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  LA NUEVA CUBA
 
  
 
 
 
Alex Picarq
 
Evi Jimenez
 
Roberto A. Solera
 
 
 

 

ETA SE VINCULO CON LA FARC
E INVIRTIO EN AMERICA LATINA

Lo denunció el juez español Baltasar Garzón. Además de las relaciones con la guerrilla colombiana, la organización vasca tenía nexos en Cuba,
El Salvador y Uruguay. Y también empresas en la región



Madrid
ANSA
AFP
Clarín

Agosto 31, 2002
Argentina
La Nueva Cuba
Agosto 2, 2003



La organización separatista vasca ETA mantuvo contactos con organizaciones guerrilleras de América latina e incluso con el gobierno cubano, además de instalar una empresa comercial con ra mificaciones en México y Uruguay, según una investigación realizada por el juez español Baltazar Garzón.

Esas afirmaciones están contenidas en un voluminoso expediente de 375 páginas que elaboró el juez español, antes de prohibir las actividades públicas de Batasuna, considerado como el brazo político de ETA, en el marco de la ofensiva lanzada contra el partido vasco por el gobierno de José María Aznar.

En su investigación judicial y en virtud de diversos documentos aportados por la policía, en su mayoría supuestamente incautados a ETA, Garzón afirmó que el grupo armado separatista vasco mantuvo "fluidas relaciones" con las FARC colombianas, el Frente Farabundo Martí de El Salvador y con el Ministerio del Interior cubano. En cuanto a un presunto entramado empresarial de la organización en América latina, Garzón apuntó hacia la empresa vasca Banaka S.A, que —según el juez— desde fines de 1991 "está dirigida a crear una infraestructura empresarial y de negocios en los países del continente americano en los que ETA mantiene refugiados a algún miembro de su organización, con el fin de coadyuvar a su sostenimiento económico, logístico y laboral".

"Banaka —añadió el juez— desarrolla esta actividad en Cuba, México, Uruguay, Costa Rica y Nicaragua, conjunta y coordinadamente con ETA".

Garzón consideró que Banaka "utiliza la cobertura legal creada por ETA en estos países: En Cuba los medios y contactos del Grupo Ugao, en Uruguay por medio de la infraestructura de la organización Tupac Amaru, en México la empresa Derra, propiedad de Lorenzo Llona Olalde".

"Son elucubraciones que no tienen ni pies ni cabeza", sostuvo el senador uruguayo José Mujica. El ex guerrillero que pasó 12 años preso durante la dictadura militar uruguaya (1973-85), líder del MPP (Movimiento de Participación Popular, integrado por el MLN) que es mayoría dentro de la coalición de izquierdas Frente Amplio, afirmó que Garzón "dos por tres inventa una historia nueva".

El dirigente tupamaro Julio Marenales admitió que su organización mantuvo relaciones con Batasuna, "pero siempre en la legalidad". Cuando se le preguntó sobre las posibles relaciones de su organización con ETA, Marenales respondió enfáticamente: "Con ETA no, y no creo que (ellos) hagan contactos así nomás, con cualquier organización".

El juez también citó el "apoyo económico a través de la Casa de Lindavista, que se facilita a miembros de ETA en Nicaragua". En mayo de 1998 la policía española desmanteló en el País Vasco —durante una operación coordinada por Garzón— lo que según la versión oficial era un entramado empresarial vinculado a ETA que servía para dar cobertura de todo tipo a los miembros de la organización refugiados en Latinoamérica.

Una de las empresas que según esta hipótesis daban cobertura financiera a ETA y Batasuna era Bermeo, radicada en Vizcaya y dedicada a la exportación e importación de bacalao y otras mercancías de la industria pesquera.

Bermeo, prosigue la versión, mantenía relaciones comerciales con Cuba y otros países iberoamericanos. Hace dos años Garzón decretó la suspensión de las actividades de Xaki, organización calificada por el juez de "ministerio de exteriores de ETA", que también actuaba en América Latina. El juez aseguró que ETA, a través de su Comisión de Deportados, "establecía contactos y relaciones con otros grupos terroristas y revolucionarios internacionales", como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

Un documento supuestamente capturado a ETA dice que quien es definido como "responsable del colectivo de etarras de Cuba", José Angel Urtiaga, propone a los jefes del grupo armado que el miembro de Batasuna Jokin Gorostidi "viaje a Colombia para desarrollar relaciones de colaboración con las FARC", según dice el expediente de Garzón.

La misma versión habla de una carta firmada supuestamente por Gorka Martínez, de Batasuna, en que solicitaba a Urtiaga, radicado en Cuba, que haga llegar "a nuestro amigo Renán" una misiva. Para Garzón, se trata de Renán Montero, "un responsable del ministerio del Interior de Cuba".

El juez Baltasar Garzón ya en mayo último había vinculado a la empresa Banaka S.A. con el entramado financiero de la organización terrorista vasca ETA. Esta compañía fue constituida en 1992, con el objetivo declarado de "distribución, comercialización y venta mayorista y minorista de productos alimenticios de todas clases...".

De acuerdo a la denuncia de Garzón, Banaka fue creada para implantar y desarrollar proyectos empresariales y de negocios en países latinoamericanos como Cuba, México y Uruguay, para sostener económicamente a los etarras que huyeron de España y se refugiaron en esos países. Fue en Cuba, según el magistrado, donde Banaka inició su actividad empresarial.

 







 


 

 

 







 

 


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