E.U.: Republicanos tildan las reformas en Cuba como "propaganda falsa"

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Líderes republicanos del Congreso afirmaron hoy que las reformas que ha puesto en marcha Cuba, lejos de ser un verdadero cambio, son una "propaganda falsa" que EE.UU no debe premiar con una flexibilización de viajes a la isla. "En las últimas semanas el régimen castrista está diciéndole al pueblo cubano que ha habido cambios en Cuba, empezando con la liberación de presos políticos, pero esa es una impresión muy falsa. Es una propaganda falsa", dijo a Efe la legisladora republicana por Florida Ileana Ros-Lehtinen. "Esos presos estaban injustamente en la cárcel porque hablaban a favor de la democracia. El sistema corrupto quiere crédito por ponerlos en libertad pero los usa como fichas de ajedrez, también quiere crédito por las reformas económicas, pero todo es parte de una propaganda falsa, porque el país está en bancarrota y no existe sector privado", agregó.

{jatumbnail off}Ros-Lehtinen hizo esas declaraciones durante el "Día de Cuba en el Capitolio", en el que, por décimo cuarto año consecutivo, varios legisladores republicanos y activistas afines condenaron la represión y las violaciones de derechos humanos en Cuba.
El encuentro fue patrocinado por el grupo "Americans for a Democratic Cuba" ("Estadounidenses por una Cuba Democrática"), compuesto por activistas cubanoamericanos de Nueva Jersey y Miami, y por los legisladores republicanos Ros-Lehtinen y los hermanos Mario y Lincoln Díaz-Balart, y el demócrata Albio Cires.
El encuentro sirvió para el estreno del documental "Oscar's Cuba" sobre la vida del preso político Oscar Elías Biscet, realizado por el cineasta estadounidense Jordan Allott.
Biscet, de 49 años, permanece encarcelado en Cuba desde 2003, cumpliendo una condena de 25 años bajo cargos de cometer crímenes contra el Estado y la "integridad" del territorio.
Biscet figura en la lista de presos políticos que el gobierno cubano prometió poner en libertad, y cuyo plazo para hacerlo vence la primera semana de noviembre próximo.
Según los activistas en el encuentro, Biscet fue encarcelado "por sus creencias".
En declaraciones a Efe, Allott explicó que su objetivo es que la opinión pública estadounidense conozca de cerca la historia de Biscet, a quien describió como el "perfecto representante de los cubanos y de todos los que luchan por los derechos humanos en el mundo".
"Como cineasta o periodista es fácil viajar a Cuba y enfocarse en la pobreza o el embargo, que son asuntos importantes pero ¿Cómo se expresa el miedo y la desesperanza?, eso ocurre cuando la gente no tiene derechos fundamentales, y eso quise explorar en el documental", explicó Allott.
"Quiero que la gente piense en los derechos humanos fundamentales que tiene no sólo en la riqueza material. Son derechos que necesitan los cubanos antes que cualquier otra cosa", enfatizó.
El evento en el Capitolio se produjo en momentos en que crecen las expectativas de un posible anuncio de la Administración Obama para flexibilizar los viajes culturales, académicos y religiosos a la isla, tal como ocurrían bajo la presidencia de Bill Clinton.
El anuncio, primero esperado para agosto pasado, sería en respuesta a la liberación de disidentes cubanos encarcelados durante la "Primavera Negra" de marzo de 2003.
En paralelo, otros miembros del Congreso y grupos que abogan por un mayor acercamiento entre EE.UU y Cuba consideran que es tiempo de que el Gobierno de Washington haga un replanteamiento de su política hacia la isla.
El gobierno cubano anunció recientemente el despido de 500.000 trabajadores del sector público para marzo de 2011 y que les permitiría una mayor participación en el sector privado.
Se calcula que el Estado cubano emplea a cerca del 95 por ciento de la fuerza oficial laboral en la isla, y las reformas anunciadas han dado impulso a quienes piden la flexibilización de viajes.
En ese sentido, el legislador demócrata Howard Berman, presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, quiere que el pleno vote pronto sobre un proyecto de ley para relajar los viajes y la venta de alimentos a Cuba.
Ese proyecto de ley cuenta con el respaldo de buena parte del sector privado estadounidense y de líderes académicos y de grupos de derechos humanos.