Antonio M. Rivera
 
Evi Jimenez
 
 
 


CUBA: żALGUN CAMBIO EN EL HORIZONTE?




BBC Noticias
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Máximo Tomás
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Agosto 2, 2006


Tras el anuncio de que el presidente de Cuba, Fidel Castro, delegó sus funciones a su hermano, Raúl Castro, debido -según dice un comunicado- a problemas de salud, las reacciones y las especulaciones sobre el futuro de la isla no se hicieron esperar.

Para algunos, la eventual muerte de Castro acabaría con el gobierno revolucionario que él lidera desde 1959. Para otros, el traspaso del mando a su hermano garantizaría temporalmente la continuidad de las políticas hasta ahora vigentes en el país caribeño.

BBC Mundo conversó sobre el futuro de la isla con Tony Kapcia, profesor de Historia de América Latina de la Universidad de Nottingham, Reino Unido, y especialista en temas cubanos.

¿Cómo interpreta usted los últimos acontecimientos en Cuba?

Tenemos que creer en el boletín médico porque no tenemos más que eso. Lo importante es que hayan declarado la existencia de la enfermedad, lo que me parece lógico. Si no hubieran dicho nada y si Castro no apareciera en público por semanas o meses, las especulaciones serían muy desalentadoras.

¿No le recuerda esto un poco los tiempos de sucesión en los países de Europa del Este, cuando decían que el líder estaba enfermo y más tarde aparecía muerto?

No creo que esté muerto, porque los preparativos para la celebración de su cumpleaños estaban ya en marcha hasta hace poco y en septiembre se celebra en La Habana la cumbre del Movimiento de los Países No Alineados. Éste es un evento importante para Fidel Castro personalmente y la especulación, principalmente en Miami, de que ha muerto y que están escondiendo la realidad, no parece tener mucha lógica.

En el comunicado se pide que la cumbre del Movimiento de los Países No Alineados tenga lugar, a pesar de todo, en septiembre. Parecería que se prevé que Castro no estará en ese evento y que se trata de una larga ausencia.

Raúl Castro asumió el liderazgo tras el anuncio de la enfermedad de su hermano.

El hecho de que se ha postergado la celebración del cumpleaños hasta diciembre nos indica algo.

Nos indica un periodo de recuperación muy largo y los que dicen que se trata de semanas, supongo que están equivocados.

Si la operación fue realmente difícil, la recuperación va a ser más larga, en particular porque se trata de una persona que tiene 80 años y que recientemente ha padecido de varios problemas médicos.

Veo muy probable el hecho de que Raúl siga en el mando por unos meses, hasta el otoño.

Hablemos de ese escenario, de un Fidel Castro no muerto pero ausente por unos meses.

Si se trata de un gobierno realmente interino y no de la llamada transición, no veo ningún cambio porque Raúl es un político muy singular, apto y hábil, que comparte la ideología y la perspectiva de su hermano.

Si se trata de un gobierno realmente interino y no de la llamada transición, no veo ningún cambio porque Raúl es un político muy singular, apto y hábil, que comparte la ideología y la perspectiva de su hermano.

No hay diferencia entre ellos. Lo importante de Raúl es que no sólo es el vicepresidente sino también el jefe de las Fuerzas Armadas.

En cualquier momento de crisis, de posible vacío, la lealtad y el poder de las Fuerzas Armadas son muy importantes.

Por eso, es muy lógico que Raúl sustituya a un Fidel enfermo o muerto.

No veo ningún cambio en el futuro inmediato. Sólo podríamos especular sobre cambios posibles si, efectivamente, Fidel muere.

¿Y de que tipo de cambios estaríamos hablando?

Esa pregunta es imposible de responder porque no tenemos evidencia de que haya diferencias políticas entre los que ocupan las posiciones de la cúpula.

Se desconoce si hay diferencias políticas en la cúpula.
Hasta donde se sabe, entre Lage, Alarcón, Raúl y los demás que forman el equipo de la administración de Cuba, no vemos muchas diferencias políticas.

Si las hay, no se sabe nada de eso. Las diferencias de que se habla, son de carácter.

Siempre se ha visto a Raúl -en mi opinión, erróneamente- como el ideólogo, el hombre duro, pero también como el reformista económico.

Cuba ha sido un tema de mucha especulación y muchas veces errónea.

La falta de información aumenta la especulación.

Pero, si como dice usted, Raúl Castro tiene a las Fuerzas Armadas de su lado, tiene un as bajo la manga, con el que podría encarar cualquier tipo de diferencia u oposición que se le presente.

Yo no lo veo así. Las Fuerzas Armadas no sólo son el medio para establecer y garantizar la seguridad interna y, todavía más importante, la externa.

No veo el escenario "Raúl en contra de los demás" o las Fuerzas Armadas tratando de eliminar las diferencias entre los líderes

También forman parte de la estructura ideológica del país y ocupan un lugar prominente en la estructura política y económica de la isla.

Entonces no veo el escenario "Raúl en contra de los demás" o las Fuerzas Armadas tratando de eliminar las diferencias entre los líderes.

Las Fuerzas Armadas han sido realmente la vanguardia de las reformas económicas, por ejemplo, y esta área es la más importante del futuro del país. El papel que jugarán las Fuerzas Armadas será fundamental.

Estados Unidos tiene como condición para retirar el embargo que ninguno de los Castro esté en el poder. ¿Condiciones tan duras como ésta no le impedirían a EE.UU. tener influencia en un futuro gobierno de Cuba que quiera realmente aplicar reformas?


Castro necesitaría semanas o meses de reposo.

El papel de las sanciones es fundamental en muchos sentidos.

Por una parte, garantiza que se sienta un ambiente de estado de sitio en Cuba.

Garantiza, además, la resistencia cubana a cualquier presión externa y la lealtad de muchos cubanos al sistema. Por eso, ha sido contraproducente.

El mantenimiento del embargo tiene mucho más que ver con la necesidad de los partidos de EE.UU. de obtener los votos cubanoestadounidenses de Florida, que con cualquier intento real y práctico de minar el sistema castrista.

Veo muy posible el hecho de que una Cuba sin Fidel elimine el pretexto que tienen las administraciones estadounidenses para no hablar con Cuba.

Ningún presidente de EE.UU. ha querido hablar con Fidel directamente. Sin Fidel, se crearía la posibilidad de un hueco para entrar en negociaciones.

El embargo, o bloqueo como lo llaman los cubanos, se está reduciendo poco a poco y, en muchos sentidos, ya no existe

Bajo Bush, no lo veo posible. Pero quién sabe qué pueda pasar con otro presidente después. Por eso, la situación interina puede ser interesante.

El embargo, o bloqueo como lo llaman los cubanos, se está reduciendo poco a poco y, en muchos sentidos, ya no existe.

Existe en lo fundamental, en lo de las inversiones, en la capacidad de comerciar libre y baratamente, pero el bloqueo tiene más importancia política que económica.

 

 

 

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