LA LUCHA DEL
PUEBLO CUBANO
POR LA IMPLANTACIÓN
DE UN GOBIERNO CIVIL
Tomás Estrada Palma, estrecho colaborador de Martí, fue
el primer presidente de la república.
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Por
Wilfredo Denie Valdés*
Revista
Vitral
Revista Vitral No. 48
Año VIII
Marzo-Abril 2002
Pinar del Río
Cuba
Colaboración:
Paul Echaniz
E.U.
La Nueva Cuba
Mayo 20, 2002
Para
referirnos a este acontecimiento, es necesario hacer un breve recuento
para recordar a los primeros hombres que lucharon, llenos de fervor
patriótico, para forjar una Nación libre e independiente, que en
este año conmemoramos su Centenario, henchidos de fe y esperanza
por un futuro mejor, como lo soñara nuestro Apóstol José Martí:
"Con todos y para el bien de todos".
A principio de la tercera década del siglo XIX comenzaron a vislumbrarse
en la Isla sentimientos de nacionalidad que sirvieron para poner
de manifiesto los progresos que en el orden de las ideas y aspiraciones
políticas había alcanzado el cubano. La precisión de notables pensadores
como Félix Varela - el que nos enseñó primero a pensar -, de Gaspar
Betancourt Cisneros, José Antonio Saco y José de la Luz y Caballero,
ya como maestros, ya como discípulos aventajados comenzaron a regar
la simiente regeneradora, concurriendo al fin común de que había
sed de justicia y ansias de redención.
El pueblo cubano, tomando conciencia del cuadro de horror de la
dominación española en la Isla, ofreció de buena voluntad en aras
de su deber patriótico la vida de sus mejores hijos, comenzaron
los preparativos para conquistar al precio que fuera necesario la
libertad política y la justicia social, antes de resignarse a la
ruina y a la muerte del martirio. Cuba había despertado.
Con el fracaso de las reformas de 1867 se reafirmó el régimen absolutista,
produciéndose gran indignación en la Isla, dando paso a la Revolución
iniciada por Carlos Manuel de Céspedes en La Demajagua, el 10 de
Octubre de 1868.
Después del levantamiento del 10 de Octubre de 1868, se eligió entre
los patriotas mambises una Asamblea Constituyente para dotar a la
República en Armas de una Carta Magna. Esta fue la primera Constitución
proclamada en Cuba y que tuvo vigencia y efecto legal en el territorio
liberado y entre los insurrectos. Había nacido el orden Constitucional
en Cuba.
El 10 de Abril de 1869, se reúne la Convención Constituyente en
Camagüey, en el poblado de Guáimaro, en sesión secreta con el fin
de redactar y aprobar la Constitución de la República Cubana en
Armas. Esta Constitución constaba de 29 artículos. Creaba una República
Parlamentaria con amplios poderes, incluso más que el Presidente.
Se aceptó la bandera de Narciso López y se acordó que la de Carlos
Manuel de Céspedes ondeara para siempre en el Parlamento cubano.
Creó la Cámara de Representantes que sesionó en la manigua y eligió
Presidente de la República de Cuba a Carlos Manuel de Céspedes.
Después de cruentas luchas en la manigua en 1877 diversas causas
quebrantaron mucho a la Revolución, hallándose en decadencia. Céspedes,
Agramonte, Mármol y Aguilera y otros jefes militares habían caído
en la contienda. El Coronel Calixto García y el Presidente Tomás
Estrada Palma habían sido prisioneros; el General Gómez no tenía
mando militar, después que lo habían hecho renunciar al mando de
Las Villas y el Brigadier Antonio Maceo se encontraba gravemente
herido. Por otra parte, los cubanos en el extranjero estaban desalentados
y empobrecidos.
Toda esta situación dio motivo a que el 28 de Marzo de 1878 el Gobierno
aceptara el Pacto del Zanjón, poniendo fin a la Guerra de los Diez
Años. En realidad, la firma del Convenio era una tregua que prepararía
a los cubanos a una nueva etapa de lucha. Miles de Cubanos y españoles
habían caído en la lucha. La riqueza de más de la mitad de la Isla
había sido destruida.
El pueblo cubano estaba consciente que el único camino para dar
solución a los graves problemas de la Cuba colonial era la lucha
armada por la independencia. No obstante, no haber podido alcanzar
la independencia al finalizar la Guerra grande, siempre estuvo presente
en la mente de los revolucionarios
cubanos reiniciar la gesta libertadora.
Nuestro José Martí dedicó todos sus esfuerzos a la organización
del movimiento independentista que estallaría en 1895. La fecha
indicada de ese mismo año sería el 24 de Febrero. Una vez en Cuba
los tres grandes de la guerra: José Martí, Máximo Gómez y Antonio
Maceo, se reunieron el cinco de Mayo de 1895 en La Mejorana.
En la entrevista, aunque no hay documentos que puedan dar fe de
lo tratado, se considera que allí se discutieron dos cuestiones
básicas: la organización del gobierno independentista y la preparación
lo antes posible de la Invasión a Occidente y otros asuntos como
la proposición de Martí de crear un gobierno de carácter democrático,
aunque no se llegó a un acuerdo en cuanto a la forma de gobierno
a adoptar.
Después de la muerte de Martí el 19 de Mayo de 1895, siguió la lucha
por la independencia. En correspondencia con los ideales martianos
expresados en sus discursos políticos escritos y en la entrevista
de La Mejorana, con el deseo de plasmar en una Constitución el espíritu
y la legalidad de la República que soñó el Apóstol , se reúnen en
una Convención Constituyente el día 16 de Septiembre de 1895 en
los históricos campos de Jimaguayú.
Esta Constitución constaba de 24 artículos y establecía la organización
general del Estado conferida a un Consejo de Gobierno formado por
un Presidente, un Vice-Presidente y cuatro Secretarios de Estado:
para la Guerra, Exterior, Interior y Hacienda. Se crea y organiza
un Poder Judicial independiente. El establecimiento de un poder
civil propugnado por Martí al principio, fue votada por 15 votos
a favor y cinco en contra.
Ante la Revolución, extendida por la Invasión a toda la Isla, España
envió cientos, de miles de soldados y a sus más famosos generales.
En la encarnizada lucha, Martí y Maceo, dos de los tres conductores
de la Guerra, como otros muchos viejos revolucionarios, murieron
en el primero y segundo años de la Guerra, pero ésta continuó dirigida
siempre por el Generalísimo Máximo Gómez.
El General Weyler, extremó sus medidas de guerra, dictó el bando
de reconcentración de los campesinos a las poblaciones, muriendo
de enfermedades y de hambre más de cien mil personas, entre ellos
ancianos, mujeres y niños. Fue u verdadero genocidio que se difundió
principalmente por toda la América. En medio de esta terrible situación
surge por mandato de la anterior Constitución que establecía un
plazo de dos años, si la guerra no terminaba antes, para redactar
una nueva Carta Fundamental. Se firmó en La Yaya el 29 de Octubre
de 1897. Fue la más completa y la última del período colonial. Constaba
de 48 artículos y 5 Títulos que eran: Territorio y Ciudadanía, Derechos
Individuales y políticos, Régimen y Gobierno de la República, Asamblea
de Representantes o Parlamento y Disposiciones Generales.
Como podemos observar, las tres Constituciones adoptadas en la Isla
en medio de las sangrientas guerras contra el colonialismo español,
tuvieron el mismo corte de un Gobierno Civil, al decir de Martí:
"Los sables cortan".
La Guerra Hispanoamericana
Al estallar la Guerra de Independencia en 1895, tanto los cubanos
como los españoles ansiosos de saber qué actitud adoptarían los
Estados Unidos. El presidente de la vecina república Grover Cleveland,
se limitó a manifestar desde el principio que el gobierno norteamericano
permanecería apartado del conflicto. Sin embargo, el pueblo y los
periódicos, influidos por los emigrados cubanos, comenzaron a manifestar
vivas simpatías por los revolucionarios a medida que la guerra se
prolongaba. Por tal motivo y teniendo en cuenta los daños que sufrían
las propiedades y el comercio norteamericano en la isla, en Abril
de 1896, el presidente Cleveland ofreció su mediación a España para
terminar el conflicto, la cual fue rechazada por el gobierno español.
En Marzo de 1897 a Cleveland le sucedió en la presidencia William
Mac Kinley y la actitud de los Estados Unidos cambió muy pronto
al conocer las noticias que publicaba la prensa, acerca de la crueldad
con que el general Weyler dirigía la guerra, y de la mortandad horrible
de ancianos, mujeres y niños a causa del bando de reconcentración.
El Congreso norteamericano, arrastrado por la opinión popular, se
inclinaba cada vez más a adoptar medidas favorables a la intervención
de los Estados Unidos en la lucha para asegurar la independencia
de la Isla.
En Enero de 1898, por los disturbios que se originaron en La Habana
al asaltar los grupos armados los talleres de algunos periódicos
que combatían a Weyler con dureza, fueron causa de que el gobierno
de los Estados Unidos enviase a La Habana el barco de guerra "Maine".
Esto se consideró por parte de la opinión como una amenaza que irritó
a los españoles y alentó a los cubanos partidarios de la independencia.
La exitación del pueblo norteamericano, que ya era muy grande, aumentó
enormemente al conocer el 15 de Febrero de 1898 la explosión del
crucero "Maine", donde casi todos sus tripulantes murieron y otros
quedaron heridos.
La situación llegó a ser extrema, cuando el 11 de Abril el presidente
Mc Kinley se dirigió al Congreso, indicándole la necesidad de imponer
por la fuerza la pacificación de Cuba. El 19 de Abril, se aprobó
una resolución de las dos ramas del Congreso en la cual declaraba:
" que el pueblo de cuba es, y de derecho debe ser libre e independiente",
que España debía renunciar inmediatamente a su soberanía en la Isla,
que el Presidente podía usar las fuerzas de los Estados Unidos para
llevar a efecto dicha resolución, y " que los Estados Unidos no
tenían intención ni deseo de ejercitar en Cuba soberanía, jurisdicción
o dominio para la pacificación de la Isla", y afirmaba su determinación,
cuando ésta se hubiera conseguido, de "dejar el Gobierno y dominio
de Cuba a su propio pueblo". El presidente firmó esa resolución,
y al siguiente día se consideraban en guerra con España.
El 22 de Abril los barcos de guerra de los Estados Unidos aparecieron
frente a La Habana y quedó establecido el bloqueo de la Isla, mientras
el ejército norteamericano se preparaba para desembarcar en Oriente
y atacar a Santiago de Cuba.
El Gobierno norteamericano se puso en comunicación con el General
Calixto García, Jefe del Departamento de Oriente para que los cubanos
auxiliasen a los norteamericanos en sus operaciones contra los españoles.
El General Calixto García, cumpliendo instrucciones del gobierno
de la Revolución se puso al frente de 5,000 soldados cubanos para
ayudar a los norteamericanos que desembarcaron con 15,000 hombres
el 21 de Junio, con el propósito de avanzar sobre Santiago.
Después de rudos combates, Santiago de Cuba se rindió el 16 de Julio
y cinco días después el gobierno español pidió paz. El 12 de Agosto
se firmaron los preliminares de ésta y al día siguiente se suspendieron
las hostilidades. España se vio obligada a cesar la lucha, a renunciar
a su soberanía en la Isla y a evacuarla totalmente para el 1º de
Enero de 1899. Este acuerdo comenzó a cumplirse inmediatamente ,
y las tropas españolas fueron abandonando los pueblos, los cuales
iban siendo ocupados en su mayoría por las tropas cubanas en medio
del regocijo popular.
El 1º de Enero, a las 12 del día, según lo convenido, el general
español Adolfo Jiménez Castellano hizo entrega del mando de la Isla
al general norteamericano John Brooke. La dominación de España había
durado en Cuba trescientos ochenta y ocho años.
El General Brooke se ocupó inmediatamente en organizar el gobierno
militar y civil de la Isla. Se nombraron gobernadores civiles para
las provincias y en el mes de Abril se creó el Tribunal Supremo.
El país había salido de la guerra totalmente arrasado. En los campos
no había una sola casa en pie. La miseria era general y el estado
sanitario verdaderamente horrible.
Los campesinos se dedicaron a levantar sus hogares destruidos y
a cultivar la tierra. Comenzaron a distribuirse medicinas y alimentos
en todo el país.
A pesar de lo enconado de la guerra, la paz y la concordia entre
cubanos comenzó a establecerse rápidamente, contribuyendo mucho
a ello el General Máximo Gómez con una proclama, y los principales
jefes de la Revolución con su ejemplo.
A los pocos meses, la paz y la seguridad se habían establecido con
firmeza en las ciudades y los campos. El pueblo cubano se aplicaba
con toda su energía a reconstruír el país, sin odios ni rencores
y sólo ansiaba el momento de ver la Patria enteramente libre.
El General Brooke fue sustituido en el gobierno de Cuba por el General
Leonardo Wood, quien tomó posesión el 20 de Diciembre de 1899. En
medio de los grandes adelantos que realizaba el país, los cubanos
estaban ansiosos, en espera del momento en que se estableciese la
República y la Isla quedase independiente. El 25 de Julio de 1900,
se firmó un decreto convocando a elecciones para elegir delegados
a una Convención Constituyente, encargada de redactar una Constitución
para la República.
Las celebraciones se efectuaron y la Convención se abrió el 5 de
Noviembre de 1900, designándose Presidente de la misma al Doctor
Domingo Méndez Capote. El 21 de Febrero de 1901 quedó redactada
la Constitución, firmándose los dos ejemplares de la misma.
La Convención inició el estudio de las relaciones que debían existir
entre Cuba y los Estados Unidos, recibiéndose entonces una indicación
del gobierno norteamericano, sobre cuáles debían ser - a su juicio
- las relaciones citadas. La Convención discutió y vaciló antes
de aceptar las condiciones del gobierno de Norteamérica, que, en
opinión de algunos de los delegados restringían la soberanía del
pueblo cubano en contra de lo acordado en la resolución conjunta
del congreso de los Estados Unidos el 19 de Abril de 1898.
Se enviaron comisiones a Washington y cuando los convencionales
se convencieron de que la aceptación de las condiciones indicadas
eran indispensables para el establecimiento, la aceptaron por mayoría
de 16 votos contra 11, el 12 de Junio de 1901, agregándose a la
Constitución en forma de apéndice, dichas indicaciones.
Después de aprobada la Constitución y aceptado el apéndice, se redactó
también una ley electoral. Con arreglo a la misma, se efectuaron
nuevas elecciones municipales y el 31 de Diciembre de 1901, las
de Representantes, Senadores, Gobernadores Provinciales, y Presidente
y Vicepresidente de la república.
La candidatura del General Tomás estrada Palma fue apoyada por el
General Máximo Gómez, llevando de Vicepresidente a Luis Estévez
Romero.
El regocijo popular era extraordinario. El día 16 se obsequió con
un banquete de despedida al Ejército norteamericano en el Teatro
Nacional.
Muy poco faltaba ya para que los cubanos viesen realizadas sus aspiraciones
para que Cuba fuera una República soberana e independiente, para
que ondeara triunfante en el Morro la bandera de la estrella solitaria,
pues ya se había fijado el 20 de Mayo para el cambio de poderes.
Llegado este día, que señala el triunfo definitivo de los cubanos,
la alegría era desbordante. Fue el momento más emocionante de nuestra
historia.
Las fuerzas americanas y cubanas se situaron desde temprano frente
al Palacio de la Plaza de Armas, con sus respectivas bandas de música.
Poco después de las once llegó a Palacio el Presidente electo, acompañado
de los Secretarios de su Gabinete . Siendo cortesmente recibido
por el General Wood y sus Secretarios de Despacho. En sencillo acto
se realizó la ceremonia del cambio de poderes. Se reunieron el General
Wood con su Estado Mayor y Secretarios, el Presidente y el Vicepresidente
con el Gabinete, el Cuerpo Consular, Senadores y Representantes,
el Tribunal Supremo y las más altas personalidades de todos los
sectores del país. Faltando cinco minutos para las doce se dio comienzo
a la ceremonia con la lectura de sendos discursos por el General
Wood y el Presidente Tomás Estrada Palma, en relación con el trascendente
acontecimiento en el que ambos desempeñaron papel principal, concluyendo
con el juramento del Presidente y Vicepresidente y Secretarios ante
el Presidente del Tribunal Supremo.
Estrada Palma, en su corta exposición dirigida a Wood, por la cual
se dio por enterado oficialmente que Isla de Pinos, como acababa
de manifestar el Gobernador, quedaba bajo la jurisdicción de Cuba.
El cambio de bandera se efectuó en el momento en que se producía
en Palacio la ceremonia. Minutos después el Presidente de la República
requerido por el del Tribunal Supremo de Justicia, prometió por
su honor desempeñar fielmente su cargo, cumpliendo y haciendo cumplir
la Constitución y las leyes del país. Estos actos, en los que no
podía faltar una honda emoción, estuvieron acompañados del entusiasmo
delirante de las muchedumbres que en los distintos lugares de la
capital de la Isla participaban de la alegría de un hecho glorioso.
Las mujeres y los hombres que participaron en el izamiento de la
bandera tricolor con la estrella solitaria aplaudieron y lloraron:
sus vítores y lágrimas resumían los anhelos y sacrificios de varios
generaciones de patriotas, que habían perecido en la demanda heroica
y otros eran actores y testigos del grande acontecimiento que a
todos conmovía.
El hecho de que en los edificios públicos ondease la bandera de
mil batallas, mucho más que una trasmisión de poderes: simbolizaba
el advenimiento de Cuba a la soberanía internacional. Cuba iniciaba
su vida independiente, conquistada a costa de mucha sangre y muchas
lágrimas, llena de grandes, alentadoras y risueñas esperanzas.
Al quedar constituida la República, el país se reponía con rapidez
de los quebrantos de la guerra, mayoreaba el orden y la paz , y
comenzaba a desarrollarse la agricultura, la industria y el comercio.
El Congreso estaba formado por Senadores y Representantes bien reputados.
La Nación había nacido con los tres poderes del Estado: el Legislativo,
el Ejecutivo y el Judicial que funcionaban con autonomía propia.
Se respetaba la libertad de imprenta y la libre expresión de pensamiento,
única forma de exigir a los gobernantes el cumplimiento pleno de
la ley, implícito en la Constitución de 1901.
El 20 de Mayo de 1902 constituye la fecha más significativa en la
historia de nuestro país, por ser escogido este día para ser izada
nuestra enseña nacional bajo el grito de ¡VIVA CUBA LIBRE!
El 20 de Mayo fue declarado día de fiesta nacional por ley del Congreso,
sancionada por el Presidente de la República el 18 de Marzo de 1903.
La Constitución de l940 establece en su artículo 67 a tenor de lo
cual se dictó el Decreto Nº 3530 de 21 de Noviembre de 1940 por
el cual se le reconoce a este día el carácter de fiesta nacional.
Esta gloriosa fecha estuvo vigente hasta el año 1959.
Bibliografía:
1.-Guerra Sánchez, Ramiro. Historia de Cuba. Printed by S.A. la
Habana.1922.
2.-S. Santovenia, Emeterio. Un día como hoy. Editorial Trópico.
La Habana. 1946.
3.-Sánchez González, Aurelio y Lebredo Jorge, Gerardo. Conmemoraciones
Escolares. La Habana. 1947.
*
Wilfredo Denie Valdés. San Luis, Pinar del Río. Cuba.
Licenciado en Historia. Fue historiador de la ciudad de Pinar del
Río durante muchos años.
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