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BENEDICTO XVI,
PRESIDENTE BUSH
Y "EMBARGO" INTERNO
DEL REGIMEN CUBANO
Por Armando
F. Valladares *
Diario Las Américas
Miami
E.U.
La Nueva Cuba
Abril 19, 2008
El cardenal
Tarcisio Bertone, jefe de la diplomacia vaticana, con sus promesas
al nuevo dictador de la isla-cárcel de presionar al gobierno
norteamericano para el levantamiento de sanciones, está cumpliendo
el triste papel de un eficaz embajador de la diplomacia comunista
cubana
1. Del 16 al
20 de abril próximos, Benedicto XVI visita los Estados Unidos,
en el primer viaje de su Pontificado a este país. Durante
esa visita, además de cumplir con sus compromisos pastorales,
se entrevista con el presidente Bush y pronunciará un discurso
en la ONU.
2. Se comenta
que el Pontífice intercedería ante el presidente Bush
para obtener el levantamiento o la atenuación del llamado
"embargo" externo norteamericano a la isla-cárcel
de Cuba.
3. Esas especulaciones
tienen asidero en declaraciones del propio secretario de Estado
del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, formuladas al periódico
"LOsservatore Romano" poco después de su
reciente y deplorable visita a Cuba comunista. En tales declaraciones,
después de aseverar, afrentando la verdad histórica,
que la Iglesia en Cuba "no es una Iglesia perseguida";
y de calificar a las universidades cubanas como "renombrados
centros educativos superiores", cuando en realidad constituyen
refinados laboratorios de ateismo y de apostasía de los jóvenes
cubanos, en particular de los católicos, diagnosticó
que los "problemas cruciales" de Cuba se reducen al "embargo"
norteamericano, que sería responsable por "frenar"
el desarrollo de la isla.
4. "Como
se sabe, los problemas cruciales de Cuba son los del embargo impuesto
por los Estados Unidos y de las sanciones económicas de la
Unión Europea, que frenan su desarrollo", dijo el cardenal
Bertone a "LOsservatore Romano".
El jefe de la
diplomacia vaticana pareció olvidar que el "problema
crucial" de la isla-presidio, desde hace medio siglo, es un
régimen comunista que mantiene en la miseria a la población
porque asfixia la propiedad y la libre iniciativa; y que aplica
"métodos diabólicos" para someter a la población
en general y a los católicos en particular, según
expresión lapidaria del añorado obispo católico
cubano Eduardo Boza Masvidal, él mismo una víctima
de esos "métodos diabólicos", antes de partir
al destierro.
5. A continuación,
al responder a una pregunta del entrevistador respecto de la posibilidad
de un "incentivo a un diálogo con los Estados Unidos",
de parte de la diplomacia vaticana, que pudiese significar una "vuelta
de página" en las relaciones antagónicas entre
los gobiernos de Estados Unidos y Cuba, el cardenal respondió
con un enfático "sí"; confesó que
también "es ésta la expectativa del presidente"
cubano, o sea, del dictador Raúl Castro; y reconoció
que "aseguré a éste que la Santa Sede se empeñará
para que estas sanciones, si no se eliminan, por lo menos se reduzcan".
6. El jefe de
la diplomacia vaticana, en sus promesas al nuevo dictador de la
isla-cárcel de un "empeño" para presionar
al gobierno norteamericano para el levantamiento de sanciones, está
cumpliendo más bien el triste papel de un eficaz e insustituible
embajador de la diplomacia comunista cubana.
Actuando así,
el cardenal Bertone subvierte los términos lógicos
de los "problemas cruciales" cubanos: embiste lanza en
ristre contra un efecto, el "embargo" externo, y hace
silencio sobre la verdadera causa del problema, el sistema comunista
imperante, que aplica un literal "embargo" interno de
carácter represivo, feroz y sanguinario, que asfixia, amordaza
y mantiene en la miseria a 11 millones de mis hermanos cubanos.
7. Con posterioridad
al viaje del cardenal Bertone, el régimen cubano se ha apresurado
a formular una sucesión de promesas "cosméticas",
que incluyen el incentivo a los pequeños agricultores, una
válvula que el régimen ya ha abierto y cerrado en
anteriores oportunidades; eventuales flexibilizaciones a las restricciones
para salir de la isla, la liberación del ingreso de los cubanos
a los hoteles y la liberación de la venta de computadores
y celulares, medidas que quedan limitadas de antemano por el miserable
salario mensual de aproximadamente US$ 17,00; y hasta la firma de
un pacto internacional de derechos sociales y económicos,
lo que no ha impedido que continúen las torturas a presos
políticos y la represión a la población, inclusive,
durante la visita del cardenal Bertone. Por ello, esas promesas
pueden ser vistas como ases que el régimen coloca hoy en
la manga de su "embajador ad hoc" para facilitarle las
gestiones ante Washington, y que mañana podrá retirar
o restringir, como Fidel Castro lo hizo en incontables oportunidades,
después de engañar a los incautos.
8. Sobre otros
dichos y hechos procastristas del cardenal Bertone durante su último
viaje, tuve oportunidad de escribir dos artículos: "Benedicto
XVI y el viaje a Cuba del cardenal Bertone" (Marzo 4, 2008),
en el cual mostré que lo más grave del viaje a la
isla-cárcel del alto prelado es la enigmática continuidad
de la política de mano extendida del Vaticano y de importantes
figuras eclesiásticas hacia la tiranía del Caribe;
continuidad enigmática que ineludiblemente llega al pontificado
de Benedicto XVI, del cual el cardenal Bertone es secretario de
Estado y viajó a Cuba como enviado; y "El cardenal Bertone
y la fraudulenta política religiosa castrista"
(Marzo 9, 2008), en el cual comenté, entre otros aspectos,
cómo las escuelas y universidades cubanas pasaron a ser refinados
laboratorios de ateismo y de apostasía de católicos,
las mismas que, cuarenta años después, el cardenal
Bertone calificó increíblemente de "renombrados
centros educativos superiores y universitarios de que Cuba dispone".
9. La actuación
diplomática del secretario de Estado de la Santa Sede está
contribuyendo a prolongar la agonía de mis hermanos que sufren
en la isla-cárcel, lo cual coloca un problema de conciencia
de los más graves que los fieles católicos cubanos
podrían tener, porque dice respecto al propio pontificado
de Benedicto XVI. No obstante, ello no disminuye la consideración
y veneración debidas hacia la Cátedra de Pedro, porque
es doctrina pacífica que en el terreno diplomático
es lícito manifestar perplejidades y hasta discrepar de orientaciones
vaticanas, cuando se lo hace de manera respetuosa y fundamentada.
10. Cuánto
desearía que los hechos contradigan las aprensiones de tantos
católicos cubanos, de la isla y del destierro, de las que
me he hecho eco en este artículo, sobre eventuales y lamentables
desdoblamientos de la próxima entrevista de Benedicto XVI
con el presidente Bush. La responsabilidad ante Dios y ante la Historia
de ambas personalidades, con relación a la libertad de Cuba,
es enorme. Es mi ferviente anhelo que de ambas personalidades resuenen
palabras que contribuyan efectivamente para la libertad y la prosperidad
cristiana de Cuba.
*
Armando Valladares. Escritor, pintor y poeta. Ex-preso político.
Fue Embajador de los EEUU ante la Comisión de los Derechos
Humanos de la ONU con los Presidentes Reagan y Bush padre. Recibió
la Medalla Presidencial del ciudadano. Autor del libro Contra
toda esperanza, donde narra 22 años en las prisiones
castristas. E-mail: armandovalladares2005@yahoo.es
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