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PRIMERAS
DECLARACIONES
TRAS LA DECLARACIÓN DE ALTO EL FUEGO
ENTREVISTA INTEGRA DE ETA
EN 'GARA'
Madrid
El Mundo
España
Infosearch:
Máximo Tomás
Dept de Investigaciones
La Nueva Cuba
Mayo 14, 2006
DECLARACIÓN
DE ETA
¿Por
qué ahora? ¿Qué diferencia esta decisión
de otras anteriores?
No es suficiente
con analizar detenidamente la actual situación política,
es preciso decir que nos encontramos ante los resultados y la cosecha
de la lucha y la evolución de estos últimos años.
En primer lugar, queremos resaltar la aportación de la izquierda
abertzale, porque ha sido la lucha por la construcción y
la defensa de Euskal Herria lo que ha permitido abrir la situación
actual; eso nos ha traído a este escenario. Asimismo, ha
permitido extender entre la gente nuevas conciencias, y ahora vemos
cómo conceptos y principios políticos que durante
años la izquierda abertzale se ha visto obligada a defender
en solitario son asumidos hoy por muchos agentes y partidos. Ha
sido la lucha de la izquierda abertzale la que ha provocado que
la posición de agentes y estados se mueva, y eso ha posibilitado
que hoy se abran nuevas oportunidades.
- ¿Cuáles
son hoy las razones políticas para dar inicio a un proceso
y para que ETA haya adoptado el alto el fuego permanente?
Por una parte,
deberíamos subrayar que Euskal Herria, en su conjunto, es
hoy una realidad cada vez más aceptada, y ello ha abierto
el camino, de un modo más consistente que nunca, al reconocimiento
político de Euskal Herria como nación y pueblo. Para
nosotros, existe además otra razón fundamental, que
la idea de que son los ciudadanos vascos quienes deben tener la
palabra y la decisión sobre su futuro es cada vez más
aceptada. Porque ésa es la esencia que llevará a superar
el conflicto.
Además,
gracias a la capacidad de resistencia de la izquierda abertzale,
la fantasía de la salida policial ha quedado al descubierto,
y ello ha reforzado la necesidad de dar una solución política
y negociada al conflicto.
Desde que la
izquierda abertzale hiciera pública su alternativa para una
solución democrática, está asumido por los
ciudadanos y los principales agentes el doble esquema que deberá
desarrollarse: por una parte, el proceso político para decidir
el futuro de Euskal Herria; y, por otra, lo que deberá ser
acordado entre ETA y los estados. Y, finalmente, esos conceptos
y deseos extendidos entre los ciudadanos han contribuido, de algún
modo, a que los agentes y los partidos se muevan en esa misma dirección.
Obviamente, a esas razones sumamos que la decisión y el paso
de ETA no se ha dado en el vacío; en nuestra decisión
también han tenido que ver la voluntad y los compromisos
expresados directamente por diferentes agentes en estos últimos
meses.
- ¿En
esos contactos que han mantenido con los agentes ha quedado tan
patente esa voluntad? ¿Qué objetivos buscaba ETA en
esos contactos?
ETA mantiene
regularmente contactos con los agentes de Euskal Herria; especialmente,
para nosotros son un ámbito de relaciones prioritario las
fuerzas que consideramos favorables a Euskal Herria, y en los últimos
meses también hemos llevado a cabo esos contactos. El principal
objetivo de los contactos que hemos mantenido en estos últimos
meses ha sido el de conocer de primera mano la disposición
de esos agentes para desarrollar un proceso democrático,
así como los pasos que estuvieran dispuestos a dar y los
compromisos que estuvieran dispuestos a asumir, y conocer directamente
esas decisiones.
- ¿Está
la situación política donde ETA quería que
estuviera?
Al reflexionar
sobre la situación política es preciso apuntar, de
forma especial, que Euskal Herria se encuentra en un momento de
cambios políticos; por ello, para nosotros es importante
subrayar por qué se encuentra en ese momento de cambio, y
destacar los elementos que lo caracterizan. Antes que nada, subrayando
que nos hallamos ante un cambio provocado por la lucha de la izquierda
abertzale, y si el resto de agentes y partidos se han movido en
esa dirección ha sido gracias a la presión y la lucha
ejercida por la izquierda abertzale.
Si algo es obvio
es lo inevitable del cambio político, y ello es así
porque el agotamiento de los marcos que dividen y niegan a Euskal
Herria es más evidente que nunca. Y trae con ello el fracaso
de quienes impusieron la reforma política de España
hace 30 años. Por una parte, porque ha quedado demostrada
la incapacidad de esos marcos para construir Euskal Herria; esa
maraña jurídico política la construyeron para
secuestrar la libertad de Euskal Herria, y con la lucha de estos
años hemos demostrado que esos marcos no valen para liberar
Euskal Herria, no valen para construir nuestro pueblo.
Es evidente,
además, que esos marcos no sirven para resolver el conflicto
y darle una salida democrática. Y no han valido, tampoco,
para devorar a la izquierda abertzale y acabar con la lucha de liberación.
Y eso ha llevado a una consecuencia clara, que Euskal Herria no
tiene futuro como pueblo bajo España y Francia y que el conflicto
no puede solucionarse bajo esa situación. Por lo tanto, es
necesario el cambio político de los marcos impuestos a Euskal
Herria, y ese cambio debemos hacerlo entre todos, debemos poner
en marcha el proceso democrático que plasmará ese
cambio.
- ¿Quién
debe hacer o impulsar ese cambio? ¿En qué momento
nos encontramos?
Hoy estamos
en el punto de andar el camino que lleva del marco de imposición
al marco democrático, y lo que nosotros decimos a todos los
agentes es que, habiendo llegado a este punto, hoy no podemos cometer
los mismos errores cometidos hace 30 años. Quienes afirman
que entonces hicieron la «transición democrática»,
quienes conformaron el bloque de la reforma, han fracasado en sus
principales objetivos. Hemos podido comprobar el alcance del fraude
perpetrado entonces y todas sus consecuencias. Y ahora ha llegado
el momento de hacer un verdadero camino democrático; la posibilidad
de superar el conflicto llegará a través de andar
el camino que lleva del marco de negación y partición
a la situación de reconocimiento de Euskal Herria. Esa es
la base del actual momento político.
- Desde la declaración
de alto el fuego, sin embargo, e incluso con anterioridad, hay quien
ha sostenido que se trata de una iniciativa surgida desde la debilidad,
y también ha sido apuntada la situación creada desde
los atentados del 11 de Marzo... ¿Cómo han recibido
esas declaraciones?
Desde hace tiempo
venimos manifestando que quien realiza una lectura en clave de debilidad
de las iniciativas de ETA y de las propuestas impulsadas por la
izquierda abertzale, en primer lugar se equivoca al realizar el
diagnóstico correcto de la situación y, lo que es
peor, si se imponen cálculos políticos basados en
esa reflexión al final se fracasará en la dirección
que debe imprimirse al proceso. Si en lugar de procesos para superar
el conflicto se diseñan estrategias para arrinconar a la
izquierda abertzale en base a ese cálculo malicioso, la historia
nos enseña que son estrategias condenadas al fracaso. Muchos
realizaron idéntica lectural en el proceso del 98, muchos
seudointelectuales, periodistas y políticos profesionales
impulsaron esa tesis, y todos conocemos las consecuencias resultantes
de su imposición. Reiterar e insistir en esa mentira son,
en nuestra opinión, intentos de alimentar estrategias ya
fracasadas.
RELACIONES
CON LOS ESTADOS
- A menudo se
ha mencionado, casi se ha dado por supuesto desde el primer momento,
que la declaración de ETA ha llegado tras contactos y negociaciones
con el Estado español. De hecho, hace un año ETA anunció
que estaba inmerso en un intento de abrir un proceso de negociación
con el Gobierno español. ¿Qué desarrollo ha
tenido ese intento?
Al hacerlo público
hace un año, ETA no hizo sino confirmar una actitud que siempre
hemos mantenido, es decir, expresar nuestra voluntad de superar
el conflicto por medio de la negociación, al tiempo que manteníamos
nuestra lucha y nuestra determinación para superar el conflicto
entre Euskal Herrria, España y Francia a través de
una negociación y un acuerdo. Y este último año,
por supuesto, ETA ha seguido dando pasos en esa misma dirección,
en ese intento de abrir y desarrollar un proceso de negociación.
- ¿Qué
contactos y negociaciones ha habido?
Para nosotros
la discreción es un elemento básico e indispensable
en un proceso de negociación, y por lo tanto ésa es
siempre la actitud que ETA ha mantenido y mantendrá, y solicitamos
idéntica responsabilidad a los agentes y partidos.
- ¿Tienen
alguna credibilidad las filtraciones que han visto últimamente
la luz?
Quisiéramos
denunciar esos rumores y filtraciones que han salido en las últimas
semanas en los medios sobre procesos de negociación y contactos
que haya podido haber o no, principalmente porque son filtraciones
realizadas para alimentar intereses partidistas concretos y de medios,
con el objetivo de dañar al proceso y originar confusión.
- ¿Han
abierto vías o espacios de contacto con el Gobierno francés?
Quisiéramos
confirmar de nuevo la información transmitida hace varios
meses: ETA envió una carta al primer ministro francés,
el señor De Villepin. En aquella carta, mostrábamos
nuestra voluntad para superar el conflicto entre Euskal Herria y
Francia a través de la negociación, como primer paso
para abrir una vía de negociación, que debería
plasmarse en un proceso de negociación sobre las formas de
superar el conflicto.
- ¿Recibieron
respuesta a esa carta?
No hemos recibido
respuesta oficial de ningún tipo. Es más, confirmando
su actitud más negativa, la carta fue filtrada a la prensa,
incluso modificando y manipulando su contenido. El Gobierno francés
debe mostrar otra madurez y seriedad para poder abrir un proceso
que contribuya a dar salida al conflicto. Es necesario exigirle
que abandone su cerrazón, y que muestre voluntad para dar
una respuesta positiva.
REACCIONES
Y POSICIÓN DE LOS AGENTES
- ¿Cómo
han valorado, en términos generales, las reacciones a su
iniciativa?
Nos gustaría
destacar que la iniciativa de ETA ha sido colocada en una perspectiva
de proceso, es decir, como una iniciativa ligada a otros movimientos
y no como un paso aislado. Al mismo tiempo, la mayoría de
los agentes han respondido con discursos escritos de antemano, con
una respuesta formulada en base a sus propios intereses, con el
objetivo de fijar su posición en el proceso.
- ¿Cómo
valoran la respuesta y la actitud del PSOE?
El PSOE está
tratando de alejar el centro y la dirección del proceso de
Euskal Herrria, para que todas las miradas se orienten hacia los
movimientos que debe hacer Moncloa. Esa estrategia oculta un objetivo
concreto, desviar los pasos que deben dar los partidos sucursalistas
del PSOE y bloquear los pasos y responsabilidades que deben darse
y asumirse para impulsar el proceso político en Euskal Herria.
Vemos cómo los representantes de PSE y PSN han dado todo
el protagonismo a Zapatero y cómo están bailando a
su son.
Por otra parte,
siguen manteniendo sin cesar la actitud de imponer condiciones a
la izquierda abertzale, en lugar de mirar hacia sus propias responsabilidades.
Nos parece que es una actitud de chantaje y presión hacia
la izquierda abertzale. El PSOE debe ser consciente de que la oportunidad
para superar el conflicto vendrá del desarrollo del proceso
democrático en Euskal Herria. Ahí deben situarse todas
las bases.
El PSE y el
PSN siguen a la sombra de la política marcada desde La Moncloa,
y aún no han respondido a su compromiso de cara a desarrollar
el proceso de Euskal Herria, y deberán hacerlo más
temprano que tarde para que el mismo pueda desarrollarse realmente.
- ¿Qué
opina ETA de la reacción y actitud del PNV?
Ibarretxe realizó
de inmediato un intento especial por apropiarse de la iniciativa,
pero para nosotros es importante mirar hacia atrás, observar
de dónde viene esa actitud de Ibarretxe. Con la publicación
del Plan Ibarretxe, el PNV quiso tomar la iniciativa, a la medida
de sus intereses, claro está. Con esa iniciativa colocaron
su propósito en la renovación del Estatuto de La Moncloa
y buscaron arrinconar a la izquierda abertzale. Pero cuando ésta
renueva su propuesta de resolución del conflicto en noviembre
de 2004 y, junto con otras iniciativas, recupera su iniciativa política,
cuando comienza a perfilarse una nueva situación, el principal
proyecto del PNV comenzó a hacer crac, y llegó la
cuesta abajo del Plan Ibarretxe; eso se comprobó especialmente
en las elecciones vascongadas del año 2005.
El PNV perdió
la iniciativa que tuvo en el periodo 2001-2004 y dio un salto evidente:
dejó a un lado el Plan Ibarretxe e intentó recolocar
su proyecto situándose tras la iniciativa marcada por la
izquierda abertzale y saltando del Plan Ibarretxe al discurso de
la mesa por la resolución. Era un intento por recuperar la
iniciativa y ganar protagonismo en el proceso que se estaba abriendo.
Y el PNV sigue en esa dinámica, con el mismo propósito.
Nosotros entendemos
que el PNV tenga, y se haga, su sitio en el proceso, así
tiene que ser, porque debe presentar su aportación, y además
es un agente de gran referencia. Lo que debiéramos aclarar
es cuál será el sentido y la dirección de esa
aportación. Si el objetivo de esa aportación es construir
un proceso democrático entre todos y dar una respuesta real
a las causas del conflicto, es decir, no repetir los errores cometidos
hace 30 años, será bienvenida. En cambio, si lo que
persiguen es, adecuándolo a la situación actual, repetir
el mismo objetivo que buscaban con el Plan Ibarretxe, lo que decimos
es que caminan en la dirección equivocada.
- ¿Qué
busca en su opinión, entonces?
Vemos dos objetivos
en los movimientos realizados por el PNV estas últimas semanas:
quiere ser el árbitro del proceso, y busca un proceso adecuado
a sus objetivos e intereses. Pero el PNV no puede ser el árbitro
del conflicto, porque es parte del mismo. En cualquier caso, lo
más preocupante es que todavía no ha definido cuál
será su comportamiento ante el proceso; sigue sin salir del
remolino de su ambigüedad histórica. A nosotros nos
genera varias preguntas, que el PNV debería responder: por
qué no estuvo en la manifestación del 1 de abril,
por qué ataca Imaz tan violentamente a la izquierda abertzale,
por qué tantos viajes a Madrid, por qué tanto pacto
económico con las autoridades de La Moncloa, por qué
tanta oferta de colaboración al Gobierno de España
COYUNTURA
- ¿Qué
quiere decir ETA cuando dice alto el fuego permanente?
Expresa la solidez
de la decisión de ETA, el alcance del compromiso de ETA y
nuestra voluntad de llevarlo a término. Eso irá en
función del desarrollo del proceso.
- Sin embargo,
hay quien les reitera que debe ser irreversible.
Nos parece algo
sin sentido. En este momento, en un momento en el que ETA adopta
una decisión de semejante calado, cuando ha anunciado un
cese de las acciones armadas para impulsar el proceso, pretender
situar la responsabilidad en ETA y buscar abrir debates en base
a ello, nos parece una gran irresponsabilidad, y eso da idea del
escaso nivel de los responsables políticos que actúan
en Euskal Herria, un nivel ciertamente escaso.
Ahora bien,
si con eso quieren expresar que su compromiso con el proceso es
definitivo y que su voluntad para superar el conflicto es irreversible,
van por el buen camino. En cambio, si buscan situar otra vez la
clave en convertir en irreversibles las decisiones de ETA sin desarrollar
ningún proceso democrático, tenemos que decirles claramente
que están totalmente equivocados.
ETA ya ha realizado
su principal aportación al impulso del proceso. Pero lo ha
hecho tanto con esta decisión como con la trayectoria recorrida
hasta ahora. Y seguiremos haciéndolo en adelante. Ahora corresponde
a esos agentes concretar sus compromisos.
- Madrid
y Lakua (en especial el PNV) han exigido que el alto el fuego sea
universal. ¿Es así?
A esos dirigentes
y partidos, a quienes repiten esa cantinela, les decimos que conocen
los parámetros de la decisión de ETA, y también
su solidez, y ETA ha manifestado claramento cuáles son sus
compromisos. El resto nos parecen discursos realizados de cara a
la galería, para justificar la actuación de cada cual
y confundir a los ciudadanos. Lo peor es que esos discursos se utilizan
a veces para bloquear los pasos que deben darse en el proceso, con
el objetivo de condicionar y desfigurar la naturaleza del mismo.
- Desde que
anunciaron el alto el fuego se han registrado dos ataques que han
sido relacionados con la kale borroka, en Barañain y en Getxo.
¿Qué tienen que decir sobre esos dos ataques?
Nosotros no
hacemos lecturas de sucesos concretos, y mucho menos del alboroto
creado en función de los intereses de medios y partidos.
Hacemos valoraciones más generales, por ejemplo sobre la
lucha popular y la respuesta del pueblo.
- ¿Y
cuál es esa valoración?
Mientras persistan
los ataques de las fuerzas armadas, si siguen los seguimientos y
los secuestros de ciudadanos, si los ciudadanos son torturados en
los cuarteles, si continúa la violación de los derechos
de los presos, si el estado de excepción no tiene fin, creemos
claramente que los ciudadanos vascos deben responder, movilizarse
y utilizar los modos que tienen a mano. Creemos que esos ataques
son la manifestación del enfado y de la respuesta popular.
Lo que nos parece que hay que denunciar es que esos partidos, ante
hechos de esta naturaleza, pretendan de nuevo situar la responsabilidad
del enfrentamiento sobre la izquierda abertzale. Nos parece un enorme
ejercicio de hipocresía, precisamente porque son esos partidos
quienes cuando secuestran y torturan a ciudadanos vascos miran hacia
otro lado o, aún más, quienes azuzan a las fuerzas
policiales para que cometan esos ataques, con el objetivo de golpear
a la izquierda abertzale.
- ¿Pero
tiene ETA alguna responsabilidad en esos ataques?
ETA nunca ha
tenido, y tampoco tiene ahora, ninguna responsabilidad ni paternidad
sobre esos ataques; pero que nadie pida a ETA que ejerza labores
de bombero ante la respuesta de los ciudadanos. Con lo que deben
acabar es con los ataques de los estados y de las fuerzas armadas.
- Por otra parte,
han dado mucho de qué hablar las cartas que supuestamente
ustedes han enviado a empresarios solicitándoles dinero.
¿Las han enviado?
En primer lugar,
querríamos denunciar la intoxicación por parte de
las fuerzas policiales, y al mismo tiempo el interés de algunos
por crear debates basados en esas intoxicaciones y provocar confusión
en el debate político.
Es preciso aclarar
que la lucha de liberación de Euskal Herria siempre ha originado
diferentes tipos de necesidades, y entre estas hay necesidades económicas
para hacer frente de algún modo a la lucha, y hoy la lucha
de liberación continúa originando esas necesidades,
incluidas las económicas. En esa evolución, el ofrecimiento
que han hecho los ciudadanos ha sido muy amplio, la aportación
realizada en la lucha por Euskal Herria ha sido muy grande, y también
la aportación económica. Lo entendemos como una ayuda
de personas comprometidas. ETA garantiza que ese dinero será
utilizado a favor de la libertad y construcción de Euskal
Herria. En ese sentido situamos las peticiones monetarias que realiza
ETA.
Nos parece un
ejercicio enorme de hipocresía que quienes se escandalizan
por las peticiones de dinero realizadas por ETA sean precisamente
algunos partidos políticos que se enriquecen gracias a la
corrupción y a negocios ocultos; o quienes roban miles de
milllones a la izquierda abertzale por medio de fianzas, o quienes
secuestran miles de millones en multas a ciudadanos que se movilizan;
o algunos empresarios que se enriquecen por medio de la explotación,
o quienes pagan miles de millones a España en impuestos pero
no están dispuestos a dar nada a favor de Euskal Herria.
- Hay quien,
como Ibarretxe, dice que es el último tren
El discurso
no es nuevo, llevamos 30 años escuchando cosas como ésa.
Se utiliza para amenazar a la izquierda abertzale, una amenaza en
torno a la situación que puede llegar en el futuro. Al igual
que a Ibarretxe, a quienes esgrimen el concepto del último
tren hay que decirles que la izquierda abertzale lleva muchas décadas
en el mismo tren, subidos al tren de la lucha por los derechos de
Euskal Herria, y que tenemos la absoluta determinación de
continuar en esa lucha hasta lograr la libertad de nuestro pueblo,
por encima de todas las dificultades y amenazas. Por supuesto, estamos
dispuestos a compartir ese viaje con otros muchos agentes, y eso
lo sabe el PNV. Lo que nos parece grave es que, cuando lo que está
en juego es dar una salida democrática a un conflicto de
muchos años, se utilice esa situación para renovar
estrategias de amenazas contra la izquierda abertzale.
VERIFICACIÓN
- Relacionado
con todo esto, el Gobierno español ha declarado que antes
de hacer nada debe verificar el alto el fuego, y que cuenta con
instrumentos y vías para hacerlo.
Con el alto
el fuego ETA ha realizado su aportación fundamental al proceso,
y ha mostrado claramente la firmeza y el alcance de su compromiso
y de su voluntad. Ahora corresponde a las autoridades de Moncloa
tomar y cumplir sus compromisos para dar una salida negociada al
conflicto. Y uno de ellos es, desde hoy mismo, desterrar los comportamientos
represivos, mostrar voluntad y dar pasos.
- También
Josu Jon Imaz ha expresado claramente que la verificación
es su prioridad.
Algunos partidos
están poniendo sin cesar condiciones a otros. El PNV, sobre
todo, debe aclarar y verificar su propio comportamiento, debe aclarar
por qué secuestró a dos ciudadanos a las pocas horas
de entrar en vigor la iniciativa de ETA; o por qué sigue
utilizando aún ahora a la policía autonómica
para arremeter contra los ciudadanos vascos; o por qué continúa
utilizando a la Ertzaintza como su brazo armado. Por qué
sigue utilizando el PNV a la policía autonómica de
España al servicio de sus decisiones políticas, dentro
de su estrategia político-militar. Esto es lo que el PNV
debe explicar, porque tenemos claro que no es posible garantizar
una situación de paz en Euskal Herria sin desactivar a esa
policía autonómica de España como fuerza represiva.
- ¿ETA
también está llevando a cabo algún tipo de
verificación?
Lo que nosotros
tenemos claro es que son los ataques de los estados los que deben
acabar, y quienes deben hacerlo son los responsables de sus aparatos,
es decir, las autoridades de España y Francia. La respuesta
de ETA estará en función del proceder de los estados
español y francés.
- ¿Hay
prisa por negociar?
Cuando se mencionan
la prisa y otros factores similares, lo que nosotros creemos es
que es necesario dar pasos continuamente para alimentar el proceso,
mejor hoy que mañana; lo más importante es alimentar
sin cesar el proceso, y para ello deben darse pasos concretos, sin
dar opción a que haya parones en el mismo, sin dejar que
pueda pudrirse finalmente.
No entendemos
por qué algunos partidos manifiestan intención de
retrasar los pasos a dar en ese proceso; consideramos que subyacen
intereses partidistas tras esa intención, o el propósito
y la estrategia de desgastar la posición de los otros. Es
el momento para que, en el marco del proceso para superar el conflicto,
se materialice en hechos concretos la voluntad mostrada hasta ahora;
ahora es el momento para alimentar ese proceso con pasos concretos
y prácticos. ¿Por qué dejar para mañana
los compromisos y los pasos que se pueden adoptar y dar hoy?
- ¿Cómo
valora ETA algunos hechos que han acaecido desde el 22 de marzo:
detenciones, controles policiales, las ilegalizaciones que continúan...?
El proceso necesita
algunas condiciones democráticas básicas para que
pueda desarrollarse. Para que esas condiciones puedan ser garantizadas
es imprescindible detener la ofensiva de los estados, desterrar
las actitudes represivas. Está en manos de los gobiernos
de España y Francia dar los pasos necesarios para ello. Es
más, algunos ataques que se han producido los entendemos
como un ataque dirigido directamente contra el proceso, y en último
término como ataques dirigidos contra el desarrollo de un
proceso democrático. Entre otras cosas, porque son secuestros
y obstáculos dirigidos directamente contra representantes
designados por la izquierda abertzale para desarrollar el proceso
democrático. Debemos manifestar con rotundidad que los ataques
que se están produciendo son incompatibles con un proceso
de resolución del conflicto y con el desarrollo de un proceso
democrático. Tenemos que decir claramente que si los ataques
de los aparatos de los estados prosiguen será imposible seguir
adelante en el proceso.
CONTENIDO
DE LA NEGOCIACIÓN
- En su iniciativa, ETA emplazó directamente a Madrid
y a París a que declaren que aceptarán los resultados
del debate democrático que deberá tener lugar en Euskal
Herria, pero todavía no hay noticias en ese sentido. ¿Esperan
que esa declaración tenga lugar? ¿En qué términos
deberían pronunciarse?
Lo que los gobiernos
de España y Francia deben manifestar es una actitud clara
de dar una salida al conflicto por la vía de la negociación,
una postura clara de llevar a término un proceso de esas
características. Por otra parte, deben abandonar sus comportamientos
represivos, deben garantizar las condiciones básicas que
permitirán el desarrollo del proceso democrático,
y eso exige respetar los derechos civiles y políticos de
la izquierda abertzale, acabar con los secuestros de ciudadanos
vascos y con la persecución por parte de las fuerzas policiales.
España y Francia deben tomar y cumplir sus compromisos de
«tregua» para que el proceso pueda desarrollarse.
Pero las autoridades
de España y Francia deben responder a una respuesta clave:
¿están dispuestos a respetar lo que decidan los ciudadanos
vascos sobre su futuro? Deben proclamar su voluntad de retirar todos
los límites que se imponen al deseo y a la decisión
de Euskal Herria.
- El Gobierno
español ha manifestado que no pagará precio político
alguno, y también el PP presiona en esa dirección.
¿Pide ETA algún precio político?
Lo que les pide
ETA es que pongan fin a todas las actuales imposiciones antidemocráticas.
Dicho más claramente, que pasen de ser estados que causan
represión y partición a ser estados que respetarán
los derechos de Euskal Herria en un contexto democrático.
Precio, y muy alto, es lo que los ciudadanos vascos hemos tenido
que pagar durante largos años, debido a la represión,
debido a la vulneración de todos nuestros derechos, con la
opresión de nuestra identidad, con la vulneración
de los derechos lingüísticos. Para superar ese estado
de opresión y reconocer esos derechos hay que hacer el proceso.
- ¿De
qué hablará ETA con los estados?
Para nosotros,
la clave principal y la base imprescindible se encuentra en el proceso
democrático que debe desarrollarse en Euskal Herria, y ahí
hay que lograr el acuerdo principal para superar el conflicto, es
decir, entre los agentes vascos. De su desarrollo vendrá
la nueva situación que posibilite solucionar el conflicto.
A Francia y España les corresponde respetar los resultados
de ese proceso democrático.
De este modo,
la negociación que ETA debe llevar a cabo con los estados
estará construida sobre esas bases. La esencia de la negociación
entre ETA y los estados proviene de ese punto de partida y, en último
término, el principal eje de la negociación se centrará
en garantizar que los estados levantan las restricciones que hoy
imponen a Euskal Herria. Además, los estados deberán
ofrecer garantías de que ese proceso democrático se
desarrolla sin injerencias y sin su intromisión, deberán
adoptar compromisos para desterrar las actuaciones represivas. Sobre
esas bases se abriría la situación para hablar y negociar
sobre las consecuencias del conflicto, es decir, el momento para
hablar de presos y desmilitarización. Pero el punto de partida
es el otro desde nuestro punto de vista. Ese es el sentido que damos
al ámbito de negociación de ETA.
- ¿La
cuestión de los presos es, como sostienen algunos, «técnica»?
¿Cómo ubican en el proceso la situación que
padecen los presos y sus derechos?
Los presos políticos
tienen derecho a tomar parte directamente en el proceso y hay necedidad
de ello. Tienen que hacer su aportación activa al proceso.
Para nosotros no es una cuestión técnica, es más,
no es, sin más, una cuestión que ataña a ETA.
Los presos son militantes políticos, militantes políticos
que están en prisión por luchar por Euskal Herria
y, por lo tanto, respondiendo a la razón que les ha llevado
a la cárcel se dará respuesta asimismo a la cuestión
de los presos políticos. Y eso, en un proceso de resolución
de conflicto tiene un nombre: amnistía y excarcelación
de presos. Poner en libertad a los presos es condición democrática
imprescindible en el proceso de resolución del conflicto.
Los militantes que están secuestrados son presos que el pueblo
considera suyos y es la propia Euskal Herria la que proclama que
en un proceso de resolución del conflicto los presos deben
estar en la calle. Por lo tanto, lo que decimos es que los ciudadanos
vascos deben seguir luchando por la amnistía.
Junto con todo
ello, creemos que, desde hoy mismo, los gobiernos de Francia y España
deben dar pasos hacia el respeto de los derechos de los presos,
especialmente para reconocer su estatus político y respetar
los derechos básicos de los presos, sobre todo en el sentido
de poner fin a la situación de excepción que se le
impone al Colectivo, entre otras cuestiones acabando con la dispersión
exterminadora.
- ¿Si
se produjera un acercamiento de presos debería ser interpretado
como un gesto?
No es cuestión
de gestos. La cuestión es que si una de las claves principales
del proceso debe ser la amnistía, que tiene que plasmarse
en una fase de desarrollo del proceso, desde hoy mismo debe acabar
la situación de opresión que padecen los presos, una
situación que debía haber acabado ya.
Si dieran ese
paso lo único que estarían haciendo sería desactivar
una pieza de la situación de excepción impuesta al
Colectivo. Darían un paso básico hacia el respeto
de los derechos de los presos.
- Si un carril
va bien pero el otro no, o si un carril va bien pero los gobiernos
dicen que no, ¿qué hará ETA?
ETA ha adoptado
su decisión para impulsar el proceso democrático,
y en adelante también seguirá tomando sus decisiones
en función del desarrollo del proceso, y ese desarrollo es
lo que analizaremos; tomaremos en cuenta todos los factores para
proceder a esa reflexión, tomando en consideración
y valorando todas las piezas del proceso en su conjunto.
EL ESTADO
ESPAÑOL Y EL CONFLICTO
- ¿Qué
pide ETA exactamente al Estado español? ¿Qué
esperan de Madrid?
Hoy podemos
decir que, de algún modo, existe una demostración
de voluntad para solucionar el conflicto a través de la negociación;
eso es lo que se ha mostrado hasta ahora. Pero nosotros miramos
siempre más a los hechos que a las palabras, y lo que toca
ahora es plasmar en hechos concretos esa voluntad, con compromisos
concretos por parte del Gobierno español; y ahora estamos
en ese momento.
Para nosotros,
ese compromiso debe tener dos bases principales: por una parte respetar
lo que los ciudadanos vascos decidan, y por otra detener los ataques
contra Euskal Herria.
De todas formas,
en nuestra opinión es importante contextualizar lo que subyace
tras esa demostración de voluntad y lo que subyace tras las
oportunidades abiertas para desarrollar un proceso de negociación.
Por una parte, ubicamos ahí la vieja crisis de la estructuración
de España; es decir, el marco de las autonomías organizado
como cárcel para los pueblos tras el franquismo ha fracasado,
y en ese fracaso ha tenido directamente que ver la lucha por los
derechos de Euskal Herria, y más concretamente la lucha de
ETA. En ese sentido, el Gobierno español sabe hoy que el
Estado español no tendrá estabilidad mientras no dé
solución al conflicto que vive con Euskal Herria. Es más,
ése es el único modo de estabilizar cualquier reforma
o cambio que el Estado español realice de cara al futuro,
dar solución al conflicto que vive con Euskal Herria.
El Gobierno
español sabe que esa solución sólo puede ser
negociada; es decir, que la negociación es el único
modo de solucionar el conflicto. Porque la trayectoria de estas
décadas y el fracaso de todos los intentos represivos les
lleva a esa conclusión. Y añadimos que el Gobierno
español sabe que en esa negociación y en ese proceso
para resolver el conflicto tendrá que dar una respuesta directa
a los derechos de Euskal Herria.
- ¿Que
influencia puede tener un eventual cambio de Gobierno en el Estado
español?
Esté
un partido u otro en el Gobierno, lo que al fin cuenta es que es
el Estado español quien debe reconocer, respetar y aceptar
los derechos de Euskal Herria. En último término,
si se consigue una solución democrática, y si se supera
el conflicto entre Euskal Herria y el Estado español, será
necesaria la implicación del Estado. Por Por ello, a la solución
hay que darle perspectiva de proceso.
- ¿Cómo
valoran la actitud de Zapatero en el proceso catalán?
Para que lo
que se haga en Euskal Herria sea un proceso de superación
del conflicto, ese proceso debe tener como resultado el respeto
a los derechos de Euskal Herria, dar cauce a todas las opciones
políticas para Euskal Herria. Pero pretender concluir una
mera reforma de los estatutos con movimientos o pactos por una sola
parte, pretender imponer a Euskal Herria un segundo ciclo autonómico,
además de ser un fraude, no haría sino alimentar el
conflicto.
NATURALEZA
DEL CONFLICTO
- ¿Qué
es, para ETA, lo que se ha dado en llamar «proceso»?
Se habla de paz, normalización, ambas juntas, separadas
Los ejes que
reseñábamos en nuestra declaración son nuestra
referencia para desarrollar el proceso. Es decir, que hay que desarrollar
el proceso democrático, con la participación de todos
los agentes vascos y tomando en cuenta el conjunto de Euskal Herria.
Nos referimos al camino que será preciso recorrer del marco
actual a la situación de reconocimiento de los derechos de
Euskal Herria.
Eso es lo que
nosotros queremos impulsar, y es ahí donde hay que avanzar.
A fin de cuentas, lo que ETA hace es permitir y abrir todas las
puertas a todas las opciones políticas para desarrollar el
proceso. Ahora, sin quedarnos en ese escenario del marco actual,
sin dejar que cierren las puertas a ese camino, el objetivo debe
ser atravesar esas puertas abiertas y pasar al escenario de la autodeterminación
y la territorialidad. Lo que hay que hacer es ese paso de un escenario
a otro. Eso será para nosotros, en definitiva, llevar el
proceso a término y el único modo de abrir el camino
a todas las opciones.
- ¿Y
qué no es, para ustedes, el proceso?
El proceso no
es un proceso para construir una paz falsa sin contenido; el proceso
no puede ser, sin más, un proceso para integrar a la izquierda
abertzale en la normalización política; por lo tanto,
que nadie piense que la izquierda abertzale va a aceptar mansamente
el actual marco sin ningún cambio político. Y tampoco
puede ser un proceso que desemboque en el actual marco, debe hacerse
para que abra un camino hacia una verdadera situación democrática,
porque si es un verdadero proceso habrá que recorrer ese
camino. Por lo tanto, se equivocarán quienes se limiten a
intentar desactivar la lucha armada de ETA.
- ¿Qué
es lo que habría que desarrollar hoy?
Lo que hay que
desarrollar, principalmente, son elementos que están en boca
de todos los agentes. Hoy están ya en boca de la mayoría
de los agentes y del debate político todos los componentes
para avanzar en el proceso de resolución del conflicto, y
eso es lo que hay que desarrollar: el reconocimiento de Euskal Herria,
los derechos de Euskal Herria, la palabra y la decisión de
los ciudadanos vascos, la necesidad de que los estados respeten
esa decisión, y que para ello deberá convocarse una
consulta. Son esos elementos los que ahora deben concretarse y desarrollarse
en el proceso. Los parámetros y las bases del debate democrático
que debe abrirse están ahí, esos son los elementos
que componen el meollo del conflicto.
Así pues,
el acuerdo que deberá surgir de ese proceso tendrá
que desatar esos nudos. Estando esos elementos ya en el debate político
y en boca de una mayoría de agentes, ha llegado la hora de
concretar los momentos y pasos de ese debate democrático,
de dar pasos concretos. Esa es hoy la necesidad, necesidad de concreción
sobre todo. Diríamos que ha llegado el momento de dar cuerpo
a compromisos concretos en el proceso democrático.
- En el camino,
en el trayecto de un marco a otro, aparecen otros nudos. Han mencionado
que en el proceso, en definitiva, se trata de Euskal Herria. ¿Qué
dificultades esperan para integrar a Lapurdi, Zuberoa y Nafarroa
Beherea en el proceso? ¿Qué esperan del Estado francés,
estado que niega tener una «cuestión vasca»?
En primer lugar
nos gustaría señalar que el alto el fuego de ETA ha
tenido también ahí un amplio impacto, y eso se ha
podido ver en las reacciones a nuestra decisión. En la práctica,
ha mostrado el efecto político de la decisión de ETA.
Las reacciones han sido muy variadas. Podríamos distinguir
tres: por una parte, quienes han seguido en sus tradicionales actitudes
de cerrazón, sosteniendo que estamos frente a una cuestión
interna de España y, por lo tanto, que el Gobierno francés
no tiene que dar ningún paso. Ante eso, tenemos que manifestar
claramente que no podrán mantener durante mucho tiempo esa
posición, porque el mero hecho de cerrar los ojos no sirve
para tapar el conflicto. Al contrario, pretender en este momento
político y ante el proceso abierto no dar ninguna salida
política al conflicto no hace sino alimentarlo.
Por otra parte,
otros agentes han reaccionado solicitando al Gobierno francés
que se implique. En este caso, es importante para nosotros detenernos
en el sentido y la dirección que debiera tener esa implicación.
Queremos subrayar que los pasos y la implicación del Gobierno
francés son necesarios, pero que, sobre todo, esa implicación
debe dirigirse a responder a las raíces políticas
del conflicto, para responder al problema político y no sólo
atender a sus consecuencias. Eso tiene una interpelación
clara: deben mostrar su disposición a respetar los derechos
de Euskal Herria.
La reacción
de otros agentes ha servido para corroborar su compromiso, recalcando
la importancia de que los agentes vascos impliquen a Lapurdi, Baxe
Nafarroa y Xuberoa en el proceso de Euskal Herria; y ese es el camino
que, a nuestro entender, deben recorrer los agentes vascos. Finalmente,
hablamos de un proceso que debe desarrollarse en toda Euskal Herria,
que debe tener dimensión nacional y, por lo tanto, es de
vital importancia implicar en el mismo a los agentes de Lapurdi,
Baxe Nafarroa y Xuberoa, y que adopten pasos y compromisos propios
de cara al proceso.
- ¿Cómo
debería ser esa implicación? ¿Cómo debería
plasmarse la dimensión nacional del proceso?
En nuestra opinión,
ese compromiso debería plasmarse sobre todo en torno al reconocimiento
de Euskal Herria, abriendo un debate sobre esa cuestión,
impulsando su reivindicación y reivindicándolo asimismo
con firmeza ante el Gobierno francés. Por lo tanto, creemos
que los agentes vascos deben implicarse de ese modo. Y hay que utilizar
la situación creada por el proceso para colocar en el centro
político el debate sobre el reconocimiento de Euskal Herria.
- Nafarroa
está en boca de muchos, y hay quien parece nervioso ante
la nueva situación, Sanz por ejemplo
Lo que Sanz
está demostrando es una actitud defensiva, y eso es así
porque tiene miedo ante la oportunidad que puede abrirse para que
los ciudadanos vascos decidan sobre su futuro; porque sabe que ése
es el rumbo del proceso.
Lo que Sanz
ha visto, y de ahí viene su nerviosismo, es que está
perdiendo la iniciativa. Sanz y el Gobierno de UPN habían
centrado su proyecto y apuesta política en la reforma del
Amejoramiento del Fuero, querían dirigir el debate político
en ese sentido, y en este momento eso ha dado un giro y el debate
político están en otros parámetros, y eso ha
provocado que Sanz pierda iniciativa.
Miguel Sanz
sabe, en última instancia, que el proceso actual le afecta
de lleno. En realidad, Sanz está situando muy bien cuáles
son los nudos que deben desatarse en este proceso y cuáles
son realmente las claves políticas del proceso, precisamente
el debate en torno a la autodeterminación y la territorialidad.
El empeño
del fascista Sanz es colocar un muro frente a esa oportunidad de
cambio político. Nosotros vemos en esa actitud a los de UPN,
pero sobre todo los vemos totalmente inmersos en el actual debate
político.
AGENTES Y
MESA PARA SUPERAR EL CONFLICTO
La Declaración
de Anoeta mencionaba dos vías, pero parece que ambas están
conectadas.
En nuestra opinión,
el proceso debe ser observado e interpretado como un conjunto, aunque
en ese proceso existan ámbitos diferentes para su desarrollo.
Al mismo tiempo, creemos que los pasos que deben darse en el proceso,
los pasos que hay que dar desde hoy mismo, finalmente se alimentan
mutuamente. Hay que dar pasos en todas las direcciones.
Las bases y
los puntos de partida principales del proceso son el debate y el
proceso democrático que deben ser impulsados en Euskal Herria,
porque es ahí donde debe responderse a la clave del reconocimiento
de los derechos de Euskal Herria. El acuerdo para la resolución
del conflicto llegará desde el punto de partida de ese proceso
político. Esa es la base para nosotros, y lo que los estados
deben hacer es respetar los resultados de ese proceso democrático,
respetar la palabra y la decisión de los ciudadanos vascos
sin ningún límite. Como hemos dicho, el ámbito
de negociación de ETA se desarrollará en función
de ese punto de partida, y es por ello que decimos que es preciso
leer el proceso en su conjunto.
Una única
mesa o mesas por administraciones. ¿Cuál es la opinión
de ETA sobre esta cuestión?
Pensamos que
eso hay que acordarlo y concretarlo entre los agentes vascos. Pero
para nosotros está claro que si ese debate democrático
realmente va a servir para resolver el conflicto tendrá que
contar con unas bases claras, y para que eso sea así es imprescindible
que ese debate integre a la totalidad de Euskal Herria y, por lo
tanto, deberá dar una respuesta directa también desde
el inicio del proceso a la clave de la territorialidad. Ese será
un pilar inprescindible para llevar a término el proceso
democrático y para que ese acuerdo final integre las bases
del conflicto. Establecer, a fin de cuentas, los procedimientos
y modos de dar la palabra y la decisión a los ciudadanos
vascos.
- ¿En
su opinión, cómo debería plasmarse el compromiso
de los agentes?
Ha llegado ya
el momento de concretar el desarrollo del proceso, y lo que toca
a los agentes es comenzar a dar cuerpo a los compromisos en esa
dirección, para conseguir finalmente un acuerdo que responda
a las claves del conflicto; hay que desarrollar desde hoy mismo
un proceso que tendrá como objetivo ese gran acuerdo.
Cuando decimos
que ha llegado el momento de dar pasos, nos referimos a que ha llegado
el momento de plasmar en pasos prácticos y compromisos concretos
la voluntad expresada hasta ahora.
- ¿Y
si a lo largo del proceso no se reconocen la autodeterminación
y la territorialidad?
Sin desatar
esos nudos no es posible superar el conflicto, no es posible lograr
una solución democrática. Por lo tanto, es imprescindible
construir el proceso desde el principio sobre esas bases, y el acuerdo
final que lo lleve a término debe ser una formulación
acordada sobre la autodeterminación y la territorialidad,
ya que ésas son las claves para superar un conflicto de tantos
años.
CIUDADANOS
- En su declaración
hicieron un llamamiento expreso a los ciudadanos vascos. ¿Cuál
consideran que es su función?
La sensación
de alegría que ha surgido entre los ciudadanos tiene que
ver con que sienten que todas las opciones están abiertas
en Euskal Herria, y con que realmente ven una posibilidad de que
se desarrolle un proceso con ese objetivo. Para guiar esa activación
de los ciudadanos vascos es necesario convertir esa ilusión
en un activo; para eso los ciudadanos deben ser agentes de primer
orden, deben movilizarse, deben ejercer una presión popular
para que la esperanza abierta se plasme en pasos concretos, para
que los derechos de Euskal Herria sean materializados. Sobre todo,
los ciudadanos deben situarse en la primera fila para que los agentes
y partidos no pierdan esta oportunidad, para que los agentes den
cuerpo a sus compromisos, para que no retrasen los pasos a dar en
el proceso. Los ciudadanos son la llave para ello, para que la esperanza
no se ahogue en vías falsas sin futuro. Porque, en definitiva,
el proceso comienza y acaba en los ciudadanos vascos.
- ETA hizo un
llamamiento especial a la izquierda abertzale en su declaración.
La izquierda abertzale debe ser consciente de que la actual oportunidad
política se ha abierto gracias a su lucha. En adelante esa
seguirá siendo la llave, el impulso que con su lucha dará
al proceso. Es responsabilidad de la izquierda abertzale ser el
motor, como hasta ahora. La izquierda abertzale debe recorrer el
proceso junto con los ciudadanos, y debe trabajar para implicar
a los ciudadanos en el proceso.
A pesar de que
ha tenido que pagar un alto peaje para llegar a esta situación,
de aquí en adelante también deberá seguir inmersa
con la misma firmeza en la construcción y defensa de Euskal
Herria. El conjunto de la izquierda abertzale debe seguir construyendo
Euskal Herria en todos los ámbitos, organizando la defensa
de nuestra identidad y dignidad, luchando por la independencia de
Euskal Herria.
- ¿No
puede ocurrir que la gente caiga en el desánimo si el proceso
es más largo de lo esperado, o si fracasa?
Creemos que
la esperanza se corresponde con las oportunidades abiertas. Pero,
precisamente porque hablamos de un proceso, es imprescindible dar
pasos concretos para materializar esa esperanza, ya que eso permitirá
poder llevar a término el proceso. Por eso decimos que en
este momento es absolutamente necesario que los agentes den pasos
para alimentar la decisión de ETA y desarrollar el proceso
democrático.
En relación
al término desánimo, lo que queremos expresar es que
en nuestro diccionario no cabe la palabra frustración, y
ello nos lleva a reflexionar sobre el sentido de la lucha y del
camino realizado por este pueblo en las últimas décadas,
cuál es el sentido de la aportación realizada por
ETA a Euskal Herria. Esa trayectoria no ha sido frustrante para
nosotros. Porque lo entendemos precisamente al contrario, aunque
la lucha es dura, finalmente ha sido ese proceso de resistencia
y lucha el que nos ha traído ahora a abrir todas las oportunidades.
Lo frustrante sería dejar morir a Euskal Herria sin luchar.
Y, por eso, ahora igual que antes, ratificamos nuestra absoluta
determinación a seguir luchando hasta lograr un pueblo libre.
- Algunos
afirman que el proceso será largo y repleto de obstáculos.
Hemos visto
cómo algunos partidos tienden a alargar lo más posible
los tiempos y fases del proceso, y es preocupante. La frase «largo,
duro y difícil» se ha hecho famosa. Tras esa frase
se oculta la voluntad de retrasar los pasos del proceso en función
de intereses políticos concretos, la voluntad de atrasar
los pasos que pueden darse desde hoy mismo. Además, cuando
esos responsables políticos hablan de obstáculos,
o cuando apuntan que el proceso será difícil y duro,
están enviando un mensaje dirigido a la izquierda abertzale,
porque anuncian especialmente para la izquierda abertzale esa dureza,
porque anuncian esas dificultades para la izquierda abertzale. Así
que lo entendemos como una amenaza.
FACTOR INTERNACIONAL
- ¿Qué
importancia da ETA al factor internacional? ETA valora de forma
positiva las reacciones provocadas por su iniciativa en el plano
internacional y la dimensión que han cobrado las reacciones.
Porque muchas declaraciones han dado amparo a la vía de una
solución negociada, pero queremos subrayar especialmente
las declaraciones a favor de los derechos de Euskal Herria, las
reacciones que han defendido y respetado la lucha de liberación
de Euskal Herria.
En todos los
casos, consideramos que esas reacciones y movimientos son fruto
de los intentos realizados en estos últimos años por
hacer presente la lucha de Euskal Herria en el marco internacional,
y consecuencia de ello es que hoy el conflicto entre Euskal Herria
y España y Francia y el proceso para superar ese conflicto
están situados en la agenda internacional. Y para nosotros
eso tiene un gran valor político.
No puede ser
de otro modo de todas formas, porque el conflicto no es una cuestión
que atañe únicamente a España y Francia, se
trata de un conflicto que supera ese marco para afectar directamente
a instituciones internacionales, porque en su esencia está
el derecho de autodeterminación que corresponde a todos los
pueblos. Y, al mismo tiempo, porque el reconocimiento de los derechos
de Euskal Herria exige también el reconocimiento y la aprobación
internacional.
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