(El Espectador)
La guerrillera de las Farc Gladys Góez Varela, detenida hace dos meses
por la policía panameña en la zona selvática del Darién, espera la decisión
que sobre su asilo está gestionando una organización no gubernamental de
asistencia legal de Panamá.
Jacinto González, abogado panameño de Góez Varela y dirigente de
Asistencia Legal Alternativa de Panamá (ALAP), afirmó ayer que Canadá
rechazó la petición de asilo debido a la reciente aprobación de una ley
antiterrorista.
Agregó que Cuba y Venezuela han expresado “bastante interés” en
conceder asilo político a la subversiva, pero que se ha tropezado con los
“largos y engorrosos trámites burocráticos” que exigen ambas naciones a
las autoridades panameñas.
El abogado penalista rechaza su deportación pedida por las autoridades
colombianas, pues afirma que es para procesarla por terrorismo y no por
delito político, que es la figura legal que él considera correcta para el caso.
Su defensor dijo que Góez Varela le confesó pertenecer a las Farc y que
por ello asumió su defensa, sustentándose en el marco de la Constitución
de Panamá, que prohíbe la extradición de panameños y extranjeros
acusados de delitos políticos.
La acusada permanece actualmente detenida en la sede de la Dirección de
Información e Investigación de la Policía Nacional (DIIP), cuartel de la
inteligencia panameña, donde es investigada.
González precisó que la insurgente es acusada de posesión de un arma de
guerra dentro del territorio nacional y falta de documentación, pues al ser
detenida por una patrulla policial panameña que la sorprendió bañándose en
un río, tenía muy cerca un fusil.
Según el abogado, el fusil, la falta de documentos de migración y su origen
colombiano fueron elementos suficientes para detenerla e investigarla por un
tiempo no precisado.
Reveló que mientras estaba detenida, la rebelde se enteró de la muerte
hace dos meses de su hijo, de dos años, en el Darién, posiblemente
víctima de alguna enfermedad contagiosa debido a un brote de malaria que
se registra en esa región selvática. La guerrillera tiene otra hija menor de
edad en Colombia.
Mientras tanto, una delegación de la Cruz Roja Panameña visita con
regularidad a la guerrillera colombiana en la sede del DIIP, para verificar sus
condiciones de salud y que sus derechos sean respetados.
(La Prensa)
La guerrillera colombiana Gladis Góez Varela,
detenida desde junio en Panamá tras ser capturada en Darién por
la Policía Nacional, será deportada a Colombia luego de que el Gobierno
panameño revoque, de manera oficial, una solicitud de “asilo político”
presentado por la insurgente.
Así lo reveló ayer el canciller de la República,
José Miguel Alemán, después de asegurar que el Gobierno nacional
“no podría dar asilo a una persona en estas condiciones. Ella pertenece
a grupos irregulares y fue detenida dentro del territorio nacional,
armada y sin documentos. Por lo tanto, de ninguna manera procedería
su petición de asilo”.
Dicha petición, agregó el canciller, será
denegada en una fecha próxima y a la par del proceso de repatriación
de Góez Varela, conocida también como la “comandante Teresa” entre
las filas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La guerrillera Góez Varela, quien tiene 27
años de edad, entró al país a través de la frontera entre Panamá
y Colombia (en Darién) el pasado 1 de junio, y logró conseguir una
visa de “transeúnte” que después cambió por una de “turista”, tras
permanecer algunos días en la ciudad capital.
Según se informó, luego de esa detención
los abogados de la colombiana interpusieron un recurso ante la Corte
Suprema de Justicia, pero los magistrados declararon “legal” su
detención en Panamá y remitieron el caso a la Cancillería.