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Por Julio Aleaga Pesant
Periodista Independiente
Ciudad de La Habana
Cubanet
Distribuye:
Puente Informativo
de Angelica Mora
Especial para
La Nueva Cuba
Nueva York
E.U.
La Nueva
Cuba
Diciembre 12, 2009
Las Cumbres Iberoamericanas
pagan en su decimonovena edición en el balneario portugués
de Estoril, el pecado original: convertirse en el fantasma de lo que
soñaron ser.
Todo comenzó
con la buena intención de la inserción de la dictadura
militar cubana en la estructura democrática desde su primera
reunión en Guadalajara México, en 1991. Como en la fabula,
la papa enferma pudrió el saco. Ahora, con el auge del populismo
bolivariano y la creación de la Alianza militar, a solo dos terceras
partes de los presidentes iberoamericanos les interesó estar
presentes en la cita.
Acorde con los tiempos,
el gobierno de La Habana fue a la cita con la delegación de menor
nivel en su historia luego de 2001, cuando el Presidente de El Salvador,
Francisco Flores, responsabilizó Fidel Castro de la guerra civil
en su país. El tirano no pudo aguantar aquella verdad y el desafío
público. A partir de esa fecha, las delegaciones cubanas disminuyeron
gradualmente de nivel hasta la actual, presidida por el Canciller Bruno
Rodríguez.
Un caso similar
ocurrió en la Cumbre de Chile con el famoso ¿por qué
no te callas? Chávez y sus muppets (Morales, Ortega y Correa)
no regresaron al encuentro. Se hacen representar por sus cancilleres.
¿Casualidad?
La exposición
antillana, como en otras citas, giró en torno al insoluble diferendo
de medio siglo entre la dictadura más vieja del continente y
la nación democrática más poderosa, Estados Unidos,
y solicitó nuevamente la condena al precario embargo económico.
Además revitalizó el caso de un anticastrista confeso
de terrorismo.
En su XIX edición,
la agenda de la Cumbre Iberoamericana se vio desbordada, como en otras
oportunidades, por el enfrentamiento entre los estados populistas y
los democráticos. En este caso, la división impidió
la referencia a la situación de Honduras en la Declaración
de Lisboa, documento final de la cita. Los reunidos fueron incapaces
de consensuar un texto de la Presidencia portuguesa que condenó
la sustitución presidencial del 28 de junio y tomó nota
de las elecciones del 29 de noviembre.
Los comicios en
la nación centroamericana suscitaron las mayores divergencias
entre los partidarios de la solución negociada y electoral, encabezada
por Panamá, Costa Rica, Colombia y Perú, en contrapunto
a Brasil, Argentina, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Cuba,
quienes apuestan por el regreso del convicto Manuel Zelaya, aunque el
Tribunal Supremo y el Congreso hondureño opinen lo contrario.
Lo cierto es que
el motivo Tegucigalpa opacó los demás temas
de la agenda de futuro de la reunión, que intentó colocar
la innovación y el conocimiento en el centro de las políticas
públicas, pero que incorporaba temas trascendentes como el relanzamiento
en breve de las negociaciones de la Unión Europea con Mercosur,
Centroamérica y la Comunidad Andina. Proyectos poco realizables
por las tendencias totalitarias y antidemocráticas del continente.
Interviene Cuba
en Cumbre Iberoamericana de Estoril
Bruno Rodríguez,
canciller cubano, intervino en la sesión de apertura, con el
discurso populista e hipócrita de un gobierno que se apropia
del conocimiento para su beneficio propio. Para eso pidió transferencia
de tecnología de los países democráticos hacia
los países en desarrollo, sin asumir los compromisos del uso
de esas tecnologías.
En su discurso sobre
el tema central de la cita, Innovación y Conocimiento, el jefe
de la delegación del gobierno militar precisó que comparte
plenamente el empeño de otorgar prioridad a ese objetivo, pero
alertó que esas categorías no pueden tratarse con un enfoque
de mercado y como en otras oportunidades, atacó las potencialidades
de la propiedad intelectual y el derecho de autor, acusándolas
de rendirse al dictado del mercado.
En nombre de los
países del ALBA, el canciller precisó que la innovación
y el conocimiento han de disfrutar de la cooperación entre esas
naciones, y se compartirán con un sentido solidario y responsable.
Acusó al orden económico internacional de ser un obstáculo
estructural e inevitable para avanzar en estos propósitos. Sin
embargo, olvidó enunciar los problemas que acumulan los científicos,
docentes y académicos cubanos, obligados a emigrar por la forma
en que el Estado totalitario roba y utiliza sus conocimientos, así
como de la gran cantidad de inventos racionalizaciones que duermen el
sueño de los justos por la incapacidad de la burocracia estatal
para ponerlos en función de la sociedad.
La primera Cumbre
Iberoamericana se celebró con la intención de crear una
Organización de Estados Iberoamericanos que discriminara a los
Estados Unidos del concierto. Estoril, como parte de un fantasma que
se desvela, entregó a la ciudad argentina de Mar del Plata la
sede de la próxima Cumbre Iberoamericana, probablemente la última,
que bajo el lema "Educación", cumplirá 20 años.
Desde las primeras
Cumbres, los grupos prodemocráticos cubanos insistieron en hacer
conocer al plenario sus puntos de vista. Pero el poco interés
mostrado hacia la violación de los derechos humanos y civiles
en Cuba y la activa intención de España, encabezada por
el canciller Miguel Moratinos, de bloquear cualquier intento de cambiar
el escenario, hicieron poco interesante el evento para los demócratas
isleños.
El continuo fracaso
de las Cumbres iberoamericanas significará el fin de la pretensión
española de ser el puente entre América Latina y Europa,
del cual el cese de la posición común hacia Cuba es una
de esas aristas.
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