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GRAVE
CRISIS
SACUDE LOS CIMIENTOS
DEL PROGRAMA CUBANO
DE GUERRA CIBERNETICA
LOS PIRATAS CIBERNETICOS DE CASTRO
¿HABRA CREADO EL REGIMEN
SU PROPIO FRANKESTEIN?

(PARTE
III)
Máximo
Tomás
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Mayo 23, 2006
El incipiente Programa cubano de Guerra Cibernética se inicia
a comienzos del año 1991, según reportes de la CIA,
recientemente desclasificados. El programa, nació bajo rigurosísimas
medidas de seguridad y se le asignó a una fuerza de tarea
dentro del Directorado de la Inteligencia Militar adscripto al Ministerio
de las Fuerzas Armadas cubanas.
Primeramente, all grupo recibió instrucciones de obtener
información para desarrollar virus cibernéticos capaces
de infectar computadoras civiles estadounidenses.
Se invirtió en sus inicios en la compra de información
pública sobre los mecanismos de operación de las redes
de computadora, programas de virus, SATCOM, y otras disciplinas
relacionadas con la tecnología.
El proyecto estaba bajo la dirección del Mayor Guillermo
Bello, y su esposa la Coronel Sara Maria Jordán, ambos oficiales
del Ministerio del Interior.
Un número indeterminado de ingenieros cubanos fueron asignados
a esa fuerza de tarea. A la cabeza del equipo de ingenieros se encontraban
los ingenieros Sergio Suarez, Amado Garcia, y José Luis Presmanes.
Ya para el año 2001 la capacidad de Cuba para llevar a cabo
ataques cibernéticos de envergadura contra los Estados Unidos
fue reconocida por el contraalmirante Thomas Wilson durante una
audiencia ante una comisión senatorial, en febrero de 2001.
Previamente el senador demócrata Ron Wyden había afirmado
que no creía que Cuba pudiese amenazar militarmente a Estados
Unidos.
No obstante,
Wilson, director de la Agencia de Inteligencia de Defensa, indicó
que Cuba estaba ya en condiciones de utilizar "la guerra tecnológica
o atacar redes de computación'', lo que le permitiría
"interrumpir nuestro acceso (a esas redes) o transportar fuerzas
a una región'' donde sean necesarias.
"Cuba plantea
una seria amenaza a la seguridad de Estados Unidos en la fase de
guerra cibernética del terrorismo'' apuntaba en aquella ocasión
el Dr. Manuel Cereijo.
Por otra parte,
el video secreto obtenido por La Nueva Cuba,
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Héctor
Rodríguez Figueredo, decano de la Facultad Tecnológica
se presta al triste papel de señalar a algunos de los
"acusados"
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ALGUNOS
DE LOS MUCHOS "ACUSADOS"
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LA
PORRA CIBERNETICA
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Este
aterrado se pregunta si esas conductas -acceder a la internet
sin permido- no podrían derrumbar al régimen.
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| Lo
que dijo se traduce asi: ¿Cómo es posible que
nadie los delatara mucho antes? |
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| Quiere
cárcel para sus compañero transgresores... |
ofrece un panorama
que bien puede resultar desolador para las fuerzas represivas que
tienen la responsabilidad de mantener el férreo yugo impuesto
a la población cubana y velar por el desarrollo de la capacidad
de Cuba de llevar a cabo una guerra cibernética contra sus
adversarios: El Programa Cubano de Guerra Cibernética.
En el año 2003 abrío sus puertas en la Ciudad de La
Habana, la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI),
cuya meta final es albergar 10,000 alumnos (en la actualidad hay
poco más de 8 mil de ellos) en la sede central de la infraestructura
formativa. Otros 14 centros provinciales han ido surgiendo paulatinamente
a lo largo y ancho del país y el programa cuenta en estos
momentos con 44,000 alumnos.
Los alumnos son escogidos por sus altas calificaciones, records
académicos y altos cocientes de inteligencia, y especialmente
por su lealtad al régimen que se indica por el alto número
de jóvenes comunistas (unos 32,000) entre sus estudiantes,
uno de los más elevados en el sistema educativo de Cuba.
En el video se muestra a una serie de jóvenes a los que se
acusan de graves "delitos" entre los que se mencionan:
1. Brindar servicios a la Comunidad Universitaria "sin autorización".
2. Utilizar programas de FTP para hacer descargas de ficheros de
la Internet.
3. Crear un servidor que sirvió de proveedor de servicios
de Chat para la Red de la UCI, "lo cual está prohibido".
Los propios estudiantes del programa de formación no pueden
hacer chat entre ellos.
4. Posee, saber utilizar y utilizar un gran número de "herramientas
de ataque cibernético", "hackeo" y "exploits",
conservar instrucciones para la utilización de esas herramientas
y la propia admisión de haberlas utilizado sin autorización
y fuera de las actividades de entrenamiento y laboratorio supervisadas
por la UCI
5. Algunas de las "herramientas" eran de las destinadas
a explotar la vulnerabilidad de los sistemas operativos y capaces
de permitirles controlar y administrar servidores y computadoras.
Tales "herramientas" sólo puede ser utilizadas
bajo las directivas de la Universidad como parte del programa formativo.
6. "Chatear" en sitios fuera de Cuba -donde tampoco se
les permite hacerlo- e incluso ser moderadores de algunos de esos
chat en el exterior.
7 Poseer laptops y utilizarlas para conectarse a la Internet desde
sus habitaciones en la UCI.
8. Crear 3 canales "ilegales" de Chat en la propia UCI.
9. Uso de cuentas de acceso a la Internet, distribución de
las mismas entre sus compañeros y profesores, facilitación
de contraseñas para el acceso a la Internet.
10. Distribución entre sus compañeros de "herramientas
de ataque" para uso personal, no autorizado.
11. Dominio del uso de todas esa herramientas, capacidad de apropiarse
de cuentas administrativas de servidores.
Durante la segunda mitad del video escuchamos en diferentes ocasiones
las manifestaciones de los "dirigentes" que presidían
el "aquelarre" informático en el sentido de que
las investigaciones continuaban, y que muchísimos estudiantes
y profesores podían estar implicados en las transgresiones
y en el acceso no autorizado a la Internet.
En un momento dado contemplamos el triste espectáculo en
el que estudiantes y profesores hacen uso de la palabra para atacar
a sus compañeros señalados como culpables por los
dirigentes que presidían el aquelarre.
Unos buscan sembrar el terror y la desconfianza al mencionar que
todo en el recinto de la UCI se sabe, pero al mismo tiempo repara
en cómo no se delató de inmediato a los culpables;
otro un pobre ser, clama que tales acciones -ir a la internet sin
autorización - pueden conducir al derrumbe del régimen
e incluso afirma que las cabezas de los comunistas rodarían,
otro estudiante se pregunta si no echaría a la cárcel
a los perpetradores de tales actos.
El escenario es dantesco. El manicomio como teoría del estado.
El Onceno círculo de un infierno que aún se niega
a morir. Unos a otros se acusan, se implican, se atemorizan y se
intimidan.
La élite de Cuba, el hombre nuevo castrista resultó
estar más cerca del espíritu libre de la búsqueda
renacentista, que del hombre nuevo feroz que el Che quería
para nosotros.
Estos jóvenes estaban supuestos a convertirse en los piratas
virtuales, los soldados cibernéticos de la Guerra de Castro
de Cuarta Generación y terminaron por dar un claro y vigoroso
ejemplo de amor y pasión por la búsqueda de información.
Los guardafronteras de la Muralla Virtual del régimen se
transformaron en distribuidores de acceso a la libertad de conocer
e informarse.
¿Habrá creado el régimen su propio Frankestein?
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