|
OFRECE LA DICTADURA CUBANA
COLABORAR CON LA UNION EUROPEA
EN ASUNTOS PENITENCIARIOS Y JUDICIALES
Y ELECTORALES
A cambio de que la UE ablande su postura común
sobre el régimen
en asuntos de derechos humanos...
Gerardo Arreola
Corresponsal
La Jornada
México
Yohan Domo
Jefe de Buró
Latinoamérica
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Marzo 25, 2005
Cuba propuso a la Unión Europea (UE) un trato en materia
de derechos humanos: ablandar la política comunitaria hacia
la isla a cambio de abrirse a un compromiso de "colaboración
recíproca" en asuntos penitenciarios, judiciales y electorales.
Esta fue,
en sustancia, la propuesta que entregó hace 10 días,
durante una
gira por Europa, el canciller cubano, Felipe Pérez Roque,
al gobierno de
Luxemburgo, presidente en turno de la UE.
El ministro
de Relaciones Exteriores de Cuba explicó a la prensa, en
la
víspera, detalles de la iniciativa.
Por un lado,
la UE tendría que abandonar la Posición común,
documento que
define la política hacia Cuba desde 1996 y que prevé
intensificar el diálogo
y la cooperación con La Habana a medida que haya apertura
al pluralismo en
la isla.
Cuba rechazó
desde el primer momento esa línea. Pérez Roque dijo
el lunes
que es "condicionante" y busca imponer "una camisa
de fuerza para que ningún
socio europeo se salga de ahí".
El canciller
también culpó al entonces presidente español,
José María Aznar,
de haber impulsado esa política con sus socios, tras negociarla
con Estados
Unidos.
La propuesta
cubana es eliminar la Posición común, que se refrenda
cada
semestre, y en cambio llegar a un acuerdo bilateral que ofrezca
un contexto
"estable, claro, mutuamente aceptable de la relación".
Pero La Habana
tiene una segunda condición: que la Unión Europea
abandone el
respaldo de sus miembros al proyecto de resolución sobre
Cuba que cada año,
desde 1990, promueve Estados Unidos en la Comisión de Derechos
Humanos (CDH)
de Naciones Unidas.
Pérez
Roque dijo que la propuesta anual en la CDH no es europea, "pero
una
vez que está puesta sobre la mesa por Estados Unidos",
los miembros de la UE
que están en ese foro "privilegian su relación
con el poderoso y votan
automáticamente".
Si la UE abandona
la Posición común y niega su respaldo al proyecto
inspirado por Estados Unidos en la CDH, el gobierno de Cuba podría
firmar
"un acuerdo de diálogo político y cooperación
en materia de derechos humanos
sobre bases recíprocas", añadió el ministro.
El acuerdo consistiría,
según ejemplificó Pérez Roque, en visitas recíprocas
a prisiones e información mutua de los sistemas carcelarios
y judiciales,
comparación de las leyes electorales y observación
de comicios en una y otra
parte.
El pacto tendría
que ser sobre la base "de la igualdad, porque la UE no
puede erigirse en inspector de Cuba", así como de "respeto
a la soberanía y
a un diálogo entre iguales", dijo el canciller.
Pérez
Roque precisó que la respuesta inmediata de la UE fue que
"es un tema
en el cual hay que trabajar y sobre el cual seguiremos trabajando".
El propio ministro
anticipó que un acuerdo similar aún tardará,
en la medida
en que la UE anunció que sus ocho miembros en la CDH votarán
este año en
favor del proyecto de resolución sobre Cuba que Estados Unidos
empezó a
promover esta semana en Ginebra, donde sesiona el organismo mundial.
La votación
del proyecto deberá realizarse entre el 14 y el 15 de abril,
cuando la CDH tiene programadas las conclusiones del tema nueve
de la
agenda, donde aparece el caso cubano.
Esa posición
de los europeos no impide, al parecer, que La Habana y Bruselas
mantengan el ritmo en el proceso de distensión que echaron
a andar entre
diciembre y enero pasados.
Los embajadores
de la UE en La Habana se reunieron el lunes anterior con
cuatro activistas opositores; una misión de eurodiputados
comenzó hoy una
ronda de entrevistas con autoridades y concluirá el viernes
también con un
encuentro con disidentes y el jueves por la noche es esperado el
comisario
europeo Louis Michel, para una visita de trabajo.
|