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UN
CURSO DE ACCION
PARA CUBA

Por Oswaldo
José Payá Sardiñas
La Habana
Distribuye:
Carlos Rafael Jorge Jimenez
La Nueva Cuba
Julio 6, 2006
En marzo del 2003 docenas de líderes del Proyecto Varela
y
otros defensores de los derechos humanos fueron detenidos, sometidos
a
juicios sumarios, condenados a muchos años de prisión
y confinados en las
condiciones más crueles. Fueron tratados como --y sostenidos
en celdas con--
criminales peligrosos. De este modo el régimen intentó
suprimir el
renacimiento de la Primavera de Cuba iniciada por miles de cubanos
que se
sobrepusieron a la debilitante cultura del miedo al incluir sus
nombres,
direcciones y números de identidad en el texto del Proyecto
Varela, un
documento presentado luego a la Asamblea Nacional en el que se pedía
un
referendo sobre los derechos humanos. A despecho del tratamiento
inhumano y
de lo ilegal de la detención, el régimen no ha podido
frenar el renacimiento
de la Primavera Cubana: numerosos cubanos continúan apoyando
el Proyecto
Varela, incluso en medio de una represión feroz que incluye
amenazas de
muerte y agresiones físicas.
Más tarde
en el 2003 anunciamos que habíamos desarrollado un documento
de
trabajo de alrededor de 50 páginas que podía servir
como guía para un
Diálogo Nacional (una discusión en la cual todos los
cubanos pudieran
expresar libremente sus pensamientos, deseos y proyectos para Cuba).
Al
mismo tiempo, las fuerzas de la Seguridad del Estado nos persiguieron
por el
país entero. Incluso contra personas dentro y fuera de Cuba
se emplearon
todos los métodos imaginables para atacarnos y desanimarnos
de buscar que
ese diálogo diera resultados. De nuevo los cubanos perseveraron
y miles de
ellos, en la isla y en el exilio, participaron en el Diálogo
Nacional.
Al hacerlo,
a pesar de la represión, los cubanos comprometidos con ese
diálogo democrático desarrollaron un programa para
el cambio. Trabajamos
para hacernos con el control de nuestro futuro. Los cubanos, individualmente
o en equipos, escribieron sus opiniones y contribuyeron a enriquecer
el
proceso. Alrededor de 12,000 participaron y muchos más leyeron
el documento.
Creamos ocho comités y trabajamos conjuntamente para sintetizar
las
contribuciones de nuestros ciudados en áreas tales como seguridad
social,
salud, economía y derechos de propiedad, reconciliación
y amnistía, y
cambios institucionales. De ese modo los cubanos puntualizaron sus
metas
para el mejoramiento de Cuba y sugirieron los caminos para conseguir
esas
metas.
El 10 de mayo
de este año presentamos el Programa para Todos los Cubanos.
Es
el producto del Diálogo Nacional y contiene proposiciones
para un número de
esfuerzos, incluyendo la modificación de la constitución,
una nueva ley
electoral, una nueva ley de asociaciones y un plan para los cambios
(titulado Cuba primero). La edición de dicho documento fue
hecho
completamente por cubanos dentro de Cuba.
El Programa
para Todos los Cubanos es más que un documento: es la expresión
de la voluntad de los cubanos por llevar a cabo cambios pacíficamente
y por
sí mismos --cambios que involucran a todos los cubanos. En
este Diálogo
Nacional los cubanos han demostrado que sabemos adónde queremos
ir y cómo
llegar allí.
Queremos preservar
el derecho al cuidado de salud y a la educación gratis y
expandir nuestros derechos para que incluyan la libertad de educación
religiosa y la libertad de expresión. No queremos un cambio
si su precio es
el chantaje por parte de los que están en el poder, permitiéndoles
apoderarse de los recursos del país, definir sus valores,
convertirse en
millonarios y dejar al pueblo depauperado.
En Cuba no habrá
linchamientos, ni venganza, ni exclusiones. Los que ahora
detentan el poder disfrutaran de los mismos derechos que el resto
de los
ciudadanos. No habrá privatizaciones incontroladas, pero
sí la garantía del
derecho de todos los cubanos a la economía libre, el derecho
a poseer
empresas privadas y a comerciar libremente. Nadie será despojado
de su
vivienda; la ley prohibirá los desalojos. Todos los cubanos
en el exilio
recobrarán sus derechos como ciudadanos cubanos.
Este programa
es y será sólo una propuesta hasta que todos los cubanos
lo
aprueben en referendo; entretanto, queda abierto al diálogo
y al
perfeccionamiento.
La Primavera
de Cuba ha renacido; la esperanza ha renacido. A través de
este
''diálogo sin fronteras'', los cubanos han construido y siguen
construyendo
por nosotros mismos nuestro camino hacia la democracia, hacia una
sociedad
libre más justa y humana. Lo que Cuba necesita son muchas
voces alrededor
del mundo que demanden la libertad de los prisioneros políticos
y apoyen
este curso de acción para Cuba.
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Oswaldo José Payá Sardiñas, reside
en La Habana, desde donde dirige el Movimiento Cristiano Liberación.
Le ha sido otorgado el Premio Sajarov y es figura principal del
Proyecto Varela.
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