Una publicación de los Estados Unidos ha revelado la relación que tuvieron los autores
materiales de los atentados del 11 de septiembre con miembros de la inteligencia
cubana.Julio Vidorreta
Mohamed Atta, cabecilla de los terroristas que organizaron los atentados del 11 de
septiembre contra el World Trade Center y el Pentágono, se entrevistó con agentes de
la inteligencia cubana en Miami tras su llegada a los Estados Unidos el año pasado.
Según una información publicada en una revista del Washington Times la pasada
semana, Cuba pudo haber provisto de apoyo logístico a los terroristas que realizaron
los atentados en Nueva York y Washington.
Fuentes federales citadas en la información del diario norteamericano revelan las
sospechas del gobierno norteamericano sobre la posible participación cubana en los
sucesos del 11-S. Todos los indicios apuntan a que Fidel Castro se aprovechó de la
controversia internacional creada a raíz del caso Elián González para introducir en
Estados Unidos agentes secretos de la inteligencia cubana (incluidos técnicos del
programa de guerra bacteriológica) dentro de la delegación que se desplazó hasta los
EEUU para acompañar a las dos abuelas de Elián González en las negociaciones sobre
la custodia del niño.
Según fuentes federales, Mohamed Atta se reunió al menos una vez con un agente
cubano en un motel de Miami que, supuestamente, sería un alto cargo del ministerio
cubano de Defensa con vínculos familiares con Fidel Castro. La investigación
norteamericana maneja la hipótesis de que la información que manejaban los
comandos terroristas de Atta sobre las escuelas de aviación, seguridad de los
aeropuertos y patrones de vuelo de las aerolíneas solamente podría haber sido
obtenida a través de una red de inteligencia ya operativa en el país. Informes del FBI
relativos al desmantelamiento de una red cubana de espionaje involucrada en el
derribo de dos avionetas sobre el estrecho de Florida en 1996, acusan al Servicio de
inteligencia Cubano de dirigir una red de espionaje que contaría con efectivos en el
ejército y la aviación civil norteamericana y que constaría de hasta 300 hombres
operativos en todo el continente.
Fuentes federales relatan que la relación de Castro y Al Qaeda va más allá de este
apoyo y podría incluir el suministro de cepas de bacterias con las que construir las
armas biológicas. Kenneth Alibeck, subdirector del programa ruso de armas biológicas,
asegura en un libro publicado el pasado año que Fidel Castro ha desarrollado un
avanzado programa de armas bacteriológicas administrado por científicos entrenados
en Moscú. Miembros de la disidencia cubana aseguran que las investigaciones se han
centrado en el desarrollo de métodos indetectables de propagación de las bacterias
mortales. Las mismas fuentes explican que Cuba ha mantenido programas de
intercambio científico con Irak y, todavía más, a lo largo del año 2000 el vicepresidente
de Cuba, Carlos Lage, inauguró una planta de investigación y desarrollo biotecnológico
en Irán, como preparación a la visita que el propio Fidel Castro realizó en el pasado
mes de mayo.
Asimismo, la reciente decisión del presidente ruso Vladimir Putin de cerrar la estación
de escuchas electrónicas que todavía Rusia mantenía abierta en Lourdes, cerca de La
Habana, justo antes de su encuentro con Bush en Shangai, ha renovado la
preocupación de EEUU por la red de espionaje cubana. El Congreso norteamericano
amenazó con congelar la ayuda a Rusia si esta no cerraba la estación.
A pesar de esto, una delegación cubana visitó Moscú para pedir financiación adicional.
Sin embargo, y a pesar de leves apoyos a Castro, la delegación cubana fue recibida
con el anuncio del cierre de la estación de escuchas por el temor a que el empleo de
estas instalaciones para las labores de inteligencia cubana pudieran arrastrar a Rusia
a una confrontación no deseada con Washington.
Además, el 14 de septiembre una analista del Servicio Nacional de Inteligencia, Ana
Belén Montes, fue detenida tras realizar varias llamadas a los servicios de inteligencia
cubanos (DGI) en las que reveló secretos militares y contenidos de archivos
clasificados.
Mientras Estados Unidos ha intentado cerrar filas con la comunidad internacional
(incluida Rusia) contra la amenaza común planteada por las redes musulmanas
terroristas, fuentes federales ven con preocupación el acercamiento de Castro a
movimientos radicales islámicos. Este hecho se hizo palpable en la reciente gira
internacional del dictador cubano que le llevó a Siria, Libia, Irán, Qatar, Emiratos
Árabes Unidos y Malasia. En algunas de sus alocuciones, como la realizada en la
universidad de Teherán, el dictador cubano aseguró que ‘juntos pondremos a América
de rodillas’.