|
Y en Venezuela también
EN CUBA LA TRANSICION
SERA MILITAR
Jésus
Antonio Petit Da Costa
Análisis
2001
Infosearch:
Fidel Nuñez
Analista
Jefe de Buró
Latinoamérica
Dept de Investigaciones
La Nueva Cuba
Mayo 6, 2007
En Cuba está
planteada la transición, con la desaparición inevitable
de Fidel Castro. En Venezuela puede presentarse sorpresivamente
otra transición simultánea, que se iniciaría
con la falta absoluta de Hugo Chávez por cualquiera de las
causas contempladas en la Constitución.
Conviene leer los análisis más serios que se hacen
sobre la posible transición cubana, pensando en la realidad
venezolana. Vayamos leyendo y anotando: 1) A diferencia de
lo ocurrido en la mayoría de los demás países
comunistas, el partido comunista cubano se formó a partir
de las fuerzas armadas y jamás el partido ha rivalizado con
los militares en cuanto a influencia. En la Unión Soviética
el partido comunista, representativo de la clase obrera, tomó
el poder mediante una insurrección popular. Luego transformó
a las fuerzas armadas en Ejército Rojo, con el cual derrotó
al nazismo y ocupó los países satélites de
Europa Oriental, entregándole el gobierno al partido comunista
respectivo preexistente.
En Cuba fue
distinto. Un grupo guerrillero, formado fundamentalmente por jóvenes
de clase media, derrocó el gobierno de Batista sin el apoyo
del partido comunista. Estos guerrilleros se convirtieron enseguida
en la fuerza armada del nuevo gobierno, sustituyendo al ejército
tradicional que fue disuelto. Esta fuerza armada revolucionaria,
y no los trabajadores, ha sido la columna vertebral del partido
comunista cubano, el único permitido legalmente. En Cuba
el poder reside en la fuerza armada, no en el pueblo.
En Venezuela
el comunismo no emergió de la clase trabajadora, profundamente
democrática, sino del seno de la fuerza armada. Creada una
célula comunista clandestina en el seno del Ejército
fue extendiéndose hasta constituir un grupo conspirativo
que intentó derrocar el gobierno, no mediante una insurrección
popular, sino mediante un golpe militar. Derrotado en esa oportunidad,
cambia de estrategia y toma el poder por la vía electoral.
Al efecto, crea un partido político dominado totalmente por
la camarilla militar comunista, alrededor del cual giran partidos
satélites incluido el tradicional comunista. Al acceder por
vía electoral no pudo disolver a la fuerza armada nacional.
No le quedó otra alternativa que irla depurando para colocar
su mando en manos de oficiales comprometidos con el castro-comunismo,
mientras distraía a los no-comunistas dándoles poder
y dinero. La depuración no ha terminado, preparándose
otra purga de oficiales no-comunistas, por lo que resulta evidente
que hay una contradicción interna en la fuerza armada.
2) El
Ejército de Fidel Castro, las Fuerzas Armadas Revolucionarias,
han sido la única garantía realmente indispensable
de su régimen, así como la institución oficial
más poderosa, influyente y competente de Cuba. Por ello los
principales generales de las FAR desempeñarán papeles
cruciales en todos los escenarios posibles de sucesión.
En Cuba no hay salida electoral. La salida será militar,
por las razones que el análisis expresa. Al desaparecer Fidel,
serán los militares los que determinarán el curso
de los acontecimientos, lo que no significa que se comportarán
igual que él ni continuarán su obra, siendo previsible
una apertura democrática.
En Venezuela
tampoco hay salida electoral. La transición será militar.
La fuerza armada nacional es en la actualidad la institución
más poderosa e influyente de Venezuela. No tiene contrapeso
político ni social. Con la particularidad de que en este
momento no se puede hablar todavía de un ejército
de Chávez, puesto que el tradicional aún subsiste
y en su seno hay oficiales que no comparten su proyecto castro-comunista,
por lo cual cabe esperar que estén esperando la hora oportuna
para manifestarse. Chávez lo sabe y por eso se dispone a
hacer otra purga. Aún haciéndola, es previsible que
los militares de la transición se aparten de su plan.
3) La
variante esencial en la transición después de Fidel
Castro será la cohesión y fiabilidad del mando y control
por parte de las fuerzas militares. Mientras los altos oficiales
conserven un alto sentido de identidad corporativa y no se desorganice
la estructura jerárquica, las fuerzas militares seguirán
siendo la institución dominante en Cuba después de
Fidel. Sin embargo, hay muchas razones para creer que la cohesión
militar se ha deteriorado considerablemente en los últimos
años. En Cuba hay un sucesor designado, Raúl
Castro, quien ejerce un liderazgo efectivo y reconocido por los
militares. La situación se complicaría sólo
si fallece antes de su hermano o queda incapacitado. En Venezuela
no existe esa cohesión ni fiabilidad en el mando de la fuerza
armada, sino competencia y rivalidad. Chávez trata de mantener
divididos a los oficiales, desconfiando hasta de sus compañeros
de conspiración como Baduel. Hay el riesgo, por tanto, de
que se presente una situación lamentable de anarquía
en los mandos como la ocurrida en 11-13 abril de 2002. No obstante,
la diferencia radicaría en que, después de Chávez,
lo importante para los militares es que la institución subsista
como fuerza determinante no obstante su desprestigio. Por ello es
previsible que, como a la muerte de Gómez, la identidad corporativa
se concentre en el Ministro de Defensa, liquidando a los fanáticos
que se consideran presuntos herederos de Chávez como pasó
con Eustoquio Gómez.
4) En
caso de levantamiento popular las FAR se resquebrajarían
si le ordenan a las tropas regulares que disparen contra la población
civil. Una de las consecuencias podría ser el enfrentamiento
entre unidades militares. Si esto es lo previsible en Cuba
donde existe una fuerza armada comunista, con más de cuarenta
años de adoctrinamiento, con mayor razón es previsible
que, en tal situación, en Venezuela se repita lo que sucedió
el 11-04-02, cuando los generales, incluso los fieles como Rosendo,
desobedecieron la orden de masacrar el pueblo.
Conclusión: En Cuba, como en Venezuela, no hay salida electoral
y por consiguiente no habrá transición civil. La transición
será militar. Pero en Cuba, a diferencia de Venezuela, el
pueblo no está en capacidad de provocar la transición.
Espera sentado la muerte de Fidel. En Venezuela, por el contrario,
el pueblo puede adelantar la transición, forzando a los militares,
a sabiendas de que la transición será militar porque
en la actualidad los militares constituyen la única fuerza
organizada con poder para determinar el curso de los acontecimientos.
Pero la correlación
de fuerzas puede cambiar a favor de los civiles si la transición
militar se demora lo suficiente como para que el movimiento popular
se organice y esté en condiciones de tomar el poder directamente.
Así que todo es cuestión de timing.
|