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PLANES EN MARCHA
PARA INICIAR
CONSTRUCCION DE LA PRIMERA
FABRICA DE FUSILES KALASHNIKOV
EN VENEZUELA
Los Tiempos
Infosearch:
José F. Sánchez
Jefe de Buró
Cuba
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Junio 19, 2006
El presidente
Hugo Chávez planea comenzar la construcción de la
primera fábrica Kalashnikov en el hemisferio occidental,
sembrando temores de que podría comenzar a armar a los revolucionarios
de América Latina con miles de los legendarios fusiles de
asalto rusos.
Chávez
niega que tenga tales intenciones, asegurando que su gobierno compró
100.000 fusiles de asalto AK-103 de fabricación rusa y una
licencia para fabricar los Kalashnikov, para defender su país
del "más poderoso imperio de la historia", dijo
en alusión a Estados Unidos.
Su opositores
son escépticos ante las incesantes acusaciones de Chávez
respecto a una inminente invasión de Washington.
Muchos sospechan
que el ex teniente coronel planea utilizar la fábrica de
Kalashnikov, cuya instalación anunció la semana pasada,
para proveer armas a su aliados allende fronteras, entre ellos Cuba
y Bolivia, al tiempo que forja una alianza militar contra Washington.
"Nuestro
presidente siempre ha tenido una mentalidad de guerra, pero ahora
parece que esta mentalidad se ha convertido en una misión
que fácilmente podría extender a otras partes de América
Latina", afirma William Ojeda, que planea enfrentar a Chávez
en las elecciones de diciembre.
La administración
del presidente George W. Bush también está preocupada.
El portavoz
del Departamento de Estado de Estados Unidos, Sean McCormack, dijo
el viernes que Venezuela parece estar en el medio del "desarrollo
de una capacidad militar que supera las necesidades de un país
de ese tamaño y de la naturaleza de las amenazas en esa región".
"No estoy
seguro para qué (Venezuela) puede necesitar ahora una fábrica",
señaló McCormack, tras referir la compra de los 100.000
fusiles.
Los primeros
30.000 Kalashnikovs están Venezuela, mientras el resto llegará
antes de finalizar el año.
Chávez
ha asegurado que "correrá sangre venezolana" si
Estados Unidos invade Cuba o Bolivia, pero el líder, que
se ve a sí mismo como un nuevo Simón Bolívar,
nunca ha afirmado que Venezuela proveerá las armas.
El mandatario
ha prestado, sin embargo, un helicóptero y pilotos al presidente
de Bolivia, Evo Morales, para transportarlo durante la campaña
para la elección de una asamblea constituyente en julio.
"Si el
presidente dice que mandaría venezolanos a defender otros
países de América Latina, nadie debe dudar que es
capaz de mandar armas como parte de su visión anti-imperialista,"
asegura Ojeda.
Apunta que Morales
se refirió esta semana a Chávez como "mi comandante",
durante la conmemoración del 78 aniversario del nacimiento
del legendario líder revolucionario Ernesto "Che"
Guevara.
Chávez
niega vehementemente que la reciente adquisición de equipo
militar --estimada en 2,7 miles de millones de dólares--
constituya un incremento del potencial bélico o que él
represente una amenaza a la estabilidad regional, como aseguran
autoridades de Estados Unidos.
Los asesores
militares del mandatario argumentan que Venezuela necesita fusiles
de asalto nuevos para sustituir armas obsoletas como los fusiles
de asalto FAL de fabricación belga, y para tener suficiente
armamento para unos 2 millones de reservistas.
El general Alberto
Muller, asesor de Chávez, comenta que la capacidad de fabricación
anual de la fábrica Kalashnikov, que deberá comenzar
a construirse dentro de cinco años, alcanzará entre
20.000 y 30.000 fusiles.
Hoy, los Kalashnikov
se fabrican en una docena de naciones. Las usan las fuerzas armadas
de más de 50 países, así como grupos militantes
de Afghanistan o Somalia.
"Hasta
ahora no tenemos ningún proyecto de exportación porque
las necesidades internas son tan grandes... primero tenemos que
cubrir el mercado interno", dijo Muller.
Sus adversarios
afirman que Chávez podría intentar enviar armas y
municiones a los rebeldes izquierdistas de Colombia. Pero analistas
argumentan que la corrupción dentro de una fuerza armada
no muy bien pagada es más probable.
"Colombia
ciertamente estará preocupada por la fábrica de municiones
que se construirán en Venezuela", aseguró Anna
Gilmour, experta en defensa latinoamericana en el londinense Grupo
de Información Jane.
A diferencia
de los fusiles de asalto, la falta de números de serie en
las municiones no permite que puedan rastrearse.
Se suma además
las preocupaciones respecto a los recién armados cuerpos
civiles de Venezuela.
"Entiendo
que los fusiles serán desviados a las nuevas milicias civiles,
entonces será extremadamente difícil rastrearlos,
y probablemente entrarán en el mercado gris inmediatamente",
asegura Gilmour.
Las autoridades
militares aseguran que estrictos controles, incluyendo la inscripción
de los códigos seriales en cada fusil, evitará que
sean robados o vendidos.
Venezuela está
comprando además 15 helicópteros rusos por unos 200
millones de dólares. Las autoridades de Estados Unidos también
están preocupados por el anuncio de la semana pasada de Chávez
que comprará aviones de combates rusos Sukhoi este año.
McCormack puntualizó
que Washington pedirá a Rusia reconsiderar las transacciones.
Después
de entregar personalmente los nuevos Kalashnikov a los soldados
el miércoles, Chávez les dijo radiante que Venezuela
estaba desafiando exitosamente a Washington.
"Con este
acto de hoy estamos derrotando la pretensión hegemónica
imperialista del gobierno de los Estados Unidos", señaló
Chávez. "No pelo (fallo) con este fusil", añadió.
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