El presidente cubano, Fidel Castro,
proclamó que su país "está contra el terrorismo y contra la guerra", y que
Cuba "no se declarará nunca enemiga del pueblo norteamericano", en
una manifestación de 50.000 personas en San Antonio de los Baños, a
30 km de La Habana.
"Cuba, con la moral que le otorga ser el país que más ataques terroristas
ha recibido (...) proclama que está contra el terrorismo y está contra la
guerra", dijo Castro en respuesta a la afirmación del presidente
norteamericano George W Bush de que "están con nosotros o están con
el terrorismo".
Agregó que Cuba está dispuesta a "cooperar con todos los demás
países en la erradicación total del terrorismo" y añadió que "pase lo que
pase, no se permitirá jamás que nuestro territorio sea utilizado para
acciones terroristas contra el pueblo de Estados Unidos".
"Cuba no se declarará nunca enemiga del pueblo
norteamericanosometido hoy a una campaña sin precedentes para
sembrar odios y espíritu de venganza", dijo Castro en un discurso leído
de 23 minutos.
Castro llamó a "algún amigo objetivo y sereno" a que aconseje "al
gobierno de Estados Unidos que no lance a los jóvenes soldados
norteamericanos a una guerra incierta en remotos, recónditos e
inaccesibles lugares", en una lucha "contra fantasmas de los cuales no
se sabe dónde se encuentran".
Advirtió que la operación denominada inicialmente por Estados Unidos
como "justicia infinita" se puede convertir en "una matanza infinita".