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LA TRANSFORMACION DE LA GUERRA
ENTRE ESTADOS

EL SOCIALISMO BOLIVARIANO
Y LA GUERRA ASIMETRICA
DEL VENEZOLANO
HUGO CHAVEZ
Por Max G. Manwaring
Air
& Space Power Journal
Infosearch:
José Cadenas
Analista
Jefe de Buró
E.U.
Dept. de
Investigaciones
La Nueva Cuba
Junio 3, 2007
DESDE LA elección
de Hugo Chávez Frías como Presidente de Venezuela
en 1998, Estados Unidos y Venezuela han intercambiado una serie
continua de acusaciones y contraacusaciones mordaces. Cada uno de
los países ha sostenido reiteradamente que el otro está
embarcado en una lucha política-económica-militar
por la hegemonía del Hemisferio Occidental. Recientemente,
el Subsecretario de Estado estadounidense para Asuntos del Hemisferio
Occidental, Roger Noriega, pidió a la Organización
de Estados Americanos (OEA) reforzar los mecanismos de su Carta
Democrática para tratar con más efectividad las amenazas
a la democracia, estabilidad y paz en América Latina.1 Sobre
ese asunto, en una declaración ante el Congreso de los Estados
Unidos en enero de 2005, la Secretario de Estado Condoleeza Rice
sostuvo que el Presidente Chávez estaba minimizando la democracia
en Venezuela y desestabilizando la seguridad en la región
latinoamericana.2
Posteriormente,
el Departamento de Defensa estadounidense apoyó esas afirmaciones
y mostró su preocupación por las compras venezolanas
de grandes cantidades de armas. En febrero de 2005, el Director
de la CIA Porter Goss puso a Venezuela en el primer lugar de la
lista de países de América Latina descritos como "áreas
de interés", con potencial de ejercer un papel desestabilizante
en la región.3 Por otro lado, en mayo y junio de 2005, respectivamente,
el Subsecretario Roger Noriega y la Secretaria Rice propusieron
la creación de un mecanismo en la OEA que vigilaría
la calidad de la democracia y el ejercicio del poder en América
Latina.4 Y, en la Cumbre de las Américas de noviembre de
2005 en Mar del Plata, Argentina, se repitió la retóricacompleta
con demostraciones violentas anti-Bush y anti-estadounidenses.5
El Presidente
Chávez ha respondido a estos y otros alegatos diciendo, "El
único factor desestabilizante aquí [en Venezuela]
es el [Presidente de los Estados Unidos George W.] Bush".6
En la Cumbre de las Américas, en marzo de 2005, repitió
el tema familiar que Estados Unidos intenta invadir Venezuela y
asesinarlo, y rogaba a Dios que "nos salve" del Presidente
Bush y que "salve al mundo de la verdadera amenaza [Estados
Unidos, el coloso del norte]."7 Además, Chávez
alegó que la intención de sus acciones era simplemente
defender la soberanía y grandeza de su país y la región.8
Es en el contexto de defender la soberanía y grandeza de
Venezuela y América Latina que Chávez recurre constantemente
a la idea de una "Revolución Bolivariana" (bolivarianismo).
Esa retórica tiene el propósito de crear incentivos
para lograr tres cosas: 1) El sueño de Simón Bolívar
de la integración político-económica y la grandeza
(magnificencia) sudamericana, 2) reducir la hegemonía estadounidense
en la región, y 3) cambiar el mapa geopolítico del
Hemisferio Occidental.9 En abril de 2005, The Economist informó
que Chávez se había reunido con el presidente cubano
Fidel Castro y, entre otras cosas, proclamaba una "alternativa"
socialista del siglo 21 al capitalismo estadounidense en las Américas.10
Con respecto a esto, se informa que Hugo Chávez ha afirmado,
una vez más, su intención de implementar el Socialismo
del Siglo 21.11 Entretanto, los ataques verbales entre Estados Unidos
y Venezuela no disminuyen.
¿Quién
es Hugo Chávez? ¿Cómo se deben interpretar
las innumerables acusaciones y contraacusaciones entre los gobiernos
venezolano y estadounidense? ¿Cuáles son las consecuencias
para la democracia y la estabilidad en América Latina? En
un intento por contestar estas y otras preguntas relacionadas, centramos
nuestro análisis en el contexto del conflicto geopolítico
contemporáneo de la actual política "Bolivariana"
de Venezuela. Con ese objetivo, el primer paso para entender la
situación en su conjunto es un entendimiento básico
del contexto político, histórico y personalista dentro
del cual se genera la política de seguridad nacional venezolana.
El segundo paso requiere un entendimiento introductorio del concepto
del Socialismo del Siglo 21 de Chávez, y las formas político-psicológico-militar
que prevé lograr. Tercero, en este contexto, es igualmente
importante entender el concepto de Guerra Asimétrica de Chávez
y los desafíos resultantes a la seguridad hemisférica
en el Siglo 21. Finalmente, es a partir de este punto que podemos
generar recomendaciones de nivel estratégico para responder
a las posibles amenazas del bolivarianismo, y mantener y mejorar
la estabilidad en América Latina.12
El Contexto
Político, Histórico y Personalista dentro del cual
se Adoptan e Implementan las Opciones de Seguridad Nacional Venezolanas
Caudillos (hombre
fuertes)incluyendo "El Libertador", Simón
Bolívardominaron Venezuela en una sucesión de
dictaduras militares, desde la independencia en 1821 hasta el golpe
de estado contra la dictadura del presidente Marcos Pérez
Jiménez y la subsiguiente junta militar en 1958. Durante
ese período de 137 años, se redactaron, promulgaron
e ignoraron más de 20 constituciones. Más de 50 revueltas
armadas cobraron víctimas en vidas y propiedades. Los partidos
políticos significaban muy poco y los principios políticos
incluso menos. En resumidas cuentas, Venezuela exhibió las
características de una sociedad autoritaria tradicional hasta
que comenzó el auge de la industria petrolera después
de la Segunda Guerra Mundial.13
El período
desde la Segunda Guerra Mundial y el Compromiso Político
de Venezuela a la Democracia
A partir de
las elecciones de 1958 que siguieron a la junta militar, los venezolanos
empezaron a elegir su liderazgo político. Sin embargo, su
concepto de democracia no provenía de la tradición
anglo-americana de poder estatal limitado y derechos humanos individuales
fuertes. Más bien, la tradición actual de la democracia
venezolana tiene sus raíces arraigadas en el resultado de
la Revolución Francesa, y las deformaciones posteriores del
concepto de Rousseau de democracia "total" (totalitaria),
donde el individuo cede sus derechos e intereses personales al estado
a cambio de la aplicación estricta de la armonía social
y la Voluntad General.14 Antes de la Revolución Francesa,
los reyes gobernaban por "derecho divino" y eran soberanos.
Sin embargo, con la Revolución la soberanía cambió
del Rey a la nación estado. Así, el Estado disfruta
del poder absolutomediante la aplicación de la Voluntad
General de Rousseaucomo un derecho esencial.15
Como resultado,
las fuerzas políticas modernas activadas por una robusta
economía petrolera produjeron un experimento de democracia
moderado por un gobierno centralizado fuerte. Ese gobierno incluía
una autoridad ejecutiva empresarial y un aparato de seguridad organizado
para dirigir y controlar la vida política y económica
del país.16 Teniendo esto en cuenta, el sistema político
venezolano ha sido construido en base a un pacto entre miembros
de las élites, en el cual los partidos políticos dominantes
y sus líderes "caudillescos" eran los actores principales.
Como hizo Robespierre después de la Revolución Francesa,
los actores políticos contemporáneos venezolanos determinan
lo que consideran lo mejor para ellos mismos y para todos los ciudadanos
(es decir, la Voluntad General). Por lo tanto, el estado venezolano
controla la riqueza producida por la industria petrolera y otras
industrias, y es el principal distribuidor de los superávit
generados en una economía altamente regulada y subsidiada.
A ese respecto, la gente y las empresas de Venezuela se alimentan,
en una medida u otray algunas más que otrasde
lo que se ha llamado la piñata (una olla suspendida rompible
llena de dulces usada en las fiestas de niños) del tesoro
estatal.17
El desorden
político que se ha generado en Venezuela y otras partes de
América Latina por la reciente transición política
y económica que desafía el statu quo de comodidad,
o que no satisface las expectativas de la gente, abre el camino
a serios problemas de estabilidad. En estas condicionesy dada
la tradición política autoritaria en América
Latina, los líderes ambiciosos se dan cuenta que es fácil
explotar las quejas populares para impulsarse al podery enquistarse
en él. El éxito de estos líderes es el resultado
de promesas solemneshechas directamente a las masasde
resolver los problemas nacionales e individuales sin considerar
los procesos democráticos lentos, obstruccionistas y corruptos.
Por lo tanto, mediante movilizaciones masivas, demostraciones de
apoyo y coacción sutil o no sutil, los líderes populistas
demagógicos están en posición de reclamar un
mandato para ponerse encima de las elecciones, los partidos políticos,
las legislaturas y las cortesy gobernar como crean conveniente.18
Esto se vuelve un asunto de seguridad nacional y hemisféricay
una posible amenazacuando una población es radicalizada
por un líder que utiliza la violencia directa o la coacción
indirecta para lograr sus objetivos políticos.19
La "Crisis
del Gobierno" después de 1992 y dos asuntos de seguridad
político-histórico relacionados
El laberinto
político-económico-social que ha rodeado a Chávez
y su Revolución Bolivariana desde su casi exitoso golpe militar
de febrero de 1992 hasta el presente es instructivo. El encarcelamiento
del Teniente Coronel Chávez por su papel en el intento de
golpe de estado en 1992, su liberación posterior, su victoria
abrumadora a la presidencia de la república en 1998, y los
disturbios y el casi despojo de su gobierno en 2002, el referéndum
de 2004 que lo confirmó en el gobierno, y el éxito
que se espera en las elecciones de 2006 ilustran dramáticamente
una lucha por la reforma y una la expresión de frustración
popular con los fracasos de los anteriores gobiernos "elegidos
democráticamente".20 Muchos venezolanos y otros ciudadanos
latinoamericanos y observadores extranjeros esperaban que esos gobiernos
se encaminaran hacia sistemas más abiertos, desarrollo económico,
paz civil y propiedad individual. En su lugar, esos gobiernos se
estancaron. Permanecieron tan cerrados como antes, no hubo desarrollo
significativo, predominó el laberinto político y la
violencia limitada, y la gente común sigue viviendo en relativa
pobreza. En ese entorno, junto con una amplia desilusión
con la "democracia", crecieron el corporacionismo, el
capitalismo de compinches y el autoritarismo.21
La "crisis
de formas gobierno" después de 1992, durante la cual
el estado no pudo o no tuvo la voluntad de proveer las necesidades
y deseos legítimos del pueblo venezolano, "abrió
las puertas del poder a la izquierda", y a los populistas caudillistas,
tales como Hugo Chávez, quienes "reforzaron sus posiciones
radicales inflamando el sentimiento anti estadounidense".22
A su vez, se han revelado otros temas vinculados estrechamente con
las relaciones civiles-militares del hemisferio y la estabilidad
regional. Sólo examinaremos dos de esos aspectos: primero,
la reacción venezolana a la "globalización",
y segundo, el tema de la forma de gobierno y la función de
las fuerzas armadas.
Globalización
y sociedad fracturada. Además de la política estadounidense
de "ampliación democrática" en América
Latina, la globalización también está haciendo
que la gente se centre en el concepto de democracia transparente
y responsable. El cambio rápido en el mundo desde el fin
de la Guerra Fría ha desafiado las prácticas políticas
cerradas, las estructuras sociales, las costumbres culturales y
las prácticas empresariales tradicionales. Como resultado,
la integración económica global no sólo ha
fomentado riqueza, sino también alteración y trastornose
inestabilidad política dentro de las élites y las
masas.23
Como todas las
revoluciones, la globalización representa la transferencia
del poder de un grupo a otro. En la mayoría de los países,
incluyendo Venezuela, esto implica una posible transferencia de
poder del estado y sus burócratas al sector privado y sus
empresarios. Al suceder esto, todos aquellos que derivan sus ingresos
y condición social de puestos en las instituciones políticas
de gobiernoo subsidios de la piñata del gobiernotienen
dos opciones. Pueden convertirse en ganadores si toman los riesgos
de adaptarse al mundo global, o pueden convertirse en perdedores
si no se afianzan más en la economía altamente regulada
y garantizada. Esto incluye a los gerentes y sus amigotes, a quienes
el estado les ha otorgado monopolios, así como la gente común
que depende del estado para obtener gasolina, comestibles y otros
bienes de consumo baratos.24
En consecuencia,
la globalización también implica un posible cambio
fundamental en la "calidad de vida" de sectores importantes
de la sociedad, y posible desintegración social al competir
varios sectores entre sí en la lucha muy personal por la
supervivencia en una economía no garantizada. Al mismo tiempo,
esta lucha entre los sectores que tomarían o no los riesgos
involucrados en el cambio del statu quo económico básico
representa un posible dilema para las fuerzas armadas. Este problema
y el que sigue a continuación, se centran en el hecho de
que muchos venezolanos más pobres ven en el presidente Chávez
a su salvador y defensor en un país empobrecido y debilitado.
Otros venezolanosespecialmente los de la clase mediaven
a Chávez como una figura más siniestra. Lo ven reemplazando
la democracia con la autocracia y una economía moderadamente
socialista con algo cercano al comunismo Marxista-Leninista.25
Forma de gobierno
y la función de las Fuerzas Armadas. El que las nuevas reglas
de la globalización sean inaceptablemente opresivas y socialmente
desintegradoras, o no, depende en gran medida de cómo se
formulen y apliquen. El que la forma de gobierno genere o no una
competencia política transparente y viable que pueda y administre,
coordine y mantenga la armonía social, el bienestar nacional
y la justicia depende, nuevamente, de cómo se formulen y
apliquen las reglas.26 Esto nos lleva a la idea de forma de gobierno
responsable y la función de las fuerzas armadas en la política
venezolana.
Es importante
recordar que las fuerzas armadas venezolanas gobernaron el país
durante el siglo diecinueve y durante la primera mitad del siglo
veinte. Desde 19581959, se ha redefinido la función
de las fuerzas armadas para el beneficio de influencias democráticas
responsables. Sin embargo, esa redefinición y transición
aún no se ha completado. La situación es delicada,
y los factores que nutren la agitación política y
la participación de las fuerzas armadas en ella están
latentes. Por lo tanto, es posible que los militares puedan reasumir
una función muy importante en el proceso político
del siglo veintiuno.27
En ese aspecto,
las fuerzas armadas de Venezuela siempre han considerado que tienen
la obligación de resolver las varias crisis internas. Es
decir, si un régimen gobernante se desvía demasiado
del concepto doctrinario general de las fuerzas armadas en cuanto
a armonía social y bienestar del estado, los militares intervendrán
en la situación política para proporcionar acción
correctiva. Como resultado, la institución militar tendrá
una función en el proceso político. Esa función
puede ser positiva o negativadependiendo de cómo el
presidente Chávez la haga intervenir en los procesos de toma
de decisiones de seguridad e implementación.28
Conclusiones
sobre el contexto político-histórico en el que se
genera la política de seguridad de Venezuela: Los aspectos
personalistas
Esto saca a
relucir dos preguntas hechas anteriormente. Primero, "¿Quién
es Hugo Chávez?" Segundo, "Dado el contexto político-histórico
dentro del cual el presidente Chávez está buscando
el bolivarianismo, ¿cuáles son las consecuencias para
la democracia y la estabilidad en Venezuela y el resto de América
Latina?" El ex presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso,
hace uso de su experiencia personal y esboza su perspectiva sobre
Hugo Chávez y los desafíos para las democracias de
Venezuela y América Latina de la siguiente manera:
Chávez
es en esencia la reencarnación del viejo caudillo. Él
es populista y salvacionista. En este sentido, es muy diferente
de Lula (el actual presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula
da Silva). Lula no está interesado en salvar al mundo . .
. [y] Lula no tiene una agenda revolucionaria para Brasil o el mundo.
Por el contrario, Chávez sí tiene una agenda revolucionaria.
El problema es que él no sabe exactamente qué es.
Existe sólo como un eslogan denominado bolivarianismo, que
no significa nada y sirve sólo como base para arrojar por
la ventana el futuro de Venezuela.
Nada ha cambiado
con Chávez. Básicamente el país sigue siendo
lo que siempre ha sido. Venezuela continúa siendo gobernada
por una clase parásita dominante que depende del petróleo.
La mayoría de la gente está siendo engañada,
pero permanece tan excluida como siempre.
Por último,
la vitalidad de las democracias de América Latina dependerá
de . . . la voluntad de quienes creen en los valores universales
de libertad para permanecer vigilantes y actuar decisivamente contra
las tentaciones totalitarias que continúan empobreciendo
la calidad de la vida política y fomentan las políticas
de falsas esperanzas. Lo que significa combatir el caudillismo en
Venezuela . . . y la incompetencia política en toda la región.29
Cardoso y muchos
otros en el mundo probablemente tenían razón al calificar
a Chávez simplemente como un caudillo militar latinoamericano
tradicionaly quizás algo así como un "caso
de locura". Sin embargo, desde aquellas primeras evaluaciones
se ha hecho más evidente que Chávez y sus asesores
están desarrollando una doctrina para el socialismo Bolivariano
y la grandeza Latinoamericana, y definiendo formas y medios de lograr
esos objetivos. Esa doctrina no está bien definida o no es
completamente coherente, pero resuena en un gran numero de personas,
y no se debe tomar a la ligera.30 Como consecuencia, la advertencia
de Cardoso sigue siendo válida"Ultimadamente,
la vitalidad de las democracias latinoamericanas dependerá
de . . . combatir el caudillismo en Venezuela . . . y la incompetencia
política en toda la región."31
Ésta
es la base política e histórica, y la realidad del
desafío de Hugo Chávez al Hemisferio Occidental. Es
el punto de partida para entender casos específicos y desarrollar
estrategias y principios de acción que apoyen o contrarresten
el bolivarianismodos lados de la misma moneda.
El Concepto
de Chávez del Socialismo del Siglo 21 y cómo Lograrlo
El Socialismo
del Siglo 21 y la esperada integración regional que produciría
(el bolivarianismo) comienza con la premisa de que los modelos político-económico
Marxista-Leninista tradicionales, posteriores a la Segunda Guerra
Mundial, cometieron errores, pero la teoría mantiene su validez.
La idea es que la democracia representativa y el capitalismo de
la nueva era global dominado por Estados Unidos son fracasos totales.
La democracia representativa y el capitalismo sirven sólo
a las élites, no al pueblo. Estos fracasos deben reemplazarse
ahora por una "democracia participativa", "democracia
directa", o lo que los detractores han llamado un populismo
radical. En estos términos, Chávez está volviendo
a desarrollar el concepto de democracia y fomentando el sistema
económico socialista como dos partes de un modelo político
global para la región latinoamericana.32 Como precaución,
se debe recordar que los conceptos claves y los varios programas
de implementación de este modelo están en proceso
y no tienen líneas cronológicas establecidas.
Conceptos claves
del "Nuevo" Socialismo
Según
el Presidente Chávez y sus asesores, para que funcione el
proyecto Bolivariano, es necesario implementar diversas políticas
que comiencen con un "sistema de poder". Ese sistema pretende
asegurar la paz interna y la armonía societal en Venezuela
que, con el tiempo, proporcionarán las bases de un Bloque
de Poder Regional a nivel de toda América Latina, y la integración
política y económica.33
El sistema de
poder sobre los que se lograrán los objetivos bolivarianos
internos y externos se basa en el concepto de la democracia directa.
Algo muy importante, los principios fundamentales establecen que:
1) la nueva autoridad del Estado debe ser un líder que se
comunique directamente con el pueblo, que interprete sus necesidades
y que enfatice el "gasto social" para garantizar las necesidades
y deseos legítimos del pueblo, 2) las elecciones, el Congreso
y las cortes proveerán la democracia formal y la legitimidad
internacional, pero no tendrán una función real en
el gobierno o la economía, 3) el Estado continuará
poseyendo o controlando los medios principales de producción
y distribución nacional; y 4) la función de integración
político-económica nacional y regional será
realizada por el líder por medio de su apoyo financiero,
material y político-militar a los movimientos del pueblo.34
Esto nos lleva
a la noción de "Guerra de todo el pueblo" de Chávez,
denominada indistintamente conflicto asimétrico, de cuarta
generación o irregular.35 No teniendo el poderío convencional
para desafiar a Estados Unidos o cualquiera de los vecinos inmediatos
de Venezuela, el Presidente Chávez parece haber decidido
que el conflicto asimétrico es un medio lógico de
expresión y auto asertividad. Es un concepto tan antiguo
como la guerra misma. Ésta es la metodología del débil
contra el fuerte. La característica primordial es el uso
de la disparidad entre las partes contendientes para sacar ventaja.
La asimetría estratégica ha sido definida como "actuar,
organizar y pensar de forma diferente que los oponentes con el fin
de maximizar las ventajas propias, explotar las debilidades del
oponente, obtener la iniciativa o ganar mayor libertad de acción.
Puede tener dimensiones psicológicas y físicas."36
Es decir, el concepto de conflicto asimétrico de Chávez
implica la aplicación organizada de métodos militares
o no militares coactivos, letales o no letales, directos o indirectos,
o una mezcla de varios métodos no convencionales o irregulares.
Esto sería una "Súper Insurgencia" que integra
los instrumentos fundamentales del poder político, económico,
socio-moral, de información y militar. Y, al igual que las
demás insurgencias, ésta intenta resistir, oponer,
controlar, o derrocar a un gobierno o símbolo de poder existentey
crear un cambio político fundamental.37
Esta clase de
conflicto holístico se basa principalmente en palabras, imágenes
e ideas. En segundo lugar, puede basarse en medios militares más
tradicionales. Más que cualquier cosa, esta clase de conflicto
asimétrico es sobre percepciones, creencias, expectativas,
legitimidad, y la voluntad política para intentar tal visión
revolucionaria mal definida que es el bolivarianismo. Y, mientras
más mesiánica sea la visión, más probable
será que el líder y sus seguidores permanezcan comprometidos
al uso de estos medios político-psicológicos para
lograr sus metas. Por tanto, este tipo de conflicto asimétrico
no se gana capturando militarmente un territorio específico
ni destruyendo edificios, ciudades o instalaciones industriales
específicas. Se gana alterando los factores político-psicológicos
más importantes en una cultura dirigida.38
Principales
programas de implementación para el "Nuevo" Socialismo
Tal como se
esperaría de un caudillo con limitada experiencia política,
los programas para implementar esta visión son numerosos,
ambiciosos, vastos y aún incompletos. Se incluyen, sin embargo,
tres esquemas generales: comunicaciones, militar/seguridad y social.
Programas sociales.
Para reforzar su posición personal y la base de poder interno,
el Presidente Chávez está gastando grandes cantidades
del ingreso petrolero de Venezuela en el amorfo Plan Bolívar
2000 que construye y renueva escuelas, clínicas, jardines
infantiles, carreteras y viviendas para los pobres. Chávez
también está desarrollando programas de fomento de
la educación y alfabetización, programas de reforma
agraria, y cooperativas de trabajadores. Al mismo tiempo, ha establecido
MERCAL, una empresa estatal que suministra comestibles básicos
subsidiados a los pobres, y está reorganizando el sistema
bancario para que atienda mejor a los pequeños empresarios.39
Chávez ha importado 16.000 médicos cubanos para atender
las necesidades médicas de las clases bajas venezolanas.
Evidentemente, estos programas ofrecen beneficios tangibles a la
masa de venezolanos, generalmente olvidados por los gobiernos anteriores.40
Comunicaciones.
La intención de este esfuerzo es crear consenso de masa.
El Bolivarianismo requerirá el máximo apoyo de los
medios de comunicación (radio, televisión y revistas/periódicos)
para proveer ideas, desarrollar opinión pública y
generar éxitos electorales. Existe amplia evidencia de que
los medios de información controlados por Chávez están
utilizando argumentos emocionales para ganar la atención,
explotar temores reales e imaginados de la población y crear
enemigos externos como chivos expiatorios de los fracasos internos,
y para inculcar la noción de que oponerse al régimen
equivale a traición a la patria. Y, para garantizar la "irreversibilidad"
del proceso de restablecer el Socialismo del Siglo 21, se ha modificado
el código penal venezolano para incluir penalidades criminales
por "falta de respeto [al régimen]" y "provocar
temor o ansiedad en el público". La participación
personal del Presidente Chávez en los esfuerzos de comunicación
es también clara y fuerte. Se dice que las declaraciones,
discursos y entrevistas de Chávez se transmiten en toda Venezuela
y en el Caribe cuando menos 4 horas al día en Televisión
del Sur.41
El esquema de
seguridad. Primero, la Constitución Venezolana de 1999 proporciona
autonomía política e institucional a las fuerzas armadas,
bajo el control centralizado del presidente y comandante supremo.
El presidente Chávez ha creado también una Fuerza
de Policía Nacional fuera del control tradicional de las
fuerzas armadas, que depende del presidente. Al mismo tiempo, ha
adelantado esfuerzos para establecer una reserva militar de un millón
y medio de personas y dos organizaciones paramilitares adicionalesel
Frente Bolivariano de Liberación y el Ejército del
Pueblo en Armas. Las fuerzas armadas y la policía realizan
las misiones tradicionales de defensa nacional y seguridad interna,
dentro del contexto de prepararse para lo que Chávez denomina
el conflicto irregular asimétrico de cuarta generación,
o la guerra de todo el pueblo. La reserva militar y los paramilitares
están encargados de (1) proteger el país contra una
invasión estadounidense o colombiana, o resistir tal invasión
con una insurgencia estilo iraquí, y (2) actuar como fuerzas
armadas anti oposición.42 La separación institucional
de las varias organizaciones de seguridad garantiza que ninguna
institución pueda controlar a las otras, pero la centralización
de estas instituciones bajo el Presidente le garantiza el control
absoluto de la seguridad y "armonía social" en
Venezuela.43
Conclusiones
sobre el modelo de Chávez para lograr un "Nuevo"
Socialismo
Lo que el presidente
Chávez ha logrado mejorando el bienestar físico de
muchos venezolanos pobres, y expresando continuamente estos éxitos
en la televisión y la prensa, es la formación de una
gran base popular de apoyo, no sólo en Venezuela, sino a
través de toda América Latina. Lo que ha logrado al
reorganizar el aparato de seguridad del Estado Venezolano es ganar
completo control de ese aparato, impedir toda independencia, influencia
o poder político que pudiera haber tenido, y dar al Presidente
los instrumentos de poder que puede utilizar junto con otros para
hacer de Venezuela una potencia regional. Con esto, la totalidad
del poder político-militar-económico-social-informativo
del Estado Venezolano está unificado en la búsqueda
singular de los objetivos políticos del Teniente Coronel
Chávez.
Como mínimo,
Venezuela puede estar ganando capacidad para ayudar a desestabilizar
grandes partes de América Latina. El fin político
de cualquier esfuerzo de desestabilización dado sería
simplemente preparar el camino para forzar una reestructuración
radical de un país o región determinado, y su gobierno.44
El dinero, la tecnología y las armas venezolanas podrían
suministrarse fácilmente a los movimientos radicales y grupos
de insurgentes en América Central y del Sur. Consideremos
el ejemplo de Bolivia contemporánea. Durante los últimos
cinco años, ese país ha experimentado una serie de
crisis político-psicológicas en las que tres presidentes
han sido forzados de manera no democrática a dejar el gobierno.
Recientemente, el ex presidente Carlos Mesa renunció para
disipar protestas en gran escala, organizadas por poderosos grupos
populistas para evitar lo que veía como una posible guerra
civil. No obstante, los líderes de la oposición rehusaron
permitir que los dos próximos individuos designados constitucionalmente
asuman la presidencia. Al final se llegó a un acuerdo cuando
el tercero en la lista de sucesiónel Presidente de
la Corte Suprema Eduardo Rodríguezaceptó convocar
a elecciones rápidas.45 Si Evo Morales, respaldado por su
Movimiento al Socialismo, ganara esa elección (tal como se
espera)o, si sigue el modelo de imposición utilizado
para determinar el reemplazo del presidente Mesa, e impone un nuevo
presidente de su preferencia¡qué golpe de estado
sería ese para su nuevo mejor amigo, Hugo Chávez!
Ésta
es la base del síndrome de acusación y contraacusación
diplomática contemporánea entre Estados Unidos y Venezuela,
y la respuesta a la cuestión de la democracia dentro del
contexto del bolivarianismo. Es el punto inicial para entender adónde
puede ir el Teniente Coronel Chávez y cómo espera
llegar allí. Y, es el punto de partida para entender los
efectos secundarios que darán forma al entorno de seguridad
actual y futuro en el que América Latina y el resto del hemisferio
deben luchar y sobrevivir. Es también, el punto de partida
para desarrollar una visión estratégica para contrarrestar
el populismo radical y el caudillismo, así como la inestabilidad
y el caos que engendran. Por lo tanto, es posible que Roger Noriega
haya tenido razón al afirmar que las diversas, múltiples
y no tradicionales amenazas [hacia donde parece dirigirse Chávez]
pueden "desafiar nuestras democracias y socavar la seguridad
y prosperidad de nuestros ciudadanos en muchos estados."46
Algunos Pensamientos
Adicionales
sobre el Desafío de Chávez a la Seguridad Hemisférica:
la Guerra Asimétrica
Hugo Chávez
puede ser un caudillo militar, pero no es un "loco". Él
es, de hecho, lo que Walter Peters denomina un "competidor
acertado".47 Ni siquiera intentará derrotar a sus enemigos
en sus términos. Más bien, buscará apartarse
de las confrontaciones militares convencionales y recurrir a las
formas no tradicionales de asalto a la estabilidad e integridad
de una nación. Por consiguiente, parece que este guerrero
astuto está preparado para desestabilizar, facilitar el proceso
de fracaso del Estado y, así, "destruir para reconstruir"
en forma verdaderamente revolucionaria.48 En consecuencia, es importante
entender que según Chávez hay cuatro temas claves
para el éxito (o fracaso) en el conflicto asimétrico
contemporáneo. Estos se relacionan estrechamente con sus
esfuerzos de esquema de seguridad, programas sociales y comunicaciones.
Primero, entiende la sofisticación y complejidad de la guerra
como un todo. Segundo, entiende el "espectro total de amenazas"
inherentes en el conflicto contemporáneo. Tercero, entiende
el valor de facilitar el proceso de fracaso del Estado para lograr
los objetivos del bolivarianismo. Cuarto, entiende la centralidad
de la legitimidad moral relativa en conflictoy la importancia
crítica de crear la percepción popular de que su causa
es moralmente correcta y que conducirá a una vida mejor.
Éstas son las bases del poderpara él, todo lo
demás es ilusión.
En este contexto,
es importante anotar que en un Foro sobre Guerra de Cuarta Generación
y Guerra Asimétrica, llevado a cabo en Caracas, Venezuela
a principios de 2004, el Presidente Chávez ordenó
que las fuerzas armadas desarrollen una nueva doctrina militar para
el conflicto contemporáneo: "Pido a todos comenzar un
. . . esfuerzo para aprender . . . las ideas, conceptos y doctrina
de la guerra asimétrica."49 Este movimiento ha proporcionado
la base conceptual sobre la cual Venezuela podría usar todas
las redes disponiblespolíticas, sociales, de información
y militarespara convencer a determinados elementos de decisión
del gobierno y segmentos de población que su situación
política presente no es legítima y que no tienen esperanzas.
El desarrollo de doctrina para la conducción de la guerra
asimétrica contemporánea, y la publicidad que la acompaña,
se proponían dar una señal clara al resto de América
Latina y a Estados Unidos de que sólo sería cuestión
de tiempo antes de que predomine la Revolución Bolivariana
(el bolivarianismo).50
Las sofisticación
y la complejidad de la guerra como un todo
Chávez
entiende que la guerra contemporánea no tradicional no es
una clase de apéndice (una cosa menor o limitada) a los paradigmas
militares convencionales más cómodos de guerra de
desgaste y maniobra. Es mucho más que eso. Puede ser militar
o no militar, letal o no letal, o una mezcla de todo dentro de una
matriz de instrumentos de poder de un estado o una coalición
de estados. Como tal, puede ser un juego de suma cero en el que
hay un único ganador o, en el peor de los casos, ningún
ganador. Es, por consiguiente, total. Es decir, el "campo de
batalla" se extiende a todos, en todos los aspectos y en todo
lugar.51
Para entender
mejor la sofisticación y complejidady la totalidaddel
conflicto contemporáneo, dos coroneles chinos, Liang y Xiangsui,
han ofrecido un escenario tan instructivo como aleccionador:
Si el lado atacante
amasa secretamente grandes cantidades de capital sin que la nación
enemiga se dé cuenta de ello, y lanza un ataque furtivo contra
sus mercados financieros, y después de causar una crisis
financiera, coloca un virus informático y un destacamento
pirata en el sistema informático del oponente en anticipación,
mientras que a la vez ejecuta un ataque de red contra el enemigo
de manera que la red eléctrica civil, la red de despacho
de tránsito, la red de transacciones financieras, la red
de teléfonos y la red de los medios de comunicación
masiva queden completamente paralizadas, esto hará que la
nación enemiga entre en pánico social, disturbios
callejeros y crisis política. Finalmente viene el forzado
apretón del ejército y los medios militares en etapas
graduales hasta que el enemigo es forzado a firmar un tratado de
paz deshonroso.52
Chávez
entiende todo esto. Entiende que la guerra ya no se limita a usar
la violencia militar para lograr el cambio político deseado.
Más bien, se deben usar todos los medios que se puedan utilizar
en una situación dada para obligar a un gobierno determinado
a hacer la voluntad de uno. Este caudillo adaptará su campaña
a las vulnerabilidades políticas y económicas de sus
adversarios, y a sus preceptos psicológicos. Y, ésta
es la base de la orden de Chávez a las fuerzas armadas venezolanas
(en el Primer Foro Militar sobre Guerra de Cuarta Generación
y Guerra Asimétrica" en 2004) para desarrollar un cambio
de paradigma doctrinario de lo convencional a la guerra popular.53
El "Espectro
Total" de las amenazas inherentes en la Guerra Asimétrica
del Siglo 21
El Teniente
Coronel Chávez entiende que cada jugador en la comunidad
internacional, desde las potencias pequeñas hasta la superpotencia
Estados Unidos, debe enfrentar simultáneamente cuatro tipos
separados y potencialmente graves de amenazas contemporáneas.
Estas amenazas incluyen, primero, la guerra entre estados convencional,
disputas tradicionales y persistentes de límites y territorios,
así como asuntos de equilibrio de poder (hegemonía
estadounidense). Segundo, cada protagonista debe arreglárselas
con la posibilidad muy real de que una nación estado utilice
actores no estado transnacionales e internos en roles serios para
desestabilizar y derribar a otra. Por otro lado, en los territorios
descontrolados del Hemisferio pueden verse las amenazas de desestabilización
no tradicionales a la seguridad interna pública y personal:
pandillas de criminales urbanos, más terrorismo convencional
e insurgencia. Al mismo tiempo, hay amenazas reales a la soberanía
efectiva que se derivan de la pobreza crónica, las enfermedades
y otras "causas raíces" de conflicto.
Por consiguiente,
todos los tipos de amenazas antes mencionados son vistos como métodos
favoritoso áreas de explotaciónpor varios
movimientos comerciales (narcotraficantes y criminales organizados)
e ideológicos (insurgencias como Sendero Luminoso en Perú),
y caudillos como Hugo Chávez que tratan completa e implacablemente
de lograr el control o cambio radical de una nación-estado
o región geográfica. No obstante, en lugar de considerar
cada nivel de conflicto como una forma independiente de guerra,
Chávez considera que es más útil pensar en
ellos como partes dentro de su concepto de guerra asimétrica
o de cuarta generación, guerra total, una guerra popular
o una súper insurrección.54
El asunto del
fracaso de un estado
El Presidente
Chávez también entiende que el proceso que conduce
al fracaso de un estado es el desafío a la seguridad de largo
plazo más peligroso que enfrenta hoy la comunidad global.
El argumento en general es que la condición de estado en
vías de fracasar o fracasado es el terreno propicio para
la inestabilidad, criminalidad, insurgencia, conflicto regional
y terrorismo. Estas condiciones engendran desastres humanitarios
masivos y grandes flujos de refugiados. Estos estados pueden acoger
redes "malévolas" de todas clases, sea que incluyan
esfuerzos de negocios criminales, el narcotráfico o alguna
forma de cruzada ideológica como el Bolivarianismo. Más
específicamente, estas condiciones abarcan toda clase de
cosas que el pueblo en general no aprueba, como asesinatos, secuestros,
corrupción, intimidación y destrucción de infraestructura.
Estos medios de coacción y persuasión pueden producir
más violaciones de derechos humanos, tortura, pobreza, hambruna,
enfermedades, uso de niños soldados, tráfico de mujeres
y partes del cuerpo, tráfico y proliferación de sistemas
de armas convencionales y armas de destrucción masiva, genocidio,
depuración étnica, caudillismo y anarquía criminal.
Al mismo tiempo, generalmente estas acciones no están confinadas
y crean síndromes regionales de pobreza, desestabilización
y conflicto.55
El movimiento
Sendero Luminoso en Perú incita a las actividades violentas
y destructivas que facilitan los procesos de "propaganda armada"
para lograr el fracaso del estado. Los carteles de la droga que
operan a través de la Cordillera de los Andes en América
del Sur y en otras partes denominan a estas actividades "incentivos
de negocio". Hugo Chávez considera que estas acciones
son pasos necesarios para precipitar las condiciones políticas
revolucionarias necesarias para establecer el Socialismo Latinoamericano
del Siglo 21.56 Por consiguiente, además de proporcionar
una latitud más amplia para adelantar sus objetivos tácticos
y operativos, los esfuerzos estratégicos de los actores Estado
y No Estado están dirigidos a disminuir progresivamente la
credibilidad y capacidad de un régimen seleccionado en términos
de su capacidad y voluntad para gobernar y desarrollar la sociedad
y su territorio nacional. La intención de Chávez es
concentrar su ataque primario, política y sicológicamente,
sobre la capacidad y derecho de gobernar de gobiernos determinados
latinoamericanos. En ese contexto, él entiende que las percepciones
populares de corrupción, privación del derecho de
voto, pobreza y falta de promoción social limitan el derecho
y la capacidad de un régimen dado para llevar a cabo las
actividades del Estado. Hasta que una población determinada
perciba que su gobierno está tratando con estos y otros aspectos
básicos de injusticia política, económica y
social de forma justa y efectiva, la inestabilidad y amenaza de
trastornar o destruir tal gobierno son reales.57
Pero los estados
en camino al fracaso y fracasados simplemente no desaparecen. Virtualmente
cualquiera puede aprovecharse de tal situación inestable.
La tendencia es que la organización mejor motivada y mejor
armada en la escena puede controlar esa inestabilidad. En consecuencia,
los estados en camino al fracaso o fracasados se vuelven estados
disfuncionales, corruptos, criminales, narco, o nuevas democracias
del pueblo. En conexión con la creación de nuevas
democracias del pueblo, podemos estar seguros que Hugo Chávez
y sus aliados populistas bolivarianos estarán listos para
proveer dinero, armas y liderazgo en cualquier oportunidad. Y, por
supuesto, mientras más persistan los estados disfuncionales,
corruptos, criminales y narco, y las democracias del pueblo, más
ponen ellos y sus problemas asociados en peligro la seguridad, la
paz y la prosperidad global.58
La posición
central de la legitimidad moral en el conflicto contemporáneo
A menudo, los
observadores norteamericanos y occidentales que tratan de evaluar
y prescribir lo mejor para un gobierno o un pueblo, no entienden
que su percepción de libertad, igualdad o viabilidad económica
pueden ser bastante diferentes de las percepciones de la gente que
vive en otras culturas. Sin embargo, Chávez entiende que
reconocer esta diferencia esencial en percepción es importante
para la capacidad de evaluar y desarrollar estrategias para el conflicto
asimétrico contemporáneo. Por eso, como se anotó
anteriormente, el concepto global del bolivarianismo se centra en
el desafío al derecho moral del gobierno para gobernar. La
base de este desafío está enraizada en la creencia
de que el sistema de gobierno actual no está proporcionando,
y no puede o no podrá proporcionar, el equilibrio necesario
entre igualdad, libertad, seguridad y prosperidad para el pueblo,
y que la filosofía y el sistema político del desafiante
son verdaderamente representativos. La democracia directa de Chávez
es la filosofía y el método que proporcionarán
ese equilibrio.59
El bolivarianismo
de Chávez también incluye el concepto de que la percepción
del pueblo sobre bien o mal, correcto o incorrecto, es el eje de
todo movimiento y poder del cual depende virtualmente todo. Es decir,
la legitimidad moral es el centro de gravedad primario en América
Latina. Siguiendo la lógica de Abimaél Guzmán,
ex líder de Sendero Luminoso en Perú, Hugo Chávez
ha identificado la falta de legitimidad de todos los gobiernos desde
la conquista española como el centro de gravedad del conflicto
actual en América Latina.60 Por consiguiente, su objetivo
estratégico es quebrar el poder de la oligarquía gobernante
dominada por extranjeros y no democrática, y formar una nueva
entidad política legítimamente democrática.
En este contexto, todos los regímenes pasados y presentes
son juzgados como el equivalente de "potencias ocupantes".
Se considera que el bolivarianismo es una clase de "movimiento
de resistencia" que conducirá a la verdadera guerra
popular para reemplazar al régimen ocupante ilegítimo
y liberar al país. En estos términos, los protagonistas
pueden y deben persuadir, coaccionar y convencer al pueblo para
que adopten acciones de apoyo.61
De forma importante
e interesante, en el bolivarianismo (Socialismo del Siglo 21), existe
una noción Marxista-Leninista estrechamente relacionada de
que los medios justifican el fin socialista. Como tal, la eliminación
o neutralización de cualquier persona y de todo lo que se
oponga a ese objetivo último se puede racionalizar como legítima.62
Ésta es una filosofía muy conveniente para que alguien
como Hugo Chávez adopte. Él puede conseguir apoyo
externo, mientras que al mismo tiempo utilizar todos los medios,
desde propaganda, terrorismo, tráfico de drogas y destrucción
total de una sociedad determinada para lograr sus objetivos. El
problema es convencer a la gente de que es necesario usar la coacción
y la violencia, y por lo tanto moralmente correcto. Por eso, se
ha embarcado, mediante su programa de comunicaciones, en una "guerra
de propaganda" total dirigida a la gente de las calles de Caracas,
Quito, Lima, La Paz, Buenos Aires, Montevideo, y otros lugares.
La intención es convencer al máximo posible de gente
de que es necesario usar la coacción y la violencia para
reemplazar a los regímenes ocupantes ilegítimos y
establecer una democracia y grandeza latinoamericana moralmente
correcta. Y Chávez espera que esta campaña sea decisiva
en la determinación del resultado de largo plazo de la campaña
global para establecer su modelo de Socialismo del Siglo 21 en América
Latina.63
Conclusiones
El Teniente
Coronel Hugo Chávez entiende la guerra asimétrica
contemporánea. Entiende que en este tipo de conflicto se
necesita algo más que armamentos y tecnología. Hace
falta una manera de pensar lúcida y mordaz, ingenio, determinación,
imaginación y cierta indiferencia por lo convencional. La
promulgación de tal concepto requiere un enfoque de conflicto
algo distinto al usado generalmente por Estados Unidos durante los
últimos años. Es decir, el paradigma estratégico
de Chávez anteriormente explicado reconoce el hecho de que
el resultado último de cualquier guerra asimétrica
no está determinado principalmente por la manipulación
diestra de la violencia en las muchas batallas militares que tienen
lugar una vez que se reconoce que ha empezado una guerra de esta
naturaleza. Más bien, el control de la situación y
el éxito final está determinado por 1) la aplicación
sofisticada político-sicológica de todos los instrumentos
de poder; 2) la explotación hábil de los procesos
de fracaso del estado con el fin de crear las condiciones políticas
necesarias para establecer el Socialismo del Siglo 21; y 3) el nivel
de legitimidad moral que genera la campaña de comunicaciones
y propaganda. En la medida que estos factores estén sólidamente
presentes en cualquier estrategia dada, se favorecerá el
éxito. En la medida que cualquier componente del modelo esté
ausente, o presente sólo en forma débil, la probabilidad
de éxito será mínima.
La descripción
anterior nos regresa adonde comenzamos. Proporciona la base para
el entendimiento y juicio que deben tener los líderes civiles
y militares para entender claramente cuál es la situación
en Venezuela y qué no es. La evidencia sólida sobre
el tiempo subraya el buen juicio del dictamen de Clausewitz, "El
primer, el máximo y el más trascendental acto de juicio
que el jefe de estado y el comandante deben hacer es determinar
. . . la clase de guerra en la que se están embarcando; sin
equivocarse ni tratar de convertirla en algo extraño a su
naturaleza."64 El desafío de la guerra asimétrica
de Chávez, es por lo tanto, simple. El Coronel Thomas X.
Hammes nos recuerda que esta clase de guerra es la única
clase de guerra que Estados Unidos ha perdido.65
Recomendaciones
Los oponentes
asimétricos e irregulares no son invencibles. Se les puede
controlar y derrotar, pero sólo mediante la acción
coherente y paciente que incluya todas las agencias de un gobierno
determinado y sus aliados internacionales. Esa clase de acción
incluiría los campos de política, diplomacia, defensa,
inteligencia, aplicación de la ley y desarrollo social y
económico. Estos esfuerzos deben estar organizados como una
red y no en las burocracias tradicionales verticales de arriba hacia
abajo de la mayoría de gobiernos. Lograr tales esfuerzos
requerirá cambios fundamentales en cómo se capacita,
desarrolla, promueve, despliega y emplea a los líderes y
al personal gubernamental en todos los niveles. Además, este
proceso inter-agencias y multilateral debe ejercer su influencia
colectiva por toda la duración del conflictodesde el
planeamiento inicial hasta el logro final de una paz sostenible.66
Por lo tanto,
el desafío primario es asimilar el hecho de que hay una necesidad
urgente de cambiar desde un enfoque militar-policial singular hacia
un paradigma multidimensional y multinacional para el conflicto
asimétrico contemporáneo. Eso, a su vez, requiere
un marco conceptual de nivel estratégico y una estructura
organizativa de apoyo para promulgar la planificación civil-militar
unificada y la implementación de respuestas transnacionales
a las amenazas transnacionales. Dadas las realidades actuales, el
no prepararse adecuadamente para las contingencias asimétricas
presentes y futuras es inadmisible. Para implementar los desafíos
indicados anteriormente se necesita cuando menos cinco imperativos
educacionales y organizativos fundamentales:
Los líderes
civiles y militares de todos los niveles deben aprender la naturaleza
fundamental de la subversión y la insurgencia, con especial
referencia a la forma en que se puede emplear la fuerza militar
y no militar, letal y no letal, y directa o indirecta para lograr
los objetivos políticos. Los líderes deben también
entender las formas en que las consideraciones político-psicológicas
afectan el uso de la fuerzay las maneras en que la fuerza
afecta a los esfuerzos político-psicológicos.
Se espera
que el personal civil y militar sea capaz de operar de forma efectiva
y profesional en contingentes multinacionales o de coaliciones.
Deben también adquirir la capacidad de tratar profesionalmente
con las poblaciones civiles y la prensa local y global. Como consecuencia,
los esfuerzos que mejoran la conciencia inter-agencias así
como la cultura internacionaltales como los programas de intercambio
civiles y militares, los programas de formación cultural
y de idiomas, y los ejercicios combinados (multinacionales)deben
ser revitalizados y ampliados.
Los líderes
deben aprender que se necesita una capacidad de inteligencia con
varios pasos al frente de la norma actual para las guerras irregulares
y asimétricas. Esta capacidad también debe incluir
la utilización activa de operaciones de inteligencia como
elemento dominante de estrategia y táctica.
Es probable
que los actores políticos no estado en cualquier clase de
conflicto dentro del estado tengan a su disposición un cuadro
impresionante de tecnología y armamentos convencionales y
no convencionales. Las "guerras salvajes de paz" han puesto
y continuarán poniendo en peligro a las fuerzas militares
y contingentes de apoyo civiles. Por lo tanto, los programas de
desarrollo de liderazgo deben preparar a las "tropas de pacificación"
para que sean combatientes de guerra efectivos.
Las organizaciones
gubernamentales e internacionales (por ejemplo, la Organización
de Estados Americanos) deben reestructurase en la medida necesaria
para establecer los mecanismos políticos apropiados y lograr
unidad de esfuerzo efectiva. La intención es asegurar que
la aplicación de varios instrumentos civiles y militares
de poder contribuya directamente a un estado final político
acordado de antemano.
Estos desafíos
y tareas conceptuales y organizativos son las realidades básicas
del conflicto del siglo 21. Las largas listas de recomendaciones
adicionales serán irrelevantes si no se implementan primero
los requisitos de base de nivel estratégico indicados anteriormente.
Uno de los traductores de Carl von Clausewitz, Michael Howard, advirtió
hace muchos años: "Si [la lucha político-psicológica]
no se conduce con destreza y en base a análisis realista
. . . ninguna cantidad de experticia operativa, refuerzo logístico,
o conocimiento técnico podrá ayudar".67 Las consecuencias
del descuido de tomar en serio el esfuerzo político-psicológico
estratégico son claras. Salvo que se reorienten la manera
de pensar, las acciones y la organización en los niveles
más altos para que enfrenten las realidades asimétricas
de información y tecnología basadas en conocimiento,
los problemas de estabilidad global, regional y sub-regional se
resolverán a sí mismosy no es probable que sea
para bien.
Notas:
1. Roger F.
Noriega, Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental,
"Comentarios en el Inter-American Defense College," Washington,
D.C., 28 de octubre de 2004.
2. "Transcripción:
Segundo Día del Testimonio de Rice", Washington Post,
19 de enero de 2005, en http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/articles/A21135-2005Jan19.html.
3. Entrevista
del autor con el Subsecretario de Defensa Estadounidense, Roger
Pardo-Maurer, en Washington, D.C., 2 de febrero de 2004; y Radio
Nacional de Venezuela, 17 de febrero de 2005.
4. Joel Brinkley,
"U.S. Proposal in the O.A.S. Draws Fire as an Attack on Venezuela
(Propuesta estadounidense en la OEA provoca críticas como
un ataque a Venezuela)", New York Times, 22 de mayo de 2005;
y Secretario Condoleezza Rice, "Comentarios ante la Asamblea
General de la Organización de Estados Americanos", Departamento
de Estado, Washington, D.C., 5 de junio de 2005.
5. Carlos Alberto
Montaner, "El Antiamericanismo se ha convertido en una ideoligía
en América Latina", The Miami Herald, 8 de noviembre
de 2005. Ver también: Larry Rohter y Elisabeth Bumiller,
"Cumbre hemisférica plagada de violentas protestas anti
Bush, New York Times, 5 de noviembre de 2005.
6. El Universal,
25 de febrero de 2005; y Departamento de Estado de los Estados Unidos,
"Venezuela Playing Destabilizing Role in Latin
America (Venezuela desempeña una función desestabilazadora
en América Latina)", 31 de marzo de 2005.
7. Rohter y
Bumiller; y Daily Times, 14 de marzo de 2005.
8. Europa Press,
3 de abril de 2005, el servicio de prensa en línea de la
Unión Europea.
9. Radio Nacional
de Venezuela, 27 de septiembre de 2004, y 28 de septiembre de 2004;
y El Universal, 8 de abril de 2005.
10. "Special
Report: Hugo Chávezs Venezuela (Informe Especial: Hugo
Chávez en Venezuela)", The Economist, 1420 de
mayo de 2005, pág. 25.
11. Rohter y
Bumiller.
12. Marilee
S. Grindle y John W. Thomas, Public Choices and Policy Change (Opciones
públicas y cambio político) (Baltimore: The Johns
Hopkins University Press, 1991).
13. Hubert Herring,
A History of Latin America (Una historia de América Latina)
(New York: Alfred A. Knopf, 1972), páginas 513514.
Ver también Winfield J. Burggraff, The Venezuelan Armed Forces
in Politics (Las Fuerzas Armadas de Venezuela en la Política),
19351959 (Columbia: University of Missouri Press, 1972).
14. Alexis de
Tocqueville, Democracy in America (Democracia en América)
[ca. 18201840], eds. J.P. Mayer y Max Lerner (New York: Harper
& Row Publishers, 1966), páginas 213226. Ver también
Jean Jacques Rousseau, El Contrato Social [1762], traducción
de G.D.H. Cole (Chicago: Encyclopedia Britannica, Inc.), 1952; John
Locke, Of Civil Government, Second Treatise of Civil Government
(Del Gobierno Civil, Segundo Tratado de Gobierno Civil) [1689] (New
York: Gateway), n.d.; y Jacques Maritain, Man and the State (El
Hombre y el Estado) (Chicago, University of Chicago Press), 1951.
15. Así,
algunos Estados se convirtieron en democracias totalitarias incluso
antes que Hegel empezara a escribir sobre el Estado totalitario.
Ver: Maritain, páginas 13-27; 192.
16. Para leer
excelentes discusiones sobre tradiciones corporativas generales
a América Latina y específicas a Venezuela, véase
Howard J. Wiarda, ed., Authoritarianism and Corporatism in Latin
America (Autoritarismo y Corporacionismo en América Latina)
(Gainesville: University Press of Florida, 2004); David J. Meyers,
"Venezuelas Punto Fijo Party System (Sistema de Partidos
de Punto Fijo de Venezuela)", en Wiarda, páginas 141172;
y John V. Lombardi, Venezuela: The Search for Order, the Dream of
Progress (Venezuela: La búsqueda del orden, el sueño
del progreso) (Oxford, UK: Oxford University Press, 1982).
17. Carlos Gueron,
"Introducción", en Venezuela in the Wake of Radical
Reform (Venezuela Después de la Reforma Radical), ed. Joseph
S. Tulchin (Boulder, Colo.: Lynne Rienner Publishers, 1993), páginas
13.
18. Estos puntos
se documentan bien en Francisco Rojas Aravena, "Nuevo contexto
de seguridad internacional: ¿nuevos desafios, nuevas oportunidades?"
en La seguridad en America Latina pos 11 Septiembre, (Flaxo-Chile),
2003, páginas 23-43; y Felipe Agüero y Jeffrey Stark,
Fault Lines of Democracy in Post-Transition Latin America (Líneas
de fallo de la democracia en América Latina después
de la transición) (Miami, FL: North-South Center press, 1998),
páginas 103-104; 109 y 216.
19. Ibíd.
Ver también: testimonio ante el Congreso Estadounidense del
24 de marzo de 2004 por el General James T. Hill, Ejército
de los Estados Unidos, comandante del Comando del Sur de los Estados
Unidos, reportado por Rudi Williams en American Forces Information
Service, News Articles, 31 de marzo de 2004; Steve C. Ropp, The
Strategic Implications of the Rise of Populism in Europe and South
America (Las consecuencias estratégicas del aumento del populismo
en Europa y América del Sur) (Carlisle Bks, PA: Instituto
de Estudios Estratégicos) 2005; y Andrés Benavente
Urbina y Julio Alberto Cirino, "El populismo Chavista en Venezuela,"
en La democracia defraudada (Buenos Aires, Argentina: Grito Sagrado,
2005), páginas 115-139.
20. Ibíd.
Ver también Steve Ellner, "Revolutionary and Non-Revolutionary
Paths of Radical Populism: Directions of the Chávez Movement
in Venezuela (Trayectorias revolucionaria y no revolucionaria del
populismo radical: Direcciones del movimiento de Chávez en
Venzuela)" Science and Society (abril de 2005), páginas
160190.
21. Ibíd.
Ver también Francisco Rojas Aravena, "Una comunidad
de seguridad en Las Américas: Una mirada a la Conferencia
Especial de Seguridad," Foro (noviembre de 2003), páginas
1015; y "The Latinobarometro Poll: Democracys Ten-Year
Rut (La encuesta Latibarómetro: Rutina de diez años
de la democracia)", The Economist, 29 de octubre de 2005, páginas
39-40.
22. Alvaro Vargas
Llosa, "The Return of Latin Americas Left (El retorno
de la Izquierda en América Latina)", New York Times,
22 de marzo de 2005. Ver también los comentarios atribuidos
al General James T. Hill, comandante del Comando del Sur de los
Estados Unidos, en Rudi Williams, "SOUTHCOM Faces Threats to
Peace in Latin America, Caribbean (SOUTHCOM enfrenta amenazas a
la paz en América Latina y El Caribe)", American Forces
Press Service, 31 de marzo de 2004.
23. Tom Friedman
ha escrito amplia y elocuentemente sobre la globalización
y sus consecuencias. Véase, por ejemplo, Thomas L. Friedman,
The Lexus and the Olive Tree (New York: Anchor Books, 1999). Ver
también Alvin Toffler, Power Shift (Transferencia de poder)
(New York: Bantam Books, 1990).
24. Ibíd.
25. "Informe
especial: Hugo Chávez en Venezuela," The Economist,
1420 de mayo de 2005, páginas 2324.
26. Véanse
como ejemplos; De Tocqueville, Locke, Rousseau y Maritain.
27. Entrevistas
del autor sin atribuir en Miami, 10 de marzo de 2005.
28. Ibíd.
29. Paulo Sotereo,
del diario brasileño, O Estado de São Paulo, cita
de una entrevista con el ex Presidente Cardozo, en una entrevista
con el autor en Washington, D.C., 17 de febrero de 2005.
30. Montaner,
"Anti-Americanismo".
31. Sotereo.
32. Declaración
de consenso de una conferencia sobre "Seguridad en el Cono
Sur", auspiciada por la Oficina de Investigación Externa,
Bureau of Intelligence & Research (INR), Departamento de Estado
de los Estados Unidos, en Washington, DC, 8 de julio de 2005. Ver
también: Julio A. Cirino, "La Revolucion Mundial pasa
por Hugo Chavez" (Parte 1), en Panorama, 20 de abril de 2004,
y Parte 2, 27 de abril de 2005; y "Chávez le mete más
presión a Latinoamerica (y a USA)", Urgente 24, 11 de
agosto de 2005.
33. Ibíd.
Ver también: The Economist (Mayo 14-20, 2005), Financial
Times, El Universal, y La Voz.
34. Ibid.
35. Éstos
son terminos que Chávez usa de forma intercambiable.
36. Steven Metz
y Douglas V. Johnson II, Asymmetry and U.S. Military Strategy: Definition,
Background, and Strategic Concepts (Asimetría y estrategia
de los militares estadounidenses: Definición, referencias
y conceptos estratégicos) (Carlisle Barracks, Pa.: Instituto
de Estudios Estratégicos, 2001), páginas 56.
37. Declaración
de consenso de la conferencia de julio de 2005 en Washington, DC.
Ver también: Max G. Manwaring, Street Gangs: The New Urban
Insurgency (Pandillas callejeras: La nueva insurgencia urbana) (Carlisle,
PA: Instituto de Estudios Estratégicos, 2005), pág.
8.
38. Steven Metz,
"Relearning Counterinsurgency (Volviendo a aprender la contrainsurgencia)",
una discusión en panel en el Instituto Americano de Empresas,
10 de enero de 2005. Ver también Paul E. Smith, On Political
War (Sobre la guerra política) (Washington, D.C.: National
Defense University Press, 1989).
39. Juan Forero,
"Chavez Restyles Venezuela with 21st Century Socialism
(Chávez cambia el estilo en Venezuela con el Socialismo
del Siglo 21)", New York Times, 30 de octubre de 2005,
pág. 3.
40. Entrevistas
y The Economist, 1420 de mayo de 2005.
41. Ibíd.
Ver también: Financial Times, El Universal, La Voz, y Stephen
Johnson, "South Americas Mad-TV: Hugo Chavez Makes Broadcasting
a Battleground (La TV loca de América del Sur: Hugo Chávez
convierte a la radiodifusión en un campo de batalla)",
The Heritage Foundation Policy Research & Analysis, 10 de agosto
de 2005.
42. Ibíd.
y El Universal, 5 de enero de 2005; El Universal, 8 de marzo de
2005; Europa Press, 3 de abril de 2005; La Voz, 3 de abril de 2005;
El Universal, 8 de abril de 2005.
43. Declaración
de consenso de la Conferencia de Marzo de 2005, Coral Gables, Florida.
44. Para leer
una buena discusión sobre estos puntos, véase Thomas
A. Marks, "Ideology of Insurgency: New Ethnic Focus or Old
Cold War Distortions? (Ideología de insurgencia: ¿Nuevo
foco ético o viejas distorsiones de la guerra fría?)"
Small Wars & Insurgencies, Primavera de 2004, páginas
107-109.
45. Juan Dorero,
"No. 1 Quits in Bolivia, and Protesters Scorn Nos. 2 and 3
(El número 1 renuncia en Bolivia y los manisfestantes menosprecian
a los números 2 y 3)", New York Times, 9 de junio de
2005; y "New Bolivia Leader Promises Early Election (Nuevo
líder de Bolivia promete elecciones anticipadas)", Global
Security News & Reports, 10 de junio de 2005.
46. "Comentarios",
28 de octubre de 2004.
47. Peters.
48. Declaración
de consenso de la Conferencia de Marzo de 2005 en Coral Gables,
Florida.
49. Este encargo
a la Fuerza Armada Nacional (FAN) se hizo ante una audiencia reunida
en el auditorio de la Academia Militar para el Primer Foro Militar
sobre Guerra de Cuarta Generación y Guerra Asimétrica,
en Caracas, informado en El Universal, 8 de abril de 2005.
50. En enero
de 2005, el General Melvin López Hidalgo, Secretario del
Consejo de Defensa Venezolano, declaró públicamente
que Venezuela estaba cambiando su doctrina de seguridad con el fin
de confrontar mejor a "la amenaza permanente de los Estados
Uniidos" y que se había publicado un documento titulado
Pueblo en Armas que confirmaba los principios militares básicos
del Presidente Chavez, indicados anteriormente. Informado en Panorama,
27 de abril de 2005.
51. Qiao Liang
y Wang Xiangsui, Unrestricted Warfare (Guerra sin restricciones),
(Pekín: PLA Literature and Arts Publishing House, 1999),
pág. 109.
52. Ibíd.,
p. 123.
53. Entrevistas
del autor sin atribuir en Miami, Florida, 10 de marzo de 2005, y
una declaración de consenso de la conferencia el 8 de julio
de 2005. De aquí en adelante referidas como entrevistas del
Autor.
54. Este concepto
no es nuevo. Mao Tse-tung y el General Vo Nguyen Giap lo usaron
bien en China y en Vietnam, y el General Sir Frank Kitson desarrolló
la idea un poco más lejos en su Warfare as a Whole (La guerra
como un todo) (Londres: Faber and Faber, 1987).
55. Chester
A. Crocker, "Engaging Failed States (Atacando a los estados
fracasados)", Foreign Affairs (septiembre-octubre de 2003),
páginas 32-44.
56. Entevistas
del autor.
57. Ibíd.
58. Ibíd.,
y Crocker. Ver también: Robert H. Dorff, "Strategy,
Grand Strategy, and the Search for Security (Estrategia, Gran estrategia
y la Búsqueda de la seguridad)", en Max G. Manwaring,
Edwin G. Corr, y Robert H. Dorff, The Search for Security: A U.S.
Grand Strategy for the 21st Century (La búsqueda de la seguridad:
Una gran estrategia estadounidense para el siglo 21) (Westport,
CT: Praeger, 2003), páginas 127-140. Ver también:
David C. Jordan, Drug Politics: Dirty Money and Democracies (Política
de los narcóticos: Dinero sucio y democracias) (Norman: OK:
University of Oklahoma Press) 1999; y Eduardo Pizarro y Ana Maria
Bejarano, "Colombia: A Failing State? (Colombia: ¿Un
estado en vías de fracaso?)" Revista: Harvard Review
of Latin America (primavera de 2003), páginas 1-6.
59. Entevistas
del autor.
60. Ibíd.
Ver también: Abimael Guzman, "El Discurso del Dr. Guzman,"
en Los partidos politicos en el Perú, Rogger U. Mercado,
editor, (Lima: Ediciones Latinamericanos, 1985), páginas
85-90; Comité Central del Partido Comunista del Perú,
Desarrollar la guerra popular sirviendo a la revolucion mundial,
(Lima: Comité Central del Partido Comunista del Perú,
1986), pp. 82-88.
61. Ibíd.
62. Ibíd.
63. Ibíd.
64. Carl von
Clausewitz, On War (Sobre la Guerra), Michael Howard y Peter Paret,
editores y traductores, (Pinceton, New Jersey: Princeton University
Press, 1976), pág. 88.
65. Coronel
Thomas X. Hammes, USMC, "4th Generation Warfare (Guerra de
Cuarta Generación)", Armed Forces Journal (noviembre
de 2004), páginas 40-44.
66. Rice, "Comentarios".
67. Michael
Howard, The Causes of Wars (Las causas de las guerras), segunda
edición, (Cambridge, Mass.: Harvard University Press, 1983),
pág. 109.
* Max G. Manwaring (Ph.D.,Ciencias Políticas, Universidad
de Illinois), es Profesor de Estrategia Militar en el U.S. Army War
College, y Profesor Adjunto de Ciencias Políticas en Dickinson
College. Es un coronel retirado del Ejército de los Estados
Unidos y ha ocupado varias posiciones civiles y militares en el U.S.
Army War College, el Comando del Sur de los Estados Unidos, y la Agencia
de Inteligencia de Defensa y la Universidad de Memphis. Es autor y
co-autor de varios artículos sobre asuntos político-militares,
y temas de seguridad global y regional. Es el editor y co-editor de,
El Salvador at War, 1988; Gray Area Phenomena: Confronting the New
World Disorder,1993; Managing Contemporary Conflict: Pillars of, 1996;
Beyond Declaring Victory and Coming Home: The Challenges of Peace
and Stability, 2000; y The Search for Security: A U.S. Grand Strategy
for the Twenty-First, 2003; y co-autor, con John T. Fishel, de Uncomfortable
Wars Revisited, University of Oklahoma Press, 2006 .
Nota del
Autor: Las ideas y opiniones expresadas en este artículo
reflejan la opinión exclusiva del autor elaboradas y basadas
en el ambiente académico de libertad de expresión
de la Universidad del Aire. Por ningún motivo reflejan la
posición oficial del Gobierno de los Estados Unidos de América
o sus dependencias, el Departamento de Defensa, la Fuerza Aérea
de los Estados Unidos o la Universidad del Aire. El contenido de
este artículo ha sido revisado en cuanto a su seguridad y
directriz y ha sido aprobado para la difusión pública
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Aérea.
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