|
MIAMI: DELIRIO Y SURREALISMO
Por Celedonio González*
Columnista
La Nueva Cuba
Mayo 8, 2001
Me dijo una vez Lydia Cabrera que André Breton, el creador del
surrealismo, le había advertido que su invento se había quedado chiquito
con la realidad cubana.
Observando el juicio de los llamados espías castristas nos damos
cuenta de que ese surrealismo caribeño se había trasladado a Miami en las
alas de sus practicantes. Si no, ¿cómo se explica que sea la primera vez en
la historia del espionaje -tan viejo como la prostitución-, en que la nación
espiada manda a los abogados de oficio, pagados por los contribuyentes,
que defienden a los supuestos espías, a la tierra donde se originan los
espiadores, para obtener testimonios a favor de sus defendidos a los que se
acusa, entre otras cosas, de tratar de penetrar bases norteamericanas para
conseguir información clasificada como sensitiva.
Se sabe que esto no tuvo lugar, pero es de lo que se trata; lo demás
son desvíos aleatorios para confundir al público que paga los contínuos
viajes a La Habana de esos abogados que cobran a 75 dólares la hora.
¿Esto no es acaso surrealista?, o si queremos usar otro adjetivo que
se aviene más con nuestro pasado reciente, delirante?
Para rebosar la copa del esperpento, de esos cinco acusados en que
tres son ciudadanos americanos por nacimiento y a los que se atiborraba
religiosamente cada día con el diario Granma y los discursos del narcoloco,
no ha habido uno solo que desertara de su devoción por la causa a pesar
de que tenían preparación para vivir en cualquier parte.
Esta es la parte más inquietante de este sainete que preparara la
Reno y ahora no se sabe cómo terminar...
*Celedonio González es un periodista, escritor y novelista cubano, célebre entre la audiencia cubana por sus acertadas notas humorísticas de "Entre Teque y Teque" que se transmitieran por muchos años a través de Radio Martí.
|
|