La cantante Omara Portuondo hoy, en el rodaje de la entrevista con
Jorge Ramos en el programa Al Punto, demostró su libertad de
callarse ante los crímenes.
Presento este comentario como "Vuestra Omara" porque ese
cliché de nuestra, no lo acepto. No me cierro a la cultura,
mucho menos a la cubana, pero hay que resolver muchas paradojas para
integrarnos como nación.
Lo primero es ubicar bien las cosas. Decía Martí que
"ver un crimen y callarlo" iguala a cometerlo, es decir
te conviertes en autor o cómplice con la actitud de silencio.
Conozco el cuento de ser artista, al parecer una patente de corso
para desinteresarse de los asuntos nacionales. Mas bien diría
una concha donde refugiarse para no morir en vida, una transfiguración
de la cobardía.
Entiendo de apreciaciones diferentes. En esto hay mucho que contar,
que Omara Portuondo y otros que por aqui andan compartan el régimen
de la Habana puede ser. Lo cierto es que ya algunos como Pablo Milanés,
denuncia que "al cuerpo le duele un dedo". Realmente al
cuerpo le duele, todo.
Los artistas en Cuba comparten, apoya la revolución. Que casualidad,
aún así, con la diferencia abismal que tenemos puedo
tolerar el sentido de conservación pero, mentir para la historia
no tiene justificación.
Premien el arte porque todo galardon y castigo tiene su tiempo. Muchos
como Omara, tendrán el látigo de su conciencia.
Condeno al régimen ante todo. Sobre todo da pena ver cómo
figuras grandes del arte se reducen ante la libertad de expresión
donde debieran engrandecerse.
La pregunta de Ramos sobre los abusos del archiconocido Che Guevara
y sobre la dictadura, redujo a vuestra cantante Fidel a la mínima
expresión que usted ha llevado a sus súbditos: simples
miserables a lo Víctor Hugo.
Hay que oír su voz cantando para justificarla como artista,
no dudo de su calidad, aporte cultural y trayectoria pero, en cuanto
a sus valores cívicos, no mostró tener alguno. ¡Qué
pena!
*
Juan Jose Lopez, Abogado cubano exiliado, miembro de la Corriente
Agramontista.