaciones militares de los
cubanos y en Tanzania no se habla el suahili original sino un dialecto
del mismo llamado kisuahili. Además, allí estaban
asentados los Tutsi, que formaban parte de la insurrección
en número de unos cuatro mil combatientes.
Estos procedían de Ruanda y Burundi y habían sido
desplazados hacia el Congo por enfrentamientos tribales con los
hutus. Los tutsis ruandeses hablan el kinyaruanda mientras que los
borundeses hablan kibembe, como pudo comprobar Guevara, pues tenía
que ser traducido del francés para entenderse con ellos.
En el noroeste del país se imponía hablar el lingala,
especie de lingua franca de uso generalizado en Kinshasa, tanto
en el gobierno como en el ejército. El factor tribal era
de gran peso en la lucha por el poder: Pierre Mulele, en el oeste,
se apoyó para la insurrección en gente de su propio
grupo, los Mbunda, además de algunos de los de la etnia Pende,
a la que pertenecían otros dirigentes. En el este, los miembros
del grupo congolés Babembe, organizados por Kabila, formaban
el grueso de la tropa rebelde. A las diferencias entre tribus propiamente
congolesas había que añadir la desconfianza e incluso
la animadversión entre congoleños y ruandeses dentro
de la propia insurgencia.
Otra dificultad fue la falta de verificación de las características
del terreno. En Cuba se hizo un entrenamiento a la tropa para
condiciones selváticas y Che al llegar constató para
su disgusto, que a partir de su lugar de desembarco en Kibamba,
en el Congo, no había una llanura como le habían informado.
La montaña empieza al borde mismo del lago Tanganika y el
fatigoso ascenso hacia la que se llamaría Base Superior de
los cubanos había que emprenderla de inmediato.
En sus memorias Guevara hace constar la falta de preparación,
no solo de los congoleses sino también de los cubanos, que
se manifestó en la compra de grandes cantidades de abastecimientos
para la vida en campaña en Dar Es Salaam, que podía
haber llamado la atención de los servicios de inteligencia
occidentales. Aparte de los fusiles belgas FAL y municiones, no
se contaba con armamentos adecuados para el equipamiento de una
compañía. El abastecimiento de armas y equipos por
chinos y soviéticos se veía afectado por desorganización.
Llegaban muchas veces ametralladoras sin municiones, o minas sin
detonadores y luego se distribuían entre los congoleses sin
tener en cuenta siquiera si había quienes los supiesen operar.
A lo apuntado anteriormente hay que añadir las condiciones
de atraso de la población congoleña. Enmarcados en
sus enclaves tribales, los agricultores tenían que brindar
manutención al ejército de los "simbas",
cuyos jefes y soldados holgazaneaban sin dedicar tiempo siquiera
al entrenamiento militar. Los hechiceros o mugangas "garantizaban"
con sus ritos mágicos o dawa, que los soldados rebeldes fuesen
inmunes a las balas de los soldados del ejercito de Tshombe o de
los mercenarios. La embriaguez con pombe, bebida destilada de maíz
y yuca, era común entre jefes y oficiales de la insurgencia
lumumbista.
Si resumimos todo lo antes apuntado, es una receta segura para el
fracaso de la insurrección. Pero además se soslayó
otro elemento importantísimo a tener en cuenta: la confrontación
chino-soviética, que en aquel momento va a pasar del campo
ideológico al de medidas económicas y políticas
entre ambos rivales, y afectará, no solo el desarrollo de
la lucha en el Congo, sino en Vietnam. ¿Cómo los cubanos
no consideraron esto al inmiscuirse en un país donde el principal
sostenedor de los rebeldes es la China de Mao Ze Dong? Coincidiendo
con la llegada del grueso de los cubanos al Congo, Castro, haciendo
el juego a los soviéticos, prohíbe las publicaciones
chinas en la Isla. La representación diplomática de
Beijín reduce entonces sustancialmente sus efectivos en La
Habana. Como consecuencia, China se va a desvincular de Cuba por
más de 30 años.
En este período el comportamiento de Guevara desconcierta;
no sabemos si entra excesivamente confiado o resignado en un callejón
sin salida. Cuando había atacado dura e inusitadamente a
la Unión Soviética en el Seminario Económico
Afroasiático de Argel, la nueva dirigencia soviética
que acababa de defenestrar a Kruschev, estaba en trámites
de incrementar el intercambio comercial y los créditos a
Cuba. No importa que sepamos que Castro aprobaba totalmente la formación
de guerrillas en el Tercer Mundo, lo cierto es que se vio presionado
por el disgusto de sus protectores. Castro nombra a Che jefe del
contingente cubano, pero antes de que haya siquiera terminado la
encomienda da a conocer al mundo la carta de despedida. La revelación
repercutirá negativamente en el espíritu de combate
de los guerrilleros cubanos que pensaban regresar del Congo en breve
plazo y ahora se ven atados a una aventura sin claro final, que
es comandada por alguien que ha renunciado al vínculo con
Cuba.
En mayo de 1965 despidiendo a un grupo de técnicos y trabajadores
soviéticos que participaron en la zafra, Castro aprovechó
la ocasión para recalcar, -en contraposición a lo
señalado por Che en Argel-, que Cuba: "ha recibido del
hermano pueblo soviético decisiva ayuda" y destacó
que "contamos con numerosos y modernos equipos de guerra que
hemos recibido, oportuna y gratuitamente, de la Unión Soviética".
Más tarde, en el discurso del 28 de Septiembre de 1965, anunció
que iba a hablar el 3 de Octubre del "compañero Ernesto
Guevara", leyendo un documento de éste que explicaba
su ausencia. Para todos los del círculo de poder tuvo que
ser significativa esta denominación de Che como compañero
y no como Comandante.
¿Cabe acaso dudas de que el "Máximo Líder"
conscientemente le serruchó el piso al guerrillero argentino?
Ante esta situación Guevara va a tener que pasar a medidas
desesperadas. A fines de junio de 1965 ha perdido cuatro hombres
en acciones propuestas a distancia por Kabila con el que solo se
entrevistará una vez en territorio rebelde, pues éste
se dedica en aquellos momentos a las luchas de facciones en el seno
del Consejo Revolucionario. Ya la prensa occidental ha dado a conocer
el diario de uno de los cubanos muertos (17) en Front de
Forcé con lo que se hace público lo que ya conoce
la CIA, la intervención castrista en el Congo.
De los resultados de una acción simultánea en la zona
de Katenga, que Guevara describe, se puede calibrar la moral de
los rebeldes congoleses: "De los 160 hombres, 60 habían
desertado antes de comenzar el combate y muchos más no llegaron
a disparar un tiro.".(p. 43) A partir de la primera derrota
se resquebraja también la moral de los cubanos, apareciendo
las primeras peticiones de la tropa de regresar a Cuba. Che es implacable
en sus escritos cuando puntualiza que en esta intervención
en vez de cubanizarse los congoleños, como era su objetivo,
se están "congolizando" los cubanos.
A mediados de Agosto hay un cierto respiro para los cubanos cuando
llevan a cabo una emboscada exitosa contra los mercenarios blancos
de Mike Hoare, a los que causan siete muertos. Por su parte Castro,
con la arrogancia que lo caracteriza, pretende dirigir a distancia
hasta los últimos detalles de la rebelión congolesa.
Para ello, además de refuerzos, manda a altos dirigentes
del gobierno, del ejército y del partido comunista con cartas
y mensajes verbales. En ellos acusa a Guevara de derrotismo por
sus opiniones sobre la falta de futuro para una "revolución"en
el Congo, pero al mismo tiempo le exige evitar la debacle de su
tropa. Al mismo tiempo en La Habana, Soumialot encandila a Fidel
Castro con un "cuadro idílico" (p.86) de éxitos
organizativos y militares en el Congo y le pide el envío
de 50 médicos.
Una prueba de que las opiniones realistas de Che no están
siendo tomadas en cuenta es que Castro envía a la zona insurrecta
al ministro de Salud de Cuba y también al secretario de organización
del Partido. (18) Precisamente en esos momentos se inicia
una fuerte ofensiva del ejército nacional y de los soldados
mercenarios blancos que con mejor entrenamiento y armamento van
a empezar el cerco de la zona insurrecta del oeste del lago, apoderándose
de las poblaciones que estaban en manos de los guerrilleros.
Sin saber que ya se ha tomado la decisión de publicar su
carta de despedida, Guevara le escribe a Castro el 5 de octubre.
Como aclara en su libro de memorias, cita solo algunos párrafos
de la carta, aquellos que señalan sus puntos de vista. Su
defensa ante la acusación de Castro de pesimismo y derrotismo
es contundente:" Puedo asegurarte que si no fuera por mí
este bello sueño estaría desintegrado en medio de
la catástrofe general" (p.87)
En otra parte de la carta, que no se sabe cuánto habrá
que esperar para leer completa, Che Guevara descarta su idea del
"ejército proletario internacional y luego de plantear
que las condiciones de lucha en el Congo requieren no de hombres
probados sino de "superhombres". Continúa con una
premonición de lo que será la intervención
castrista en Angola y Etiopía algunos años más
tarde y también deja traslucir la opinión que tiene
de los dirigentes políticos de la insurrección: "
a
menos que resolvamos definitivamente luchar nosotros solos,[
]
se necesit[a] un batallón para volver a las fronteras que
teníamos al llegar aquí [
] pero el número
no importa en este caso, no podemos liberar solos un país
que no quiere luchar, hay que crear ese espíritu de lucha
y buscar los soldados con la linterna de Diógenes y la paciencia
de Job, tarea que se vuelve más difícil cuantos más
comemierdas que le hagan las cosas encuentre esta gente en su camino..."(p.88)
El puntillazo final se recibirá, primero del gobierno de
Tanzania, que se niega a entregar armas y pertrechos destinados
a los guerrilleros del Congo, que estaban en su poder. Después,
en Accra, Ghana, a fines de octubre de 1965, se reúnen los
jefes de estado de África y ante las promesas del gobierno
de Kinshasa de retirar a los mercenarios blancos, deciden suspender
el apoyo que habían otorgado previamente a la rebelión
lumumbista. Siguiendo este acuerdo de la Organización de
la Unidad Africana, el gobierno de Tanzania pidió al embajador
de Cuba, Pablo Ribalta, la salida de los cubanos del Congo y el
cese del envío de cualquier ayuda a través de su territorio.
Por entonces los días de la insurrección congolesa
estaban contados ante la caída en manos del ejército
nacional y los hombres de Mike Hoare, de los principales poblados
de la zona oeste del lago, y el cerco feroz a las zonas de resistencia.
(19)
En esos momentos Che pretende quedarse en el país, quizás
con una veintena de hombres y marchar hasta la región de
Kasai, donde aún resistía Pierre Mulele. Es evidente
que no consulta con Fidel la carta que escribe a Chou En Lai, pidiéndole
consejo al respecto. El experimentado comunista le aconseja que
se quede sin combatir, organizando la resistencia congoleña.
Pero esta petición de consejo y ayuda al dirigente de la
República Popular China ocurre en momentos en que Castro
está en plena puesta en práctica de un calculado plan
de ruptura con ese país para congraciarse con los soviéticos.
Además de las medidas antes apuntadas, dedicará el
discurso del 2 de enero de 1966 a criticar a China por reducir las
ventas de arroz a Cuba. Luego utiliza la clausura de la Conferencia
Tricontinental para atacar a los trotskistas (que se han hecho eco
de las contradicciones entre él y Guevara), y finalmente
el 13 de marzo del mismo año va a identificar a los enemigos
de la "Revolución Cubana" que lo están acusando
de pro-soviético. Son los chinos, que están usando
los mismos argumentos que las agencias cablegráficas "imperialistas".
-dice-, y cuya rebaja de arroz a Cuba es una "agresión
cobarde e incalificable". Y además, -acusa-, a ellos
se suman como corifeos, "los peores elementos del trotskismo".
En esta maraña de complicidades, conveniencias e intereses
encontrados entre Fidel Castro y Ernesto Guevara se encuentran las
razones de la creación precipitada de una guerrilla guevarista
en Ñancahuazú, Bolivia en 1967.
En noviembre de 1965, en los momentos finales de la ofensiva gubernamental,
Che Guevara comprueba que solo podría contar con la compañía
de seis u ocho fieles para seguir en el Congo. El 20 de noviembre,
abatido, se deja llevar por lo inevitable: abandona el país
y se queda en Tanzania tras la evacuación de los oficiales
y soldados hacia Cuba. Cruzando el lago como "un fugitivo más",
recordará más tarde: "
durante estas últimas
horas de permanencia en el Congo me sentí solo como nunca
lo había estado, ni en Cuba ni en ninguna parte de mi peregrinar
por el mundo
" (p.139)
Las
memorias del Congo y otros escritos
En una habitación de la embajada cubana en Dar Es Salaam,
Tanzania, donde permanece de incógnito, Ernesto Guevara,
-basándose en su diario de campaña y la correspondencia
de guerra-, va a escribir el libro Pasajes de la Guerra Revolucionaria.
El Congo, repitiendo el título que usó en el primer
"Pasajes
" sobre su experiencia en la lucha contra
las tropas del Ejército Nacional durante el gobierno de Fulgencio
Batista. (20) En la misión diplomática el alto
jefe de la Inteligencia, Ulises Estrada, organiza un área
de acceso limitado, donde el Che dicta el texto que el funcionario
Colman Ferrer mecanografía. En esos días se efectúa
el reencuentro con su conjugue Aleida March. A inicios de diciembre
de 1965, le escribe una carta a Armando Hart, recién nombrado
secretario de organización del Partido Comunista donde ironiza
respecto al nombramiento:" Te felicito por la oportunidad que
te han dado de ser Dios
", y pasa a recomendarle reorganizar
los estudios de filosofía mediante un plan de estudios aconsejándole
realizar un plan de publicaciones que le esboza. Consideraba entonces
Guevara que en ese campo: "
en Cuba no hay nada publicado,
si excluimos los ladrillos soviéticos que tienen el inconveniente
de no dejarte pensar; ya el partido lo hizo por ti y tú debes
digerir." (21)
En su área privada recibe a los que tienen acceso a él,
como José María. Martínez Tamayo, a quien envía
clandestino a Bolivia a verificar la situación de ese país
tras el golpe de estado del general Barrientos y reactivar los contactos
que apoyaron la fallida guerrilla de Masetti. En febrero de 1966,
después que el jefe de la inteligencia, Manuel Piñeiro,
(Barbarroja), cumpliendo órdenes de Castro, envía
a un odontólogo a realizar el enmascaramiento, Guevara, ahora
bajo el seudónimo de Ramón, viajará al Cairo
y luego vía Yugoslavia, llegará a Praga.
De febrero a junio, en su escondite en la capital de Checoslovaquia,
Che, como una especie de monarca destronado, se entrevista con dos
altos jefes cubanos, Ramiro Valdés y Osmany Cienfuegos, con
los que discute sus planes futuros. Tras el fracaso del Congo y
la revelación de su carta de despedida a Castro, no quiere
volver a Cuba. Sin embargo le obsesiona la posibilidad de que la
inteligencia checa lo detectase allí. Ulises Estrada, que
le acompañó durante dos meses, tiene una interpretación
al respecto:
"El pensaba que si los checos se enteraban de algo, los checos
estaban infiltrados y penetrados por la CIA y entonces se iba a
enterar la CIA". (22)
Las memorias del Dr. Luis García Gutiérrez, quien
le enmascaró en Tanzania, en Praga y luego lo hará
en Cuba, previo a su salida hacia Bolivia, dan en el clavo respecto
a las verdaderas preocupaciones de Guevara cuando este le dijera:
"Si usted comenta algo con un viejo militante, se esterarán
los soviéticos y, de ser así, se enteraría
el partido boliviano y, de ser así, se enterará la
policía boliviana, porque ellos están "penetrados"
por la policía". (23)
Hay que concluir que en todo este tiempo su verdadera preocupación
era que lo detectara la KGB soviética.
La forzada inactividad del jefe guerrillero durante cuatro meses
en la bella ciudad, a falta de visitas a museos y teatros, se traduce
en múltiples lecturas y algunos escritos como el prólogo
a un libro, (nunca terminado), donde criticaba el Manual de Economía
Política de la Academia de Ciencias de la Unión Soviética.
En estas Notas de Praga plantea, con muchos años de anticipación
a la perestroika, que en la Unión Soviética se estaba
"regresando al capitalismo". (24)
Mientras tanto, Castro le escribe a inicios de Junio de 1966: "Tu
estancia en el llamado punto intermedio aumenta los riesgos; dificulta
extraordinariamente las tareas prácticas a realizar; lejos
de acelerar, retrasa la realización de los planes y te somete,
además, a una espera innecesariamente angustiosa, incierta,
impaciente." (p.9)
Ya se están seleccionando los hombres que lo ha de acompañar
a Bolivia. Hay contactos clandestinos con los militantes comunistas
bolivianos y se han infiltrado agentes e iniciado contactos dentro
del aparato gubernamental del país. El viceministro técnico
del MININT, Barbarroja, tiene a sus mejores cuadros compilando información
y estableciendo planes para la que ha de ser última jornada
del Che Guevara.
La llegada a Cuba se produce con todo la aparatosidad de una película
de espionaje. Raúl Menéndez Tomassevich ordena detener
el avión en la cabeza de la pista, y dos hombres que conocían
los pormenores de cómo estaba disfrazado, subieron a la aeronave
para localizar a "Ramón", que se dejó conducir
hasta la escalerilla y, ya en tierra, subió a un auto que
se alejó de inmediato, ante el estupor de los pasajeros.
Entre julio y noviembre de 1966, Guevara se encuentra en Cuba mientras
los cubanos lo creen en otras tierras del mundo. Estudia un informe
que le hace llegar Regis Debray desde el terreno, en el que propone
el norte de Ñancahuazú como zona favorable para establecer
la guerrilla. Guevara, con prisa por partir, descarta la propuesta
y escoge otra región para el despliegue. Como se ha señalado
repetidas veces, a diferencia de su actividad guerrillera en el
Congo, el número de efectivos para Bolivia es muy inferior
al de África. Por otra parte no han cesado, sino se han agudizado
las contradicciones entre chinos y soviéticos, con consecuencias
negativas para la acción continental que se intentará
en Bolivia Esta vez la dirección soviética no tendrá
necesidad de la KGB, sabrá de la presencia allí del
Che, de boca del propio secretario del PCB, Mario Monje.
Bolivia
y su destino final
Al llegar en noviembre de 1966 a La Paz, Guevara viene decidido
a no cometer los mismos errores que antes. Ni siquiera los que le
incitaron o le acompañaron pueden esconder sus críticas.
Como señala uno de los sobrevivientes de la guerrilla boliviana,
Harry Villegas, Pombo: "En el Congo el Che adoptó una
posición de obediencia, de sencillez, y no logró nada,
ni siquiera logró conversar con los dirigentes congoleños.
Acá en Bolivia adoptó la posición de prestar
ayuda, pero no incondicional, como la pretendía Monje; fue
más exigente. Creo que le faltó flexibilidad, aunque
pienso que igual Monje hubiera traicionado, como lo hizo. (25)
Se va a cerrar el círculo. Se ha discutido sobre la decisión
de Che de dividir la columna en dos y al no producirse el encuentro
programado para poco después, de seguir buscando durante
5 ó 6 meses a Vilo Acuña y a los demás integrantes
de su partida. En opinión de Manuel Piñeiro, Barbarroja:
"
en su decisión pesó mucho su sentido solidario,
muy sensible a dejar abandonado a ningún compañero.[
]
Sin embargo, desde el punto de vista militar,[
] creo que no
fue una buena decisión, gobernada por consideraciones de
tipo militar, sino de carácter humanitario y solidario. (26)
El boliviano Humberto Vázquez Viaña, del grupo de
apoyo a la guerrilla, cuyo hermano fuera asesinado por el ejército,
es más directo: "La zona que eligió la guerrilla
era, topográfica y socialmente, inadecuada. Los campesinos
ya eran dueños de pequeñas parcelas de tierra, y apoyaban
al general René Barrientos. [
] Para nosotros, el Che
era Dios. Creíamos que con él había llegado
la Revolución a Bolivia. [
] En febrero de 1967, al
llegar al Río Grande de Bolivia, Guevara le dice a un compañero:
"Pacho, llegamos al Jordán, bautízame"[
]
Se creía El Mesías" (27)
El 31 de agosto, le aniquilan diez hombres en Vado del Yeso, entre
ellos Vilo Acuña y Tamara Bunke. Cuando avanza a inicios
de octubre hacia la confluencia de las quebradas del Yuro y San
Antonio, Guevara escucha por la radio que frente a él hay
dos mil efectivos del ejército boliviano. El día ocho,
al tratar de romper el cerco, ocurre el desenlace, cuyo punto final
será su ejecución sumaria en la escuelita de La Higuera
por orden de Barrientos.
Han transcurrido casi cuarenta años del regreso clandestino
a Cuba de Ernesto Guevara para dar los toques finales a su expedición
boliviana. Supervivientes y testigos han contribuido a la divulgación
de datos que esclarecen parcialmente sus acciones y motivaciones,
pero hay mucho que revelar aún y todavía se silencia.
Puede ser por prohibición expresa del dictador o por temor
de sus incondicionales. La Cuba oficial le ha levantado un monumento
al argentino en Santa Clara, donde logró la mayor victoria
militar de su vida, como un cortinaje de mármol que oculta
sus pesadillas del Congo y Bolivia. Desde hace muchos años
en Cuba se ha levantado el estandarte del "martirio" de
Guevara a nivel de ideología popular en la que se resalta
su supuesta fidelidad e identificación con Castro hasta la
muerte. Pero ya se acerca la coyuntura en que -tras la desaparición
del decrépito caudillo-, también el pueblo cubano
pueda acceder a la verdad y luego pasar definitivamente la página.
En ese tránsito los dos "salvadores supremos" quedarán
relegados a los libros de historia y a las investigaciones académicas
y ocuparán el primer plano los intereses de la nación
cubana en el contexto del mundo real en el nuevo siglo.
NOTAS:
1) Ernesto Che Guevara. Pasajes de la Guerra Revolucionaria. El Congo.
Mondadori, 2005, p.17. Esta es la versión a la que hemos tenido
acceso, tomada de la Internet con la nota "Digitalizado por el
Partido de los Comunistas Mexicanos. Socializado por Revoluciones.org".
La versión norteamericana: Ernesto "Che" Guevara.
The African Dream. Grove Press, NY, 2000, señala que la primera
edición en español, con derechos de autor al Archivo
Personal del Che, se debe a Sperling & Kupfer Editori S.p.A.,
Milán, 1999. Todas las citas son de la versión digitalizada
en español, excepto cuando se refieren a la introducción
de la versión norteamericana., escrita por Richard Gott.
2) Id., Prólogo por Aleida Guevara March, Junio de 1998. Pág.
8
3) Ídem, Pág. 9
4) Carta de Despedida de Ernesto Guevara a Fidel Castro, Granma Internacional,
edición digital, La Habana, 1997.
5) El presidente argelino llega a ser el único, que aparte
de la más alta jerarquía cubano-soviética, conoce
con antelación de los planes de emplazar en Cuba cohetes nucleares
de alcance intermedio. Cf. Juan F. Benemelis. Las Guerras Secretas
de Fidel Castro, Fundación Elena Mederos, Miami, 2002. p.86...
6) Ahmed Ben Bella. Che as I knew him. Le Monde Diplomatique, October
1997
7) La embajada de Cuba en Dar es Salaam, capital de la entonces Tanganyka
independiente presidida por Julius Nyerere, respaldó financieramente
a los zanzibareños sin coordinar con el gobierno cubano. Esto
traerá una dificultad que llegará a ser determinante
en los planes de Cuba en el Congo. Originalmente Nyerere había
accedido al paso de los militares cubanos por su territorio hacia
la zona de los rebeldes lumumbistas. Ahora presionará al embajador
de la Isla, Pablo Ribalta, para que convenza a los líderes
de Zanzíbar a una unión con Tanganyka. Conversación
del autor con Juan F. Benemelis.
8) Carta inédita de Fidel Castro a Che Guevara, Diciembre de
1964 que dice en parte: "
la decisión final sobre
la fórmula la adoptaremos a tu regreso. Para escoger entre
las alternativas posibles es necesario conocer las opiniones de nuestro
amigo [Ahmed Ben Bella]. Trata de mantenernos informados por vía
segura". Prólogo, Pág.8.
9) Ernesto Guevara. Discurso en el Seminario Económico de Solidaridad
Afroasiático. Argelia, 24 de febrero de 1965.
10) Ulises Estrada, " El internacionalismo de la revolución
cubana y la herencia del Che Guevara", entrevista por Néstor
Kohan - La Haine 15.08.05 en www.lahaine.org
11) Mohammed Heikal, citado en Richard Gott, Introducción a
Ernesto "Che" Guevara. The African Dream. Grove Press, NY,
2000, Págs.xxiii.
12) Rojo, Ricardo. Mi Amigo el CHE. Edit. Sudamericana, 1968, Pág.
205-206
13) Dariel Alarcón Ramírez , Memorias de un soldado
cubano, Vida y muerte de la Revolución, Tusquets, 1997
14) Ya se ha señalado que Ben Bella conocía muy serios
secretos revelados por los cubanos, por lo que es plausible suponer
que asimismo Guevara le haya dicho lo que luego dirá a Nasser.
Es muy probable igualmente que los dirigentes chinos supieran de su
propósito desde el inicio.
15) El libro de Regis Debray, ¿Revolución en la Revolución?
, Éditions François Maspero, 1967, fue escrito en La
Habana y tras largas discusiones del autor con Fidel Castro, el texto
fue revisado y publicado en una tirada de nada menos que doscientos
mil ejemplares, en enero de 1967. El libro fue objeto de numerosas
discusiones y polémicas y es una exposición de las ideas
de Castro sobre las guerrillas, más que las de Guevara. Calificado
por algunos de ser el "Judas" de Guevara, y criticado por
su supuesta vulgarización de las ideas del foco guerrillero
de Castro y el Che, Debray ha visto confirmado en su propia piel el
viejo refrán de que "la victoria tiene muchos padres pero
la derrota es huérfana".
16) Nasser, irritado por la sangrienta desarabización de Zanzíbar,-
insurrección que achaca a los cubanos con cierta razón-,
se concentrará en revivir el proyecto de unidad pan-árabe.
Julius Nyerere, tras haber neutralizado políticamente los zanzibareños
más radicales, va a encabezar los esfuerzos por poner fin negociado
al conflicto del Congo y se va a concentrar, en lo adelante, en los
problemas del África Oriental
17) Con los seudónimos de Inne, Kawawa, Thelathini y Anzurume
aparecen en Pasajes
.p.42, pero sus nombres no se publican ni
en esta edición oficial. 31años después de sus
muertes anónimas William Gálvez rescató los nombres
del diario de campaña de Víctor Drake y los incluyó
en su libro Che en África
18) La llegada del viejo militante comunista Emilio Aragonés,
cuya presencia no ha sido solicitada por Guevara, origina una mordaz
frase de este en carta a Castro, donde lo califica de "tu presente
griego" (Pasajes
p.87). Cualquiera entiende que el argentino
considera al enviado de Fidel Castro, un "Caballo de Troya".
19) Van a transcurrir casi 32 años de la derrota cubano-congolesa,
antes que el inepto Joseph Kabila apoyado por soldados de Burundi,
Uganda y el gobierno tutsi de Ruanda, logre derrocar a Mobutu Sese
Seko y establezca en Kinshasa la República Democrática
del Congo antes de ser asesinado en el 2001. Como trasfondo quedan
el genocidio de un millón de Tutsis por los Hutus en Ruanda
y la intervención de nueve países de la zona en el más
brutal conflicto de la historia de África. El África
central sigue siendo para el mundo, el corazón de las tinieblas,
como en tiempos de Stanley y Livingstone
20) Hubo que esperar a 1997 para que la viuda de Guevara mostrase
a Jon Lee Anderson el párrafo omitido en la primera obra, donde
el argentino describe como mató en la Sierra Maestra a Eutimio
Guerra, acusado de traidor: La situación era incómoda
para nosotros y para él, de modo que acabé con el problema
dándole un tiro con una pistola del calibre 32 en la sien derecha,
con orificio de salida en el temporal [¿derecho?]. Jadeó
un rato y luego murió. Mientras procedía a requisarle
las pertenencias no podía quitarle el reloj que llevaba atado
al cinturón con una cadena; entonces él me dijo con
voz tranquila, mucho más allá del miedo: ''Arráncala,
chico, total...''. Eso hice y sus pertenencias pasaron a mi poder
[...] Dormimos muy mal, mojados, y yo con un poco de asma. Jon Lee
Anderson, "Che Guevara - Una vida revolucionaria", Emecé
Editores Barcelona - 2da edición. 1997. También cabe
la duda de omisiones por "razones de estado" en las memorias
del Congo.
21) Esta carta no fue hecha pública por Armando Hart hasta
1997, en que fue publicada en la revista habanera Contracorriente,
nº 9, Págs. 142-147 -reproducida en El Basilisco, nº
25, 1999, p. 89, Oviedo, España.
22) Entrevista a Ulises Estrada El internacionalismo de la revolución
cubana y la herencia del Che Guevara por Néstor Kohan - La
Haine 15.08.05 .www.lahaine.org
23) Enmascarar un mito: Un rostro para el Che Guevara, por Jorge Gómez
Barata, 14 de octubre de 2005 www.voltairenet.org
24) Néstor Kohan, Los inéditos del Che Guevara, Rebelión,
15 de junio, 2003. Las notas de Praga finalmente han sido publicadas
como: Ernesto Guevara. Apuntes críticos a la Economía
Política, Editora Ciencias Sociales , La Habana, 2006
25) "Pombo" y la lucha armada. Entrevista al general Harry
Villegas por Samuel Blixen. Semanario MARCHA, Montevideo, 10 de Mayo
de 1996
26) Luis Suárez Salazar, "Barbarroja", Ediciones
Tricontinental, La Habana, 1999,Págs. 251-262
27)Humberto Vázquez Viaña, Memoria crítica de
un camarada del Che en Bolivia Entrevista por Alberto González
Toro. CLARIN, Buenos Aires, 29 de Junio del 2003
* Antonio Arencibia
Rodríguez. Graduado de la Universidad de La Habana. Historiador y
ensayista. Reside en Miami |