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MI POBRE GENERACIÓN

Por Celedonio González*
Columnista
La Nueva Cuba
Marzo 21, 2003


No sé de dónde me llegó el impulso pero en estos presagiosos días, se me ocurrió traer al papel a mi generación, tan vapuleada por los avatares de la historia.

A nosotros se nos fue dos veces el tren y si nos descuidamos vamos a morir sin percatarnos ni entender el entorno.

Es verdad que vimos a Benny Moré, a Carlos Gardel y a Mastroianni, pero también tuvimos que sufrir a Martín Sheen y a Robert Redford.

El primer tren de la historia, que pasó a nuestro lado raudo e imparable, fue el mundo de mi abuela. Lo que vino después no quisimos verlo y, para nuestra suerte, dejamos el país para siempre.

El segundo tren, de igual velocidad y decisión, lo constituyó el mundo que encontramos y perdimos, cuando llegamos a la tierra escogida y ésta cambió en redondo. Esa tierra en proceso de convulsión terminó de la música de Glenn Miller hasta venir a parar al "rap".

Nos dijeron que era la época de la información y pronto nos dimos cuenta de que lo que era de la manipulación.

Podíamos deleitarnos con Nexus Dorman de Puccini, pero cuando ponías la tele te decían que “Hable con ella” era una película genial.

Tuvimos la mala suerte de vivir en tiempos de Maradona y la dicha de conocer a Pelé.

Vimos las dos películas más grandes de todos los tiempos: “Casablanca” y “Lo Que El Viento Se Llevó”; como cosa curiosa en ellas, nadie gana sentimentalmente. Quizás esto explique algo el gusto de la gente.

Hemos visto a la revolución tecnológica hacerlo casi todo, menos más humano al hombre, en lo que hemos fracasado ruidosamente.

No obstante qué suerte haber vivido en esta época.

No creo que nadie se haya asombrado más veces que nuestra tironeada generación. Nadie con estos años vividos ha podido ver más cosas y caerse más "altaritos", como en la Medicina que hoy se dice que el café mata y mañana en otro estudio, que prolonga la vida y ayuda al sueño.

No obstante hay que decirlo, al revés de aquel dicho de que “el corazón no se opera”; sí se opera y la gente queda muy bien.

Lo único que ha quedado intacto no es la decencia ni la ética, por supuesto, lo que ha quedado así son las pastillitas de violeta y las galleticas de chocolate.



*Celedonio González es un periodista, escritor y novelista cubano, célebre entre la audiencia cubana por sus acertadas notas humorísticas de "Entre Teque y Teque" que se transmitieran por muchos años a través de Radio Martí.


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