Ana Belén Montes, analista del Pentágono y arrestada presuntamente por espiar para Cuba, avanzaba rápido
hacía altos rangos de inteligencia y al parecer tuvo impacto directo en la política estadunidense, informó hoy la prensa local.
Indicó que su trabajo le permitió entrar en contacto con docenas de legisladores, analistas de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y a
Intelink, una red de información electrónica sobre temas de inteligencia donde se archiva documentación confidencial.
Según el diario The Miami Herald, que citó fuentes cercanas a la mujer, indicó que la última misión en la que estuvo involucrada, fue intentar
suavizar una valoración del Pentágono que en 1999 descartó a Cuba como una amenaza militar para Estados Unidos.
La evaluación de los daños provocados a la seguridad nacional por la analista del Pentágono, pudiera tardar aún algunas semanas, indicó el
rotativo.
Explicó que Belén Montes, de 44 años, era analista principal de asuntos cubanos de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) y de ser
culpable, sería el espía de más alto rango al servicio del gobierno de la isla capturado en Estados Unidos.
Montes encara la pena capital, pero puede haber una negociación y a cambio de su cooperación la mujer podría evitar esa pena, como
sucedió en el caso de Robert Hanssen, un agente de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) capturado en mayo pasado, refirió.
Dijo que Hanssen fue acusado de espiar, primero para la difunta Unión Soviética y posteriormente para Rusia, pero logró evitar la pena
capital después que llegó a un acuerdo con la fiscalía a cambio de confesar todos los detalles de sus actividades de espionaje.
The Miami Herald apuntó que Montes fue arrestada la semana pasada en su oficina de la DIA, en una base aérea de Washington. En su casa
las au„s del 11 de septiembre, por temor a que Montes pudiera pasarle información secreta a Cuba sobre la respuesta de Estados Unidos a
dichos ataques.