Un país con más tierra que gente, con petróleo, que se autoabastece a sí mismo, ¿cómo puede caer en la anarquía que hoy padece la Argentina?
Desde la década de los 40 en que irrumpe en la escena nacional el tándem de los Perón (Evita y Juan Domingo), la nación sufre de una enfermedad paralizante que la convoca al desastre periódicamente. Cada vez que surge un gobierno Radical los Justicialistas manejando la turba le hacen la vida imposible: ya van tres que se van antes de terminar su man-
dato.
Por otra parte, un país es como una econmía personal: no se puede salir de la crisis pidiendo más dinero prestado para conjurarla.
El espectáculo es sombrío y no se ve cómo podrán salir de este caos que puede conducir a la anarquía total con la consiguiente confrontación.
El peculado y la demagogia populista han llevado a ese hermoso país a un callejón sin salida aparente, sobre todo, cuando los posibles salvadores provienen de la cantera que ha conducido al borde del abismo a la nación porteña.
Ojalá que nuestra premonición no se materialice y que surja la fór-
mula salvadora que evite que vuelvan a depredar esos “descamisados” de ahora que robaban por hambre, pero que llevaban en sus brazos cajas de champán.
El presidente de norteamérica Bush les prometió ayuda, pero tenían que implementar un plan coherente. Con esos cuatro presidentes en menos de dos semanas parece que ésta se ha ausentado.
Un amigo me dijo un día que un país que tiene como ícono nacional a Diego Maradona, no tiene destino....