A las 6:30 p.m. del 14 de septiembre, Ana Belén Montes, analista de alto nivel en la Agencia de Inteligencia para la Defensa (DIA), entró a una cabina telefónica pública en el exterior del Zoológico Nacional de Washington e hizo dos llamadas a números de localizadores telefónicos que más tarde serían rastreados por los agentes federales como del Directorio de Inteligencia General de Cuba (DGI). Montes ya había puesto en peligro las identidades de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), revelado secretos militares de los Estados Unidos y descubierto el contenido de expedientes secretos. Pero mientras Montes enviaba señales repetidas a sus contactos en la DGI durante los días subsiguientes después de los ataques terroristas del 11 de septiembre contra el Pentágono y las torres gemelas del World Trade Center, a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) se le daban órdenes de actuar.
La detención el 21 de septiembre de la espía de Fidel Castro oculta profundamente en la organización de defensa de los Estados Unidos en ese momento; incluso mientras ántrax de nivel de armamento era enviado por correo a objetivos en los medios de comunicación y del Congreso; provoca serias interrogantes sobre una posible conexión cubana con la confabulación terrorista internacional que tiene por objetivo a los Estados Unidos.
Fueron manifestadas recientemente preocupaciones sobre la continua amenaza de Cuba contra la seguridad nacional de los Estados Unidos por el Director de la DIA, el Vicealmirante Tom Wilson.
Antes de entrar a una sesión a puertas cerradas del Comité Selecto del Senado sobre Inteligencia éste le dijo a los reporteros que "Cuba podría iniciar una guerra de información o ataques a las redes de computadoras que pudieran interferir en forma grave con nuestra área militar".
Al propio tiempo que ha habido una tendencia a restar importancia a las capacidades de Castro para enfrascarse con Estados Unidos en una guerra asimétrica, "éstas están recibiendo renovada atención a la luz de los eventos recientes", según una fuente del Pentágono. La fuente le dice a Insight que sólo una red de espionaje altamente sofisticada, tal como la que funciona desde Cuba, podía haber quebrado el código del Air Force One en una aparente falla de seguridad que provocó que funcionarios del Servicio Secreto de los Estados Unidos sacaran al Presidente de la vista pública en la mañana del 11 de septiembre.
Una repentina decisión por parte del presidente ruso Vladimir Putin de cerrar la estación de escucha electrónica de Rusia en Lourdes, cerca de La Habana, a más tardar el año próximo, anunciada sólo horas antes de su reunión con el presidente George W. Bush en la cumbre económica del 19 de octubre en Shanghai, "refleja el grado de alarma por las operaciones de inteligencia de Cuba", según un analista de defensa de los Estados Unidos en Washington. El Congreso ya amenazaba con congelar la ayuda financiera a Moscú a menos que desmantelara la instalación de inteligencia que le da a Castro un grado de influencia internacional desmedido para su régimen comunista en estado de bancarrota.
A pesar de un apoyo residual en favor de Castro en el Kremlin, una delegación cubana que visitaba Moscú para procurar fondos adicionales para la instalación en Lourdes fue abruptamente despedida con el anuncio de que en vez de eso la instalación de escucha sería cerrada. Elementos influyentes en Moscú temen que el uso irregular de las instalaciones cubanas de espionaje pudieran arrastrar a Rusia a una indeseada confrontación con Washington. Según el exiliado cubano Ernesto Betancourt, algunos funcionarios rusos estaban profundamente perturbados por un incidente en 1999 registrado por la Comisión Federal de Comunicaciones en el cual especialistas cubanos en guerra electrónica penetraron el sistema de control de tráfico aéreo de Nueva York al simular códigos de vuelo de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Las señales, que amenazaron gravemente con interrumpir el tráfico aéreo, fueron rastreadas a un transmisor de 1,500 kilovatios que operaba al oeste de La Habana.
Mientras Rusia y los Estados Unidos tratan de cerrar filas contra la amenaza común que presentan las redes terroristas musulmanas en Asia Central, dicen los conocedores en inteligencia, los crecientes lazos de Castro con los movimientos radicales islámicos se han convertido en una fuente de preocupación para ambos gobiernos. Durante su reciente gira de Siria, Libia, Irán, Qatar, los Emiratos Arabes Unidos y Malasia, el dictador cubano le djo a una multitud que vitoreaba de estudiantes musulmanes en la Universidad de Teherán, "Juntos pondremos a los Estados Unidos de rodillas".
La Agencia France Presse informó que Castro, en un discurso apocalíptico el 10 de mayo, le dijo a la audiencia musulmana en Irán: "Los Estados Unidos son débiles. Yo he estudiado su debilidad desde muy cerca. Les digo, el rey imperial finalmente caerá". Después de los ataques del 11 de septiembre, Castro siguió el ejemplo de los líderes musulmanes de línea dura que culpaban de "esta tragedia" a "las políticas terroristas de los Estados Unidos".
Hay señales de que el nuevo alineamiento de Castro con el Islam fundamentalista pudiera llegar a más allá de las declaraciones para agradar a las muchedumbres. Las agencias de vigilancia de cumplimiento de la ley de los Estados Unidos tienen indicaciones de que Cuba puede haber ayudado en la logística y en el planeamiento para la última ola de ataques terroristas. Insight se ha enterado de que el líder de al-Qaeda Mohammed Atta, quien organizó los ataques del 11 de septiembre y quien estrelló un avión de pasajeros secuestrado contra una de las torres gemelas del World Trade Center, puede se haya reunido secretamente con agentes encubiertos cubanos poco después de su llegada a los Estados Unidos el año pasado. El gobierno checo ha confirmado que Atta igualmente se había reunido con oficiales de inteligencia iraquíes en Praga.
Los investigadores federales creen que Castro había estado explotando la controversia internacional desatada por el caso de Elián González para inundar los Estados Unidos con agentes de inteligencia; incluyendo funcionarios de alto nivel del programa de guerra biológica de Cuba que según se alega hablaron con Atta en un motel de Miami. Los investigadores federales sospechan que el contacto cubano de Atta era un funcionario de alto nivel del Ministerio de Defensa con lazos personales con Castro quien entró a los Estados Unidos bajo la cobertura de haber sido asignado a escoltar a la delegación del gobierno cubano, las dos abuelas de Elián, las que supuestamente venían a mediar en la batalla por la custodia.
"La información que las células de al-Qaeda Atta ya tenían sobre las escuelas de vuelo, seguridad en los aeropuertos y patrones de vuelo de la aerolínea sólo pudo haber sido obtenida a través de una infrastructura de inteligencia ya establecida", dice un funcionario federal de vigilancia del cumplimiento de la ley.
Las declaraciones juradas del FBI presentadas en conexión con la captura de una red de espías cubanos involucrados en el derribo en 1996 de dos pequeñas aeronaves sobre el estrecho de la Florida acusan a la DGI cubana de dirigir espionaje contra las fuerzas militares de EU y la aviación civil a través de una red de unos 300 agentes que operaba a través del continente.
Intercambios entre la red al-Qaeda de bin Laden y la inteligencia cubana también podría involucrar el suministro de cepas biológicas como armas producidas por las extensas instalaciones quimo/biológicas de guerra de Cuba denunciadas por Insight hace tres años (ver "El mortal secreto de Fidel Castro", julio 20, 1998). Kenneth Alibek, quien desarrolló el ántrax cuando era director asociado del programa biológico de guerra Biopreperat soviético, dice en su libro Biohazard, publicado el año pasado, que Castro desde entonces ha estado dirigiendo un avanzado programa de armas biológicas administrado por científicos entrenados en Moscú en la década de 1990.
Informes sacados clandestinamente por científicos cubanos disidentes confirman que la investigación de Castro se ha concentrado en desarrollar métodos no detectables de diseminar la mortífera bacteria, incluyendo el uso de bandadas de pájaros contaminados. Cuba, mientras, ha estado enfracada en intercambios científicos con Iraq, dicen estos científicos. Hace un año, el vicepresidente cubano Carlos Lage abrió una planta biotecnológica de investigación y desarrollo en Irán, pavimentado el camino para la visita de Castro a ese país el pasado mayo.
Los contactos de Atta con la DGI no son los únicos que han sido informados entre la inteligencia militar de Cuba y al-Qaeda. La Associated Press informó el 4 de marzo, 2000, que un joven afgano quien se entrenó en un campo dirigido por bin Laden en el nordeste de Afganistán dice que vió a asesores allí de Chechenya, Sudán, Libia, Irán, Corea del Norte y Cuba. Algunos de estos extranjeros, dijo él, habían traído armas biológico/químicas, que fueron almacenadas en cuevas.
Tres nacionales afganos y sospechosos de ser miembros de al-Qaeda atrapados tratando de depositar $2 millones en un banco en las Islas de Gran Caimán el pasado agosto se concluyó que habían entrado a la colonia británica en un vuelo comercial de la cercana Cuba utilizando pasaportes pakistaníes falsos. Las autoridades británicas quienes arrestaron a los tres hombres que se cree que manipulaban los ingresos de drogas lavados en La Habana.
El ex jefe nacional de policía de Colombia, General Rosso José Serrano, mantiene que Cuba también ha facilitatado los contactos entre los radicales militantes musulmanes y las izquierdistas guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Serrano dice que aproximadamente 100 afganos han entrado a Colombia durante la última década para introducir el cultivo de las amapolas para heroína en territorios bajo el control de las guerrillas. Un terrorista egipcio que pertenece a al-Gamal al-Islamiya; reclamado en relacion con la masacre de 1997 de 80 turistas occidentales cerca del Cairo; entró a Colombia ilegalmente en 1998 para sostener conversaciones con las FARC y fue detenido y entregado a las autoridades de los EU.
La tecnología cubana de armas biológicas/químicas para la guerra también ha sido detectada en Colombia. Una bomba de las FARC que quemó los pulmones de toda una guarnición policial completa en el pueblo colombiano de San Adolfo el pasado septiembre contenía gas venenoso con una base de cloro, según un análisis de laboratorio del artefacto. Unos 20 asesores militares cubanos están operando actualmente con las FARC, según la inteligencia del ejército colombiano. También se ha interceptado comunicaciones radiales de la guerrilla en las cuales el comandante militar de las FARC, Jorge Briceño, alias "Mono Jojoy," habla sobre formar un "frente antiimperialista" para lanzar ataques terroristas contra objetivos en los EU. "Para arrebatarles sus recursos económicos dondequiera
que puedan estar, entrar en Norteamérica y llegar a su propio territorio", dice Briceño, "para hacerlos sentir el dolor que ellos han infligido
a otros".
Mientras, en septiembre, mientras Montes frenéticamente transmitía información a su líder de los espías en la DGI a través de la misión de Cuba en las Naciones Unidas, según un expediente del FBI, Castro ordenaba un alerta militar en Cuba y llamaba a las reservas. Un siquiatra que hace perfiles en la CIA quien ha estudiado la personalidad de Castro cree que el dictador cubano manifestaba "extenuación geriátrica". Pero especialistas de inteligencia de alto nivel le dijeron a Insight que Castro puede que haya tenido razón de temer una posible represalia de los EU cuando el Presidente George W. Bush declaró su guerra al terrorismo.
"Las giras a través de los estados islámicos radicales por Castro y su cercano aliado venezolano, el presidente Hugo Chávez, en los meses anteriores a los ataques de septiembre indican algún nivel de complicidad o conocimiento de lo que iba a ocurrir", dice Lisette Bustamante, una ex asistente de Castro quien actualmente trabaja en el diario español La Razón.
No sólo fueron declaraciones por parte de ambos líderes en sus viajes por el Oriente Medio salpicados de violenta retórica antiamericana, señala Bustamante, sino que Chávez bastante francamente le dijo a los reporteros que sus conversaciones con Saddam Hussein y los jefes de otros estados productores de petróleo involucraban la creación de un "nuevo eje anti-imperialista" contra las economías industrializadas occidentales.
Fue sencillamente el tipo de verborrea antiamericana que tiende a excitar a los fieles remanentes de los comunistas de la vieja guardia, dicen analistas de inteligencia de los EU. Misteriosas predicciones sobre algún catastrófico evento en los EU comenzaron a circular en el tráfico electrónico e incluso fueron manifestadas por Pravda de Rusia el 1 de agosto bajo un titular, "El Dólar y los EU caerán". Basado en las entrevistas con el embajador de Malasia ante Moscú y un grupo de economistas rusos, el informe fue tomado lo suficientemente seriamente por los miembros del parlamento ruso, la Duma, para aconsejarle a los ciudadanos rusos que cambiaran sus dólares. Una asesora de la Comisión de Política Económica de la Duma, Tatyana Koryagina, incluso especificó a fines de agosto o principios de septiembre como un momento probable para un ataque en los Estados Unidos que llevaría a su colapso económico.
*Martin Arostegui es redactor por cuenta propia para la revista Insight.