|
CUBA:
INTERNET O MUERTE
Por Joaquim
Ibarz
The New York Times
La Prensa
Distribuye:
Chachi Novellas-Bengochea
Delray Beach
Florida
E.U.
For Freedom-Justice Group
La
Nueva Cuba
Junio 23, 2006
Guillermo Fariñas,
un periodista cubano de 43 años, está en camino de
convertirse en el primer mártir de internet.
Su estado de
salud es crítico a causa de una huelga de hambre que inició
el 31 de enero en demanda del libre acceso a la red para los cubanos.
Fariñas,
psicólogo, director de la agencia independiente Cubanacán
Press, comenzó su vigésima huelga de hambre después
de que las autoridades le prohibieran distribuir sus escritos desde
un cibercafé de la ciudad de Santa Clara.
El periodista
-quien junto con otros 74 disidentes fue detenido y condenado a
duras penas en marzo de 2003- goza de una licencia extrapenal por
motivos de salud.
Exijo
al Gobierno la instalación de internet en mi domicilio para
crear un precedente para todos los cubanos que queramos comunicarnos
libremente con el mundo civilizado y democrático, dice
el disidente en una carta enviada desde el hospital.
Y advierte:
Mi ayuno se extenderá hasta mi muerte si no me otorgan
ese derecho. Si Dios quiere que fallezca, falleceré. Seré
un mártir por la libre información en el mundo.
Fariñas
ha manifestado que desea tener acceso a internet para informar sobre
los 300 presos políticos que existen en Cuba y la represión
contra la oposición y el pueblo en general.
El disidente
está internado en un hospital de Santa Clara, a unos 270
kilómetros al este de La Habana, donde los médicos
lo mantienen con vida suministrándole suero por vía
intravenosa ya que rechaza líquidos y sólidos por
vía oral.
El presidente
de la Fundación Cubana de Derechos Humanos, Juan González
Leiva, anunció que su organización y al menos otros
cinco grupos de disidentes se han unido a la huelga de hambre que
sostienen activistas de Santa Clara en apoyo a Fariñas.
González
Leiva responsabilizó al Gobierno de la vida de Fariñas.
Está
muy grave, pero estable. Todo el mundo le pide que deponga la huelga,
pero no accede. Su estado de ánimo es bueno, está
consciente. Desde que comenzó la huelga ha perdido más
de 25 kilos. En mayo fue operado dos veces para extraerle líquido
de un pulmón, dijo su hermana Raisa Fariñas.
Una fotografía
que fue divulgada semanas atrás por otros disidentes muestra
a Fariñas demacrado, postrado en una cama y rodeado de cables
y tubos.
Cuba se equipara
a Corea del Norte en las restricciones al uso de internet.
China y Vietnam
permiten el acceso a los usuarios, aunque con limitaciones sobre
los contenidos.
En Cuba tan
solo pueden usarlo los funcionarios de confianza.
Los particulares
no pueden conectarse a la red de manera legal, ya que no existen
cibercafés.
Las autoridades
alegan que Cuba privilegia el uso social y colectivo
en centros de estudio, de trabajo y oficinas de correo en lugar
del acceso individual a la red.
Disidentes como
Fariñas sostienen que Cuba limita el libre acceso a la información.
Según
cifras oficiales, unos 900 mil cubanos tienen acceso a internet,
contando universidades, cuarteles, asociaciones, hoteles para extranjeros
y centros laborales y revolucionarios. En la mayoría de los
casos, los que tienen acceso solo pueden navegar por una censurada
intranet de páginas locales.
En la isla hay
377 mil ordenadores, 3.4 equipos por cada 100 habitantes, uno de
los índices más bajos del mundo.
Reporteros sin
Fronteras ha expresado su enorme preocupación
por la suerte de Fariñas y señala en un comunicado:
El periodista puede morir en cualquier momento, pedimos al
Gobierno que escuche su mensaje o que pueda recibir visitas de representantes
extranjeros destacados en Cuba.
|