El encarcelado ex jefe de
los servicios de seguridad peruanos Vladimiro Montesinos
conocía que su país era lugar de
'descanso' para miembros de
la organización del terrorista
islámico Osama bin Laden, de
acuerdo al diálogo que mantuvo con un alcalde peruano y que
fue grabado en un video.
La conversación que Montesinos sostuvo, en enero del 2000,
con el dirigente del Callao, Alex
Kouri Bumachar, de ascendencia árabe, quedó grabada en
uno de los cientos 'vladivideos', destacó ANSA.
El ex jefe de inteligencia tejió
una red de corrupción en el
Congreso, Poder Judicial,
Fuerzas Armadas y hasta el periodismo para garantizar apoyo incondicional al régimen del
destituido Alberto Fujimori.
Durante la conversación con
el dirigente municipal, Montesinos dijo que: 'Los norteamericanos están sumamente preocupados. Usted ha visto que han
dado una voz de alerta de todo lo
que lo que es Bin Laden a escala
mundial y el centro de gravedad
en América Latina del millonario saudí es acá en Lima. Este
país es la zona de descanso, no
para hacer acciones aquí, sino
para actuar contra Estados Unidos, Argentina, Brasil, Chile y
en el resto de los países de América'.
En este marco la policía peruana no descarta la posibilidad de que terroristas árabes
están usando al Perú como
puente para llegar a Estados
Unidos, después de pasar por
Rusia y Cuba.
Los insurgentes aprovechan
el hecho de que por su nacionalidad árabe no necesitan visa
para ingresar al país, donde
además existen facilidades
para falsificar documentos,
como pasaportes.
Entre los investigados figura
un jordano, identificado como
Omar Nhandasahr, quien fue
detenido el 10 de septiembre
cuando intentaba viajar a Estados Unidos con un pasaporte
argentino falso, con el nombre
de Rubén Gómez Mariano.
Según las investigaciones el
detenido ha cambiado en varias
oportunidades de nombre y de
nacionalidad durante los interrogatorios.
El sospechoso ha dicho que es
natural de Irak, Jordania, Pakistán y de Arabia Saudí, y que
no puede regresar a su país porque llegó a Lima huyendo de sus
deudores. La policía investiga
además a un centenar árabes
residentes en Perú.