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MARIELA CASTRO
DICE QUE NO ES
COMO CREIAMOS
Félix Luis Viera *
México, DF
México
Colaboración
La Nueva Cuba
Abril 3, 2008
En una entrevista
publicada recientemente en el diario italiano Corrierre della Sera,
Mariela Castro, hija del presidente del Consejo de Estado de Cuba,
Raúl Castro, afirma, entre otros enunciados sorprendentes,
que en Cuba hay "libertad de expresión".
Lo que no dice la sexóloga y directora del Centro Nacional
de Educación Sexual (Cenesex) es en qué consiste esa
"libertad". De modo que debemos suponer que hay "libertad
de expresión" en un país donde existe un solo
periódico diario, pagado por el Gobierno; dos o tres semanarios
nacionales y uno en cada provincia, pagados por el Gobierno; y donde
los tres canales de televisión, las tres o cuatro cadenas
nacionales de radio y las respectivas emisoras provinciales, así
como las televisoras de provincia, más las editoriales de
todos los géneros escritos, forman parte, también,
de la nómina del Gobierno. Quizá lo que quiso decir
Mariela Castro fue que el Gobierno tiene total "libertad de
expresión". Un lapsus.
O quizás se estuviera refiriendo a los cubanos que no viven
en Cuba, que éstos sí tienen la libertad de decir
y expresarse, de maneras encontradas tantas veces, en uno u otro
medio (¿por qué será que los medios de comunicación
que disienten del Gobierno cubano se hallan, precisamente, fuera
de Cuba?) o aun en una esquina cualquiera del planeta que no sea
la isla que los viera nacer. Porque en Cuba, ya lo sabemos, según
la "libertad de expresión" que profesan los distintos
órganos de difusión, todo el mundo piensa igual: "Adelante
con el socialismo".
Y así es: "La mayoría de los cubanos quieren
que se mantenga el socialismo", afirma la sexóloga en
otra parte de la entrevista. Debe ser que la entrevistada, más
allá de su carrera de psicología, ha penetrado hondo
en la telepatía y, de este modo, ha sabido leer el pensar
de los isleños que habitan en el país. O quién
sabe
tal vez en algún momento el Gobierno llevó
a cabo un referendo y nosotros no lo recordamos; al menos yo no
lo recuerdo. Pero si ella lo dice
Creo que el punto culminante de lo dicho por la psicóloga
Castro en la citada entrevista es que "los cubanos son muy
críticos con ´su´ Gobierno". Será
que ya, al fin, hay internet en Cuba y la gente se está manifestando
por esta vía en blog, correos, páginas web y cosas
así. O será que últimamente, la gente, en lugar
de "hablar a hurtadillas", ya se manifiesta a toda voz
en las calles -puesto que no tienen un medio legal para hacerlo-,
plasman su discrepancia en carteles, paredes y, si temor a ser reprimidos,
ya se expresan mediante manifestaciones públicas de descontento
haciendo saber en verdad lo que piensa, cree y siente, no lo que
el Partido Comunista de Cuba considere "comunistamente correcto".
Y que haya sido abolida la censura para aquellos libros y otras
obras de artes cuyo contenido no están acordes con la línea
oficialista. Podría ser, si ella lo dice
De manera que hay alguna confusión: hasta ahora, según
las noticias que llegan, allá, quien resulte "muy crítico"
con el Gobierno sólo recibe el aldabonazo de una de las varias
leyes represivas que, eso sí, no tienen otro fin que salvaguardar
la libertad, el decoro y todos los demás buenos aromas de
la "Revolución de todo el pueblo" (excluidos en
este caso, claro, del concepto "pueblo", precisamente
aquellos que han resultados "muy críticos" y merecen
por tanto el peso de la ley).
Casada con un ciudadano italiano, la sexóloga Castro visitó
el país de Dante para presentar su libro "¿Qué
sucede durante la pubertad?". No es arriesgado asegurar que
la obra debe haber tenido buena acogida, pero aún más
su autora en un país donde, por una u otra razón,
tantos adeptos tiene la revolución cubana; y donde no pocos
de esos adeptos -sin olvidar, en muchos casos, ataviarse con un
pulóver de Ernesto Guevara en la pechera- van a disfrutar
de las tristes, desesperadas carnes de las jineteras cubanas, esa
especie de prostitutas bíblicas. De esto, muchos hemos sido
testigos oculares, o a través de fotos de indiscutible evidencia,
o por medio de anécdotas de primera mano venidas de gente
que no miente.
Pero hay nobleza en una de las propuestas de la sexóloga
cubana en esta entrevista concedida a uno de los más prestigiosos
periódicos de Italia: "También yo considero un
derecho constitucional poder ir a un hotel, tener acceso a una computadora
y a aparatos eléctricos, abolir el permiso de salida [para
viajar fuera de Cuba], resolver el problema de la doble moneda
[que impera en la isla]". Y no vayan a equivocarse: no está
hablando de Burkina Faso, de Ghana o de la otrora sitiada, cibernéticamente
hablando, China. Se refiere a Cuba. Ya ven.
Pensemos que lo anterior podrá ser posible cuando sean derogadas
las medidas que lo impiden y luego, quién sabe, con una ayudita
económica de los tantos ciudadanos italianos "pro Cuba",
pues, se puedan adquirir los bienes necesarios para sus hermanos
cubanos residentes en la Isla.
*
Félix Luis Viera Poeta, cuentista y novelista, nació en Santa Clara,
Cuba, el 19 de agosto de 1945. Ha publicado los poemarios: Una melodía
sin ton ni son bajo la lluvia (Premio David de Poesía de la UNEAC*,
1976, Ediciones Unión, Cuba), Prefiero los que cantan (1988, Ediciones
Unión, Cuba), Cada día muero 24 horas (1990, Editorial Letras Cubanas),
Y me han dolido los cuchillos (1991, Editorial Capiro, Cuba) y Poemas
de amor y de olvido (1994, Editorial Capiro, Cuba); los libros de
cuento: Las llamas en el cielo (1983, Ediciones Unión, Cuba), En
el nombre del hijo (Premio de la Crítica 1983. Editorial Letras
Cubanas. Reedición 1986. ) y Precio del amor (1990, Editorial Letras
Cubanas); las novelas Con tu vestido blanco (Premio Nacional de
Novela de la UNEAC 1987 y Premio de la Crítica 1988. Ediciones Unión,
Cuba), Serás comunista, pero te quiero (1995, Ediciones Unión, Cuba),
Un ciervo herido (Editorial Plaza Mayor, Puerto Rico, 2003) y la
noveleta Inglaterra Hernández (Ediciones Universidad Veracruzana,
1997. Reediciones 2003 y 2005). El Premio de la Crítica es el mayor
reconocimiento que recibe un libro en Cuba. Su libro de cuentos
Las llamas en el cielo es considerado un clásico de la literatura
de su país. Varias de sus creaciones han sido traducidas a diversos
idiomas y forman parte de diversas antologías publicadas en Cuba
y en el extranjero. En su país natal recibió diversas distinciones
por su labor en favor de la cultura. Fue director de la revista
Signos, de proyección internacional y dedicada a las tradiciones
de la cultura. Su más reciente novela, Un ciervo herido -que aborda
el tema de las Umap, eufemísticamente llamadas Unidades Militares
de Ayuda a la Producción y, en realidad, campos de trabajos forzados
establecidos en Cuba en la década de 1960-, ha recibido un notable
reconocimiento de la crítica y de los lectores y ha circulado en
España, Puerto Rico, México y otros países; durante cinco meses
estuvo entre los libros más vendidos en Miami y recientemente ha
sido traducida al italiano por la editorial L´Ancora del Mediterráneo.
En Italia ha sido objeto de un notable reconocimiento de la crítica
especializada, así como de los lectores. Recientemente ha concluido
su novela El corazón del rey, que refleja los primeros pasos de
la instauración del socialismo en Cuba, en la década del 60, y actualmente
trabaja en el poemario La patria es una naranja, inspirado en la
añoranza de su tierra natal y en sus vivencias en México, donde
radica desde 1995. En México, ha colaborado en diversos periódicos
con artículos de crítica literaria y de contenido cultural en general,
ha impartido talleres literarios y conferencias, y asimismo se ha
desempeñado como asesor de variadas publicaciones periódicas.
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