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¿QUE
ES DE LA VIDA DE FIDEL?
Por
Marifeli Pérez-Stable
Análisis
Washington
Especial
para Infolatam
Infolatam
Argentina
José F. Sánchez
Analista
Jefe de Buró
Cuba
Dept de Investigaciones
La Nueva Cuba
Abril 23, 2007
¿Qué
es de la vida de Fidel? Hace unos días, Hugo Chávez
nos dijo que la recuperación del Comandante avanzaba a pasos
agigantados e, incluso, había retomado algunas de sus funciones
oficiales. Felipe Pérez Roque, ministro de Relaciones Exteriores,
dió entender algo parecido durante su reciente gira por Asia.
Evo Morales, por su parte, ha afirmado que Castro saldrá
a la luz pública en persona a fines de mes.
Entre el 31
de marzo y el 10 de abril, mientras tanto, en el periódico
Granma aparecieron tres artículos bajo el rubro Reflexiones
del Comandante en Jefe. Los dos primeros destacaron la "idea
siniestra" de convertir alimentos en etanol que llevaría,
en su opinión, a un genocidio internacional por hambruna.
El tercero denuncia el fallo de una jueza federal en Texas, concediéndole
libertad bajo fianza a Luis Posada Carriles. A Posada ex agente
de la CIA y connotado anticastrista se le ha vinculado a numerosos
actos terroristas, entre ellos, la voladura de una nave de Cubana
de Aviación en 1976 y una racha de atentados contra instalaciones
turísticas en La Habana a mediados de los 90. Hasta la fecha,
el gobierno federal ha impedido la aplicación del fallo judicial.
El posible regreso
del Comandante al poder es una malísima noticia. A partir
del traspaso interino el pasado 31 de julio, la vida en Cuba ha
seguido por la misma senda. La ausencia de Fidel no afectó
la establidad del régimen, es decir, Raúl Castro y
los otros sucesores estuvieron a la altura de las circunstancias.
Éstas, evidentemente, son malas por la terrible escasez material,
el déficit abismal de libertades y la renuencia de la dirigencia
a someter su gestión a la voluntad de los ciudadanos que
dicen representar.
Así y
todo, los últimos ocho meses han dado ligeros indicios que
de fructificar serían para bien. Una dirigencia
realmente colectiva se ha ido perfilando. La economía tema
que la tozudez fidelista respecto a las reformas había prácticamente
convertido en tabú ha vuelto a la palestra, si bien
sin agarrar el toro de la apertura al mercado por los cuernos. Aunque
el empecinamiento del régimen contra la oposición
continúa sin tregua, el mundo cultural oficial dió
pie a una discusión relativamente franca y abierta sobre
la represión intelectual de los años 70. Se rumora
que, el Partido Comunista convocará su congreso a fines de
este año o principios de 2008, una década después
del último. En dos ocasiones, Raúl Castro instó
a Estados Unidos a entablar un diálogo con Cuba.
Si regresara
a hacer de las suyas, Castro cuando, por fin, pase a mejor
vida le dejaría a los sucesores una situación
aún más peliaguda. ¿Podrían Raúl
y los generales tal y como, al parecer, lo hicieron a principios
de los 90 cuando se iniciaron reformas que luego el Comandante truncó
convencerlo de darles luz verde definitiva para retomarlas y ampliarlas?
La economía es, sin duda, el primer frente de cambios en
Cuba y si la obsecación antimercado de Castro persiste, el
terrible escenario de la explosión social pudiera materializarse.
Si, por lo contrario,
Fidel se hiciera sentir mayormente con reflexiones como las vertidas
en Granma y no interfiriera con los sucesores, cabría la
esperanza de que los cubanos los de la isla sobre todo, pero
también los que vivimos en la diáspora podamos
encaminar a Cuba por otras sendas. Si así fuera, las ideas
fidelistas sobre el etanol o sobre el sistema judicial estadounidense
cumplirían la función de entretenerlo. Las críticas
severas nada inusuales a Estados Unidos expresadas en los tres artículos
pudieran, asimismo, serle útil a Raúl de abrirse un
diálogo entre La Habana y Washington improbable bajo
la presidencia actual que, afortunadamente, sólo le quedan
21 meses pues le permitiría a la diplomacia cubana
un discurso menos estridente.
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