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Exhortamos
a los cubanos y a los europeos libres
a que envíen correos a la Presidencia
de la Unión Europea
rogando la sustitución de España
como responsable de la posición común hacia Cuba
de la Unión Europea
sg-web-president@ec.europa.eu
LA
UNION EUROPEA
DEBE DE INMEDIATO
SUSTITUIR A ESPAÑA
COMO INTERLOCUTOR
DE LA POLITICA HACIA CUBA
Editorial
La Nueva Cuba
Mayo 13, 2007
Con la Presidencia
Alemana, los cambios políticos en Francia y en el Reino Unido,
quizás exista oportunidad alguna de que la Unión Europea
proceda con inteligencia y sensibilidad en favor de los derechos
humanos en Cuba. Es la hora de sustituir a España ante la
Unión Europea como "autoridad" a la hora de aconsejar
sobre los asuntos de Cuba y la política de la UE hacia el
régimen de La Habana.
La desatinada y catastrófica decisión de La Moncloa
de enviar a Cuba a su Ministro de Relaciones Exteriores, para llevar
a cabo sólo una misión innoble, ha hecho evidente
hasta la saciedad lo que aún algunos confunden como aparente
ineptitud y que no es otra cosa que una militante complicidad del
gobierno español
con la dictadura de La Habana.
La misión fue un éxito porque su propósito
era prostituirse con los escanercedores de las libertades en Cuba
en vista a la sucesión del poder. Se trataba simplemente
de dinero y más dinero. Mano de obra de trabajo esclavo.
Salarios miserables en una nación donde la clase obrera y
campesina carece de derechos sindicales.
Una bofetada más en el rostro de Cuba. Ante los ojos del
mundo, La Moncloa ha pervertido el vínculo de España
como Madre para presentárnosla como una ramera irrespetuosa
e impúdica. Pobre Cuba y pobre España de nuestros
abuelos.
Madrid ha demostrado sin tapujos y sin ambages, donde está
su corazón, que no reside por supuesto en un compromiso serio
con el cumplimiento de los derechos humanos en Cuba, sino en consolidar
y asegurar sus mórbidas, retorcidas, ambiciones económicas.
Recordemos aquella conferencia de prensa, ya célebre por
siempre en la historia de las relaciones española-cubanas,
en que un enmudecido ministro español de exteriores escuchó
sin réplica alguna, como si se tratara de uno más
de los criadillos de la dictadura, las declaraciones de un indigno
ujier del régimen que se desempeña bajo el título
de canciller de Cuba.
Permitir ese Ministro español, innombrado e innombrable,
que se le dijera en pleno rostro que el tema de los presos políticos
cubanos no era parte del diálogo con España, ya que
en la Isla no existían tales presos, sino "mercenarios",
fue un acto tan incalificable que el respeto por nuestros lectores
no nos permite catalogarlo.
La Unión Europea debe de inmediato remover a España
de su de facto oficio de interlocutor de los Asuntos Cubanos en
la Unión Europea. España es parte y no árbitro.
España es cómplice y no solidaria. Esa España
deshonrada por granujas no puede representar los derechos del infortunado
pueblo de Cuba.
Nada queremos con la España de los Zaldívar, de los
Moratinos y de los Zapateros. No los queremos. No los necesitamos.
La cordura, la decencia y la mínima lógica indican
que es Madrid quien se ha descalificado y que además ha mostrado
con su conducta política que no puede representar, ni ser
voz, ni ser abogada de los cubanos.
Exhortamos a los cubanos y a los europeos libres que envíen
correos a la Presidencia
de la Unión Europea rogando la sustitución de
España como responsable de la posición común
hacia Cuba de la Unión Europea
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