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RINCONES DE CUBA:
EL "SOLAR" EN CUBA ERA LA DIFERENCIA
DE VIVIR BAJO TECHO
O VIVIR EN LOS PARQUES

Por Diego Betancourt*
Columnista
La Nueva Cuba
Mayo 15, 2001


Estos solares existían en los años 30 ya que la situación económica era muy mala debido a la recesión y la caída de Ia Bolsa en el mundo entero.

Estos solares eran una edificación de un solo piso con largo patio de cemento pulido y muchos cuartos, es decir 10, 12 y hasta 15 habitaciones. Todas tenían su puerta de salida al patio, pero ninguna tenía servicios sanitarios dentro de la habitación.

Para bañarse o ir a defecar había que salir al patio donde podía haber, como mínimo, dos baños de sólo ducha, y en otro lugar dos o tres inodoros separados.

La situación era muy mala y el alquiler nunca pasaba de $3.00 a $5.00 al mes ya que las casas con tres habitaciones y todas las demás comodidades se alquilaban par $20.00 o $25.00.

En cada habitación del solar vivían un promcdio de tres personas al menos, algunas de las cuales estaban "colocadas" de criadas para la limpieza, cocineras o lavanderas con un sueldo ridiculísimo de $5.00 o $7.00 al mes además de la comida.

En todos los solares vivía un personaje muy "necesitado", un "brujo", un espiritista o un babalawo que daba consejos y pretendía resolver todos los problemas --que eran muchos-- de esta pobre gente que era más que ignorante.

Por dos reales ($0.10 el real) y un níquel ($0.05) una gallina blanca o una paloma blanca y un mazo de albahaca te hacían una limpieza para "alejar" los malos espíritus de tí. Y todos pretendían eliminar el "mal de ojo" que alguien le había puesto.

Era raro el día que no aparecía una paloma muerta en ía puerta de algún cuarto con tres o cuatro kilos (centavos) prietos (negros) --american pennies-- y varios granos de maíz , amarrado todo con un trapo rojo.

El pensamiento era ¡¡Ay!! Díos mío, me cayó la salación!!!! Acuérdense que estamos hablando de los años 30.

En el solar era común que en algún cuarto estuvieran tocando música y por las noches se reunían en el patio para tener una fiestecita. Así eran estos cubanos. Estaban llenos de neccsidades y nunca perdían su carácter alegre y "fiestoso".

Por los años 50 ya los solares de Cuba habían desaparecido, quizás quedaría alguno, pero no muchos ya que la situación había mejorado mucho, teníamos bastante trabajo y los alquileres se mantenían bien bajos.

Un buen apartamento con dos cuartos, sala-comedor, baño completo (con bidet y todo) sólo pagaba $45.00 o $50.00 mensuales.

Cuando llegó la "robolución" de "Boladechurre" se paralizó completamente el progreso del país, la promiscuidad se expandió por todo el territorio y aumentó considerablemente la población.

En pocos años la cifra de personas en el censo de 6 millones antes de Kastro, de los que hay que deducir el número de individuos que abandonaron la Isla debido al criminal comunismo subió al momento actual de 11 millones. Como resultado cada casa, cada vivienda hoy en día se ha convertido en un solar donde viven tres o cuatro familias, que nada tienen que ver unas con otras. A cada familia le dan un cuarto, el baño es común para todos.

Esto no fue lo que prometió "Boladechurre" al pueblo de Cuba que confió en él y en su viperina palabra mentirosa. Engañó el muy ladino no sólo a los cubanos sino al mundo entero que todavía ignora la verdad de lo que pasa, pasó y pasará en nuestra querida tierra.



*Diego Betancourt es un exiliado cubano que vive en Boston, Massachussetts.





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