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GRITO
DE YARA
INICIO DE LA GUERRA
DE LOS DIEZ AÑOS
10 DE OCTUBRE DE 1868

Ingenio ``El Rosario''
Provincia de Oriente
Cuba
Octubre 6, 1868
Archivos
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Al rebelarnos
contra la tiranía española queremos manifestar al
mundo los motivos de nuestra resolución.
España
nos gobierna a hierro y sangre; nos impone a su antojo contribuciones
y tributos; nos priva de toda libertad política, civil y
religiosa; nos tiene sometidos en tiempos de paz a comisiones militares
que prenden, destierran y ajustician sin sujeción a trámites
ni leyes; prohíbe que nos reunamos, si no es bajo la presidencia
de jefes militares; y declara rebeldes a los que imploran remedio
para tantos males. 
España
nos carga de empleados hambrientos que viven de nuestro patrimonio
y consumen el producto de nuestro trabajo. Para que no conozcamos
nuestros derechos nos mantiene en la ignorancia; y para que no aprendamos
a ejercerla nos aleja de la administración de la cosa pública.
Sin que nadie nos amenace, y sin razón que lo justifique,
nos fuerza a sustentar una escuadra y un costosísimo ejército,
cuyo único empleo es oprimirnos y vejarnos. Su sistema de
aduana es tan perverso que ya hubiéramos perecido en la miseria
a no ser tan extraordinaria la feracidad de nuestro suelo y tan
subido el precio de sus frutos.
Opone cuantos
obstáculos son imaginables al fomento de nuestra población
blanca. Nos coarta el uso de la palabra; nos impide escribir, gracias
que nos deja pensar, y se resiste a que participemos del progreso
intelectual de otros países. Varias veces ha prometido mejorar
nuestra condición, otras tantas nos ha engañado, y
no nos queda más recurso que apelar a las armas para defender
nuestras propiedades, para proteger nuestras vidas y para salvar
nuestra honra.
Al Dios de nuestras
conciencias apelamos, y al fallo de las naciones civilizadas. Aspiramos
a la soberanía popular y al sufragio universal. Queremos
disfrutar de la libertad para cuyo uso creó Dios al hombre.
Profesamos sinceramente el dogma de la fraternidad, de la tolerancia
y de la justicia, y considerando iguales a todos los hombres, a
ninguno excluimos de sus beneficios; ni aun a los españoles,
si están dispuestos a vivir en paz con nosotros. Queremos
que el pueblo intervenga en la formación de las leyes, y
en el reparto e inversión de las contribuciones. Queremos
abolir la esclavitud indemnizando a los que resulten perjudicados.
Queremos libertad de reunión, libertad de imprenta y libertad
de conciencia; y pedimos religioso respeto a los derechos inalienables
del hombre, base de la independencia y de la grandeza de los pueblos.
Queremos sacudir para siempre el yugo de España y constituirnos
en nación libre e independiente.
Si España
reconoce nuestros derechos, tendrá en Cuba una hija cariñosa;
si persiste en subyugarnos, estamos resueltos a morir antes que
someternos a su dominación.
Hemos elegido
un jefe a quien conferimos plenas facultades para dirigir la guerra.
Hemos autorizado a los que provisionalmente han de recaudar contribuciones
y atender a las necesidades de la administración. Cuando
Cuba sea libre se constituirá en la forma y de la manera
que crea más conveniente.
Ingenio ``El
Rosario'', octubre 6 de 1868.
Carlos Manuel
de Céspedes, Jaime M. Santiesteban, Bartolomé Masó,
Juan Hall, Francisco J. Céspedes, Pedro Céspedes,
Manuel Calvar, Isaías Masó, Eduardo Suástegui,
Miguel Suástegui, Rafael Tornés, Manuel Santiesteban,
Manuel Socarrás, Agustín Valerino, Rafael Masó,
Eligio Izaguirre.
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