El día 18 de marzo se cumplen siete años de las detenciones en Cuba, por parte de Fidel y Raúl Castro, de opositores, periodistas, poetas, escritores, y bibliotecarios independientes; todos condenados a penas de entre 20 a 28 años de cárceles, y también del fusilamiento de tres jóvenes negros, sin apenas haber sido enjuiciados. Los acontecimientos de los últimos meses han despertado a muchos aletargados, quienes se han ido dando cuenta del horror que ha sido la dictadura castrista en los últimos 51 años, aunque aún quedan un buen puñado de tontos útiles, o inútiles, los que, probablemente, no quieran jamás quitarse la venda de los ojos. Tanto peor para ellos.