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LA HISTORIA INEDITA DE LOS AÑOS VERDE OLIVO (PARTE II)

DE REVOLUCIONARIOS A MERCENARIOS (CAPITULO 2)

Tras ser desplazados por el FPMR en la lucha armada en Chile, varios sobrevivientes del MIR se convirtieron en una banda al servicio del Departamento América de Cuba, que los usó en secuestros y asaltos con la finalidad de recaudar fondos para financiar sus operaciones.

Por Javier Ortega
Santiago de Chile
Diario La Tercera Chile
COPESA Chile - Derechos reservados
Abril 29, 2001


Cuando los sandinistas triunfaron en Nicaragua, la Revolución Cubana logró un aliado clave para sus intereses en América Latina. Por sus condiciones geográficas, Nicaragua se convirtió en la cabeza de playa desde la cual Cuba extendió su influencia por el continente en los ’80.

Como el fin de la guerra civil había dejado en ese país a decenas de revolucionarios sin proyecto político, Fidel Castro reclutó a varios para su causa. Así se inició lo que el ex agente de La Habana Jorge Masetti denomina “el bandidaje revolucionario”: acciones delictivo-revolucionarias que abarcaron desde secuestros y atentados, hasta asaltos a bancos (1).

La búsqueda de fondos era el fin último de esta modalidad: Cuba podía seguir financiando la subversión internacional y sus “socios” lograban financiamiento para operaciones propias o, simplemente, para sus bolsillos.

Testimonios y antecedentes hasta ahora inéditos revelan que el centro de estas actividades fue el MIR chileno, que luego del fracaso de su Operación Retorno a Chile (1980) fue desplazado por el FPMR en la lucha contra Pinochet. Como la estructura del MIR en el país quedó diezmada, varios miristas se pusieron a las órdenes del dirigente cubano Manuel “Barbarroja” Piñeiro, brazo derecho de Fidel y encargado de exportar la revolución a través del Departamento América de Cuba.

“El MIR era la tropa de Piñeiro, quien daba las órdenes para obtener fondos y así autofinanciar otras operaciones por América Latina”, sostiene Jorge Masetti, quien salió de Cuba en 1990.

Masetti recuerda que al culminar la guerra civil de Nicaragua se estableció en una residencia de los cubanos en ese país. Se trataba de una casa de seguridad donde llegaban subversivos del MIR, tupamaros uruguayos y guerrilleros salvadoreños, entre otros.

“Los cubanos daban la comida y el dinero para que operáramos. Los sandinistas se limitaban a darnos la luz verde para salir y entrar por sus aeropuertos. Por ejemplo, si se planteaba un secuestro tenían que irse fulano y sutano. El resto no sabíamos cuál era su destino y objetivo. El único que lo sabía todo era “Barbarroja” Piñeiro, en Cuba”, detalla Masetti.

La estructura del “Gato”

Los principales teatros de operaciones de estos actos eran América Central, principalmente México, y España. En este último país, el mirista René “Gato” Valenzuela se convirtió en el nexo que “Barbarroja” Piñeiro necesitaba para reclutar también a los terroristas vascos de ETA. Sin ninguna base ideológica, la alianza tenía como objetivo recaudar dinero.

“El Gato” residía desde 1974 en París, donde controlaba una estructura de 30 miristas, con recursos y armas propias. A cambio de sus contactos con ETA, “Barbarroja” le sirvió de intermediario para que vendiera sus servicios a otros grupos subversivos latinoamericanos.

Un ejemplo de este trabajo en equipo fue el secuestro en 1984 del banquero panameño de origen judío Sam Kardonski. Según Masetti, en el plagio participaron colombianos del M-19 y chilenos del MIR, entre ellos “El Gato” Valenzuela. Los fondos para la operación fueron entregados por Cuba a través del funcionario del Departamento América Héctor “Humberto” Sánchez, con la condición de que una parte de la ganancia sería para La Habana.

“Mientras los del M-19 realizaron el chequeo previo sobre la rutina de la víctima y ubicaron una pista de aterrizaje para sacarlo de Panamá, los miristas se encargaron del secuestro y del cobro del rescate”, detalla Masetti, en esos años hombre de Piñeiro en Centroamérica. Kardonski fue sacado hacia Ecuador en una avioneta pilotada por una mujer del MIR. Allí fue liberado un año después, luego que su familia pagara nueve millones de dólares. Paradójicamente, hoy Kardonski es uno de los más importantes empresarios con negocios en Cuba.

1 Serie de entrevistas a Jorge Masetti, ex colaborador del Departamento América cubano, Buenos Aires, 4 y 5 de diciembre del 2000. Miami, 27 de noviembre del 2000, 9 y 10 de febrero del 2001.





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