Antonio M. Rivera
 
Evi Jimenez
 
 
 



EX NUNCIO EN CUBA:
RAUL CASTRO TENDRIA
UNA BUENA CAPACIDAD
PARA CONDUCIR A CUBA
"A UNA EVOLUCION PACIFICA"



Artífice de la visita del Papa Juan Pablo II a la isla,
el religioso considera que Raúl Castro
tendría "una buena capacidad
para conducir al país a una evolución pacífica".


Patricia Mayorga
Corresponsal
Roma
El Mercurio
Chile
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José F. Sánchez
Jefe de Buró
Cuba
Dept. de Investigaciones

La Nueva Cuba

Agosto 9, 2006



 

ROMA.- "Puede ser una transición sin violencia... depende de cómo se trate este asunto. Personalmente, creo que puede llevarse por cauces normales, después de tantos años de revolución. Si la comunidad internacional sabe acercarse a Cuba mediante el diálogo, la situación puede evolucionar en forma muy positiva", señala monseñor Giulio Einaudi, ex Nuncio en Cuba -y también en Chile-, quien se muestra optimista sobre la evolución de la actual situación cubana.

En conversación con "El Mercurio", este diplomático de carrera al servicio del Papa -descendiente de una de las familias más ilustres de Italia- se refirió a la situación actual de Cuba, país que conoce muy bien, porque fue Nuncio en la isla entre 1980 y 1988.

En relación al traspaso de poderes de Fidel a su hermano menor, monseñor Einaudi afirma que al parecer "tendría una buena capacidad para conducir al país a una evolución pacífica y normal".

Sobre los límites de este gobierno interino presidido por Raúl Castro, el diplomático considera que "su limitación puede ser también su fuerza, ya que él estuvo al lado de Fidel todos estos años; por lo tanto, conoce totalmente la situación. Depende cómo querrá arreglar los asuntos en este período de transición, que aún no se sabe si será de transición. Depende mucho de él y de los poderes que efectivamente pueda ejercer".

De todas maneras, el prelado estima que es prematuro hablar ahora de un periodo posterior a Fidel: "No podemos decir si ha empezado verdaderamente una era post Castro; no podemos decirlo, porque puede que se mejore y vuelva".

"Quiero ir a Cuba"

Mientras estuvo en Cuba, aunque se entrevistó numerosas veces con Fidel Castro, no tuvo la oportunidad de conocer mucho a su hermano Raúl: "Es una persona que hacía una vida bastante retirada, no participaba en las recepciones, ni en la vida pública ni diplomática, ni tampoco en la vida de la Iglesia (sonríe), por lo tanto no tuve ocasión de encontrarlo".

Ante las expectativas del pueblo cubano, monseñor Einaudi se dice convencido de que "espera un cambio, pero un cambio pacífico y mejor".

A propósito del comunicado de la Iglesia cubana en el que los obispos especificaron el domingo que jamás aceptarían ni respaldarían ningún tipo de "intervención extranjera", monseñor Einaudi señaló que el arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, "es una persona muy prudente y capaz para enfrentar esta transición".

El religioso también recordó que "nosotros como Iglesia no nos situamos en alternativas políticas: sí podemos seguir la evolución de los acontecimientos, y también llamar a la oración, pero nada más. Y fue esto lo que se hizo cuando la Iglesia cubana llamó a los fieles a rezar para que el Señor pueda acompañar a Castro en estos difíciles momentos, que son duros para él, pero también para toda la población cubana", añadió Monseñor Einaudi.

A propósito de su estadía en Cuba, señaló que hubo una relación interesante entre la Iglesia y el Gobierno. "Puedo incluso decir que hubo una buena relación con el doctor Felipe Carneado -que era el responsable del Comité Central del Partido Comunista cubano para las relaciones con la Iglesia-. Casi cada día nos reuníamos para analizar las cosas cotidianas de la Iglesia; es decir, la posibilidad de tener más sacerdotes y religiosas, facilidades para importar literatura, abrir otros lugares de culto, etc.", recuerda el religioso italiano.

Aunque no se refiere a los problemas con el régimen, éstos no sólo existían, sino que eran serios. Pero afirma que: "Después de la visita del Papa la situación mejoró bastante".

Aunque el histórico viaje de Juan Pablo II a Cuba fue en 1998, la preparación empezó a principios de los años '80, cuando monseñor Einaudi empezaba su nunciatura en la isla. Él mismo cuenta el episodio: "El Papa Juan Pablo II me pidió que contactara a Fidel Castro para las posibilidades de una visita. 'Yo quiero ir a Cuba', me dijo el Papa. 'Y usted tiene que informar a Fidel que el Papa quiere visitar el país sin condiciones'".

"Entonces hablé con Fidel, quien me contestó que tenía que preparar las condiciones para esta visita, pero que él estaba de acuerdo. Después de eso empezó toda la preparación", rememora monseños Einaudi.

Cuatro años en Chile

En su conversación con "El Mercurio", Monseñor Giulio Einaudi recordó su estadía en Chile, donde estuvo durante cuatro años como Nuncio. Llegó a Santiago a reemplazar al cardenal Angelo Sodano.

"Fue un periodo muy grato, desde 1988 hasta 1992", expresa el religioso.

Desde Santiago partió directamente a Croacia, donde permaneció por 13 años (1992 a 2005), un periodo muy duro de guerra y atrocidades de todo tipo. "Fíjese que de los tres últimos países en los que estuve: Cuba Chile y Croacia, sin duda Chile fue el más tranquilo y donde pasé una estadía muy grata", asegura monseñor Einaudi.

 

 






 

 

 

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