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LA GIOCONDA, LA RISA... Y EL OTRO
Por Celedonio González*
Columnista
La Nueva Cuba
Abril 26, 2001
Todo el mundo sabe que fue Leonardo, pero yo no quiero hablar de
eso; de lo que quiero hablar es de la fatalidad. La que viene en una
ausencia de sonrisa. Sabemos que no sabe reír y eso es malo, muy malo.
¿Quién no ha conocido uno de estos caracteres que no saben sonreír y
carcajearse, ni hablar? Pero esa omisión producto de las áreas nerviosas
quizás o del carácter, no sería ni siquiera mentable si el poseedor de esa
carencia no tuviera nada que ver con tu vida, pero si encima de ese defecto
resulta que es un poder totalitario y tu padeciste la suerte de vivir en
su ínsula; entonces, apaga la vela y vámonos.
Eso nos ha pasado a nosotros: tropezarnos con el hombre que no se
ríe porque no puede y no es que quiera decir que aquéllos que lo hacen a
mandíbula batiente sean un dechado de virtudes. Los hay muy sonrientes
y de cualquier pelambre: buenos, malos y regulares.
Lo que pasa es que esa variedad no se da en los que no pueden reírse.
Cuando alguien en tu entorno carece de la escapada por la risa a los
diarios avatares de este mundo, quítate de su camino lo antes que puedas
porque a la postre de esa ineficacia para soportar los grandes miedos de
las estadísticas democráticas: que sube la gasolina, que las medicinas son
incosteables, que si el agua se va a acabar etc, etc., de esa falla del carácter
sobreviene lo otro, es decir, el salvador, el elegido de Dios, el hombre necesario
y detrás de esos adjetivos altisonantes, lo quo viene es la dictadura y, si es
totalitaria y no gorilesca... peor.
*Celedonio González es un periodista, escritor y novelista cubano, célebre entre la audiencia cubana por sus acertadas notas humorísticas de "Entre Teque y Teque" que se transmitieran por muchos años a través de Radio Martí.
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