El presidente cubano, Fidel Castro, llegó el lunes a Irán, un país que odia a Estados Unidos tanto como el avejentado mandatario.
El ministro de Agricultura Mahmoud Hojjati recibió a Castro al pie de la escalerilla del avión, mientras que miembros de la embajada cubana en Irán ondeaban banderas cubanas y gritaban: ''¡Fidel!, ¡Fidel!''.
Castro saludó al personal de la embajada antes de dirigirse a una sala de protocolo en el aeropuerto.
Se espera que el presidente Mohammad Khatami reciba oficialmente a Castro el martes.
El líder cubano llegó a Teherán procedente de Argelia, primera escala de una gira que le llevará también a Malasia y Qatar. El gobierno cubano casi nunca anuncia por adelantado el programa de viaje por temores acerca de su seguridad.
En Teherán, el portavoz de la cancillería, Hamid Reza Asefi, dijo que Castro se reuniría con Khatami y con el máximo líder, el ayatola Ali Khamenei, durante su visita de tres días.
Asefi dijo que las conversaciones se concentrarán en cooperación dentro del Grupo de los 77 y el Movimiento No Alineados. Irán preside actualmente el Grupo de los 77, una agrupación de países en desarrollo, y es miembro activo de los No Alineados.
El diario Iran News, que a menudo refleja las opiniones de la cancillería, dijo que lo que une a ambas naciones es ``la causa común de oposición a las políticas hegemónicas de Estados Unidos''.
Ambos países están bajo sanciones unilaterales impuestas por Washington y ambos han acusado a Estados Unidos de dedicarse al ``terrorismo''.