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BENNY MORE
Por Celedonio González*
Columnista
La Nueva Cuba
Noviembre 29, 2003
En estos
días, parodiando a los argentinos cuando hablaban de Gardel,
se ha accedido a aumentar el dúo y convertirlo en trío
con la adquisición de Beny Moré. Este, formará
en el Olimpo de la fama junto a Carusso y Gardel porque el trío
cada vez canta mejor a pesar de la desaparición física
de los mismos, hace tantos años.
La aparición de Generoso (¡qué bueno toca Usted!)
en la tele de Miami ha vuelto a revivir anécdotas del famoso
bárbaro del ritmo. Como nosotros nos sabemos un par de ellas
inéditas hasta hoy, con el permiso de "Chocolate",
"Generoso" y demás miembros de su orquesta, que aún
viven en estos alrededores aquí van en memoria de alguien.
EL VALOR DEL DINERO
En mi pueblo de La Esperanza, provincia de Las Villas, al lado de
Santa Clara, se dio un baile en el que se contrató al Benny.
Como siempre hacía y teniendo tan cerquita su pueblo natal
de Santa Isabel de Las Lajas, se fue a dar tragos de "saoco"
(aguardiente con agua de coco) y llegó tarde a la fiesta, algo
que nadie le reprochó y todos quedaron muy contentos, sobre
todos los amantes que bailaron aquel bolero que Benny bordaba "Vida
desde el día que te vi..."
El baile no pasó de la primera tanda de canciones y guarachas
porque el Júpiter pluvioso, decidió dar por terminado
preamturamente tan prodigioso ágape. Nunca olvidaré
aquella noche y un directivo del Liceo me dijo que a pesar de que
el baile no había durado nada, la Sociedad no había
perdido dinero. Me alegró la noticia y entonces le pregunté
que ¿Cuánto había cobrado Benny Moré y
su archifamosa orquesta? Yel aludido me respondió que mil pesos,
que en aquel entonces valían los dólares.
SEGUNDA
En algún momento de nuestra vida republicana, el gobierno nacional
tratando de proteger a los cantantes del patio, publicó un
edicto en el que se hacía constar que los cines habaneros además
de las películas tenían que intercalar shows de los
artistas del país. El mejor de estos cines era el teatro América
y allí como era de esperarse, fue a parar Benny Moré.
Una noche que yo estaba allí, no recuerdo la película,
actuó Benny Moré. Este cine en particular no me trae
gratos recuerdos, ya que en él se me perdieron 700 dólares.
Con los que me desplazaba en aquellos tiempos brumosos que es mejor
olvidar.
El benny, con sus pantalones de tubo y aquel saco en que cabían
varios Bennys, empezó el show cantando magistralmente, por
lo menos, para mí. De pronto, sin que nadie supiera los motivos
en aquella sala llena hasta reventar, el cantante se detuvo y se metió
los dedos, dos por lo menos, de su mano derecha en la boca: se sacó
algo que nunca supe lo que era (debió ser una prótesis
dental) se lo echó en el bolsillo y dijo "ahora sí".
Y siguió cantando como si allí no hubiera pasado nada.
Por supuesto que aquella cosa tan grosera únicamente se le
podía aguantar a alguien de la calidad artística de
su autor, además de que era muy querido y mimado por su pueblo.
Otro artista, hubiera terminado el acto con aquella desfachatez. Pero
el Benny era el Benny, un fenómeno nacido de las entrañas
mismas de la tierra cubana. Algo que se da de vez en vez y nunca muere,
aunque haya muerto hace mucho. Lo mismo que ha pasado con Enrico Carusso
y Carlos Gardel, que cada vez cantan mejor a pesar de que hace mucho
que no pueden hacerlo...
*Celedonio González es un periodista, escritor y novelista cubano, célebre entre la audiencia cubana por sus acertadas notas humorísticas de "Entre Teque y Teque" que se transmitieran por muchos años a través de Radio Martí.
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