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LA PROTESTA QUE FUE MASACRE:
TIANANMEN, 1989
Por Javier Jolly
Observatorio
de Conflictos
Argentina
Infosearch:
Máximo Tomás
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Junio 4, 2007
Sin lugar a
dudas, los acontecimientos que tuvieron lugar en la plaza de Tiananmen,
sobre todo el referente al 4 de junio de 1989, son de los más
fuertes de la década del 80 en Asia. Una protesta estudiantil
reclamando mayores libertades políticas y democracia, terminó
en una represión descontrolada hacia la población
civil, mientras los jerarcas del gobierno chino se encerraban aún
más en sus asuntos internos. Lo que llama la atención
de las protestas no son las proclamas en sí mismas, sino
el alto grado de adhesión que tuvieron en la población,
lo que se manifestó en la gran cantidad de gente que se apostó
en la plaza durante el tiempo que duró la protesta, y también
en que salieron a manifestarse en otras ciudades de China. No sólo
en Pekín sino también en el interior del país,
tanto los estudiantes como los obreros apoyaron a los estudiantes
pekineses en sus reclamos de reformas políticas acompañando
a las económicas. También sorprende el éxito
que tuvo el gobierno chino en la represión: después
de Tiananmen, al menos hasta el día de hoy no se volvió
a realizar ninguna manifestación ni protesta importante en
China, y los partidos opositores se hallan divididos.
Los líderes
estudiantiles siguieron caminos diferentes. Wang Dan fue encarcelado
hasta 1998 y ahora estudia Historia en la Universidad de Harvard,
ya que fue puesto en libertad con la condición de abandonar
China. Chai Ling no fue encarcelada, pero fue desterrada y se graduó
en Harvard. Hoy tiene una empresa de Internet con sede en Boston,
no participa en política y se niega a conceder entrevistas
en las que se le pregunte sobre Tiananmen. Por último, Wuer
Kaixi, luego de exiliarse en Francia y Estados Unidos (donde también
estudió en Harvard), hoy vive en Taiwán y trabaja
en programas de radio, ocasionalmente aparece en televisión
y está afiliado al Kuomintang (1). Estos tres eran, en 1989,
los líderes más representativos del movimiento estudiantil,
aunque desde luego no los únicos. No es mi intención
extenderme en la vida actual de los protagonistas, sino evaluar
el rol que tuvieron en Tiananmen. El propósito de este trabajo
es poder desarrollar el proceso que llevó al 4 de junio de
1989, mostrando diferentes interpretaciones sobre las causas de
cada acontecimiento particular. Para eso, ante cada avance y descripción
de algún incidente, voy a detallar las hipótesis vertidas
por los textos consultados, que son precisamente en los que me basé
para hacer el trabajo.
De acuerdo a
la tesis de Michael Fathers y Andrew Higgins (2), el movimiento
estudiantil que va a terminar el 4 de junio de 1989 nace cuando
muere Hu Yaobang, el único miembro del partido que defendió
a los estudiantes que protestaron en 1986, lo que le ocasionó
la expulsión del Politburó. Su fallecimiento causó
desazón y se empezaba a ver en la conmemoración cierto
resquemor hacia la supremacía gobernante. Hu Yaobang era
el más joven de los miembros del politburó (tenía
73 años al momento de morir), y su fallecimiento fue por
causas poco claras. El líder Deng Xiaoping era visto como
responsable de su muerte, y sobre el se dirigieron las primeras
protestas.
Lo que se ve
en el desarrollo de todas las protestas es que el movimiento, en
su origen, no tuvo unas demandas claras sobre las cuales manifestarse,
sino que éstas fueron surgiendo con el correr de los acontecimientos.
En un primer momento, se reclamaba la reivindicación de Hu
Yaobang, tras haber sido expulsado del partido en forma deshonrosa;
se pedía al gobierno una restauración de su imagen.
Con el correr del tiempo, esta proclama se fue ampliando, se comenzó
a atacar la figura del Partido, y sobre todo a Deng Xiaoping y el
primer ministro Li Peng. Y no sólo eso, sino que se empezó
a pedir también por una ampliación de la participación
política que acompañara a la apertura económica,
una liberalización que el gobierno permitía en un
campo pero no en el otro. La tesis de Fathers e Higgins (3) es de
que la apertura económica trajo ciertos beneficios en China
que llevaron al pueblo a pedir también la apertura política.
Particularmente, veo esta tesis discutible, sobre todo teniendo
en cuenta que hubo países sin apertura económica en
los que también hubo manifestaciones por la apertura política,
sobre todo en Europa del Este. Esta tesis también es discutida
por un testigo (o, mejor dicho, sobreviviente) del 4 de junio, Li
Minqi, para quien lo que trae la apertura económica, más
que deseos de apertura democrática es una mayor desigualdad
entre la clase dominante y la clase obrera. Además, es crítico
con respecto al accionar de los líderes estudiantiles, a
quienes muestra como moderados que no pudieron frenar las intenciones
radicales de la base de los estudiantes y de los obreros que se
adhirieron a las manifestaciones (4).
Se puede ahondar
aún más en las probables causas de las protestas.
No fue una única causa lo que llevó a los estudiantes
a organizarse, sino que fueron varias, algunas acontecimentales,
otras coyunturales, de las que se pudieron servir para lograr la
adhesión de una enorme cantidad de gente. Sin lugar a dudas,
el fallecimiento de Hu Yaobang puede haber actuado como un disparador,
pero detrás de eso se esconden otras cuestiones. Los estudiantes
aprovecharon las demandas de apertura política, de eso no
se puede dudar, sobre todo al modo estadounidense, tal como se demuestra
en la confección de la Diosa de la Libertad (5), pero también
se valieron de otras circunstancias: sin lugar a dudas la cumbre
sino-soviética les dio tranquilidad con respecto a que el
gobierno no iba a reprimir mientras Gorbachov estuviera en Pekín,
a la vez que aprovecharon el descontento obrero por las mismas reformas
económicas que los estudiantes aplaudían.
Se pueden argumentar
todavía más causas, por supuesto, y no soy partidario
de dejarlas de lado. La energía de los líderes estudiantiles
puede ser una, la propia adhesión de sectores ajenos a los
estudiantes y a los obreros puede ser otra. Pero, en vista de los
textos disponibles, podemos dar las más arriba citadas como
las causas principales. Si consideramos el punto de vista de la
dirigencia del Partido Comunista Chino (PCC), la causa es haberles
dejado tomarles fuerza, no haber desalojado la plaza antes, en otras
palabras. Todas son objeto de análisis y pueden ser consideradas
según cada parámetro.
La masacre de
la plaza de Tiananmen no es sólo lo que ocurrió entre
el 3 y el 4 de junio de 1989, sino que es un proceso que se desata
a lo largo de un cierto período de tiempo. Ya en 1986 hubo
otras protestas estudiantiles, y en 1989, luego de la muerte de
Hu Yaobang, junto con los funerales, aumentaron las proclamas. El
17 de abril de 1989 hubo una gran manifestación en la plaza
que también fue reprimida (desde luego, no con la magnitud
que tendría en junio), cuando los estudiantes solicitaban
la presencia de Li Peng en Zhongnanhai (6), y los funerales de Hu
Yaobang también se realizaron en medio de un clima hostil,
con presencia de guardias de seguridad custodiando la ceremonia
oficial y con discursos de ocasión en los que se permitió
ver un principio de división dentro de la cúpula partidaria.
Después
de esto, el movimiento estudiantil pareció ir perdiendo fuerza,
retomando las clases pero no sin evitar comentarios acerca de lo
que en ese momento se estaba gestando. Sin embargo, se formó
el Sindicato Provisional de Estudiantes de Pekín, que luego
sería el Sindicato Permanente de Estudiantes de Pekín,
que no llegó a ser reconocido legalmente por el gobierno.
Por parte de éste, el 26 de abril se publicó un editorial
en el Diario del Pueblo donde, en esencia, se trata a las protestas
como una conspiración e insurrección planeada. Este
editorial provocó una fuerte oposición por parte de
los estudiantes, que al día siguiente convocaron una manifestación
de 150.000 personas. Fue, precisamente, la magnitud de ésta
manifestación lo que llevó a los estudiantes a radicalizarse
en sus propuestas. El gobierno publicó un editorial más
suave que el anterior, y convocó al diálogo, aunque
esto último fue más que nada una farsa orquestada
con sindicatos estudiantiles oficiales.
La tolerancia
del gobierno dividió a los estudiantes, que volvieron a los
claustros en medio de un ambiente de fuertes debates internos, a
la vez que disminuyeron sus requerimientos. Sin embargo, fue en
este punto donde la característica unidad de la jerarquía
del PCC fue puesta en duda, ya que otros dirigentes pretendían
reprimir duramente. Tanto el partido como los estudiantes decidieron
adoptar posturas radicales, oponiéndose a cualquier tipo
de negociación, finalmente los estudiantes iniciaron una
huelga de hambre acampando en la plaza.
Esta huelga
de hambre resultaría clave en el desarrollo del conflicto
(7). Desde entonces y hasta el 4 de junio, los estudiantes no abandonarían
la plaza. Como se anunció más arriba, la fuerza esta
vez radicaba en la inminente visita de Mikhail Gorbachov a Pekín;
los estudiantes eran conscientes de que el gobierno no iba a reprimir
ni antes ni durante la cumbre. Pese a los intentos conciliadores
del ministro Zhao y a las amenazas de Deng, los estudiantes no abandonaron
la plaza y la cumbre resultó un verdadero caos, con el gobierno
intentando por todos los medios de que el premier ruso no viera
las protestas que atiborraban Pekín. En una reunión
entre los jerarcas del partido, se puede ver en los comentarios
el nerviosismo que estos tenían con respecto a los estudiantes
y también las divisiones dentro mismo del grupo (8). Estas
divisiones bien pueden ser caracterizadas como si fueran entre "duros"
y "blandos" o también entre los defensores de Deng
Xiaoping y Zhao Ziyang. Está claro, a la luz de los acontecimientos,
cuál fue la línea que predominó. Los grupos
duros se sentían sumergidos en la anarquía y en el
caos, mientras que Zhao Ziyang proponía el diálogo
y hasta propuso revisar el editorial del 26 de abril.
En este punto
encontramos divergencias entre los pensamientos de Li Minqi y de
Andrew Nathan. Para el primero, el gobierno nunca dudó en
castigar y reprimir a los estudiantes y a los distintos sectores
que se manifestaban en la plaza, mientras que para Nathan, al principio
se buscó una alternativa pacífica pero, a medida que
las manifestaciones se fueron ampliando, los líderes comenzaron
a temer "...que fuerzas extremas, deseosas de derrocar al régimen,
estuviesen azuzando las manifestaciones". Para esto se basaban,
precisamente, en las opiniones de Zhao Ziyang, que buscó
moderar al partido. Para Fathers y Andrew, Zhao Ziyang era propenso
al diálogo, pero el objetivo de él estaba en poder
desplazar a Deng Xiaoping y proponía diferenciarse de él
precisamente utilizando su visión moderadora y criticando
el editorial del 26 de abril, que precisamente había sido
inspirado por Deng. (9) Evidentemente, a más de 15 años
de la masacre de Tiananmen, todavía no se llegó a
un consenso entre los estudiosos del tema, y probablemente, en un
movimiento tan amplio, nunca se llegue a tener uno.
Con la huelga
de hambre, los estudiantes tomaron mayor fuerza, y es aquí
cuando sectores obreros se unen a ellos en forma definitiva, aunque
sin liderar la protesta. Este éxito les daría confianza,
lo que en definitiva los terminaría aplastando. Ya a esta
altura los estudiantes estaban pidiendo no sólo una apertura
democrática, sino que solicitaban la renuncia de la cúpula,
un cambio de gobierno, sobre todo centrados en las figuras de Deng
Xiaoping y de Li Peng. No se daban cuenta que esta radicalización
terminaría en el alejamiento de quien era el único
miembro del partido que aceptaba el diálogo: Zhao Ziyang.
Efectivamente, el 19 de mayo Zhao Ziyang abandonaba Zonanghnai y
recién ahí algunos estudiantes notaron que se quedaban
sin su único aliado en el gobierno. Li Peng había
mantenido una entrevista con Wang Dan y Werkaixi en las que les
había amenazado, sin éxito, de las posibles consecuencias
que pudieran causar. A esta altura de los hechos, la ley marcial
era inminente.
Efectivamente,
la ley marcial fue sancionada, aunque se ordenó a las tropas
no disparar contra civiles inocentes. El gobierno había realizado
amenazas desde los inicios de la protesta, aunque nunca pensó
que éstas podían llegar a ser tan grandes. Siempre
que se refirió al movimiento, lo hizo hablando de una manifestación
pacífica pero con un grupo minoritario que buscaba violentar
la protesta y provocar el derrocamiento del gobierno. Con el establecimiento
de la ley marcial, muchos estudiantes decidieron abandonar la plaza,
sobre todo los estudiantes de Pekín, pero un grupo muy numeroso
de estudiantes del interior del país se opusieron. En esto
coinciden tanto Andrew Nathan como Fathers e Higgins, pero nuevamente
el que está en desacuerdo es Li Minqi (10). Para Nathan,
"...los dirigentes estudiantiles, que tenían la plaza
tomada, votaron a favor de declarar la victoria y retirarse, pero
dieron marcha atrás a la decisión debido a fuertes
presiones de sus nuevos reclutas, que votaron por continuar la huelga...".
En opinión de Fathers e Higgins, fue Chai Ling la que representó
la voz de los estudiantes del interior, para conducir la moción
de quedarse en la plaza. Otro texto, no citado ahora hasta aquí
y escrito por George Black y Robin Munro, describe por qué
Chai Ling votó por quedarse en la plaza, pese a que en un
principio estaba de acuerdo con desalojarla sin derramamiento de
sangre (11). En opinión de Li Minqi, fue la acción
del pueblo la que detuvo al ejército al momento de declararse
la ley marcial, y esto impulsó a la radicalización
de los estudiantes, quienes tomaron la decisión de quedarse
en la plaza. Fue más que nada una decisión de las
masas, frente a la cual los líderes estudiantiles no pudieron
oponerse. El ejército fue detenido en la ciudad de Pekín,
no pudiendo llegar a la plaza. Andrew Fathers y Michael Higgins
aceptan la hipótesis de que el ejército fue detenido
por el pueblo (aunque no se refieren al "pueblo" sino
a "decenas de miles de personas" o directamente, a "multitudes")
pero no acuerdan con que la decisión de quedarse en la plaza
fue gracias a la adhesión espontánea de la población,
sino que, como ya fue dicho, hacen hincapié en los estudiantes
del interior y en el accionar de Chai Ling. Por otro lado, critican
abiertamente, por débil e inconsistente, la explicación
que dio el gobierno chino, que atribuyó a que el ejército
no compartía del todo las ideologías del PCC, sobre
todo en los cuadros inferiores, y fue eso lo que provocó
la derrota frente al pueblo. De ahí en más, la tarea
del gobierno sería la de movilizar bases de gendarmes que
estuvieran comprometidas con el partido y se opusieran a la protesta.
Esto los haría dejar de titubear frente a los estudiantes
y obreros que seguían en la plaza (12).
Las provocaciones
simbólicas por parte de los estudiantes aumentaron. El 30
de mayo levantaron en la plaza la Diosa de la Libertad, una réplica
china de la Estatua de la Libertad (sólo Fathers y Higgins
la llaman "la Diosa de la democracia)(13). Para el gobierno
no fue más que una evidencia de que las protestas eran una
"rebelión contrarrevolucionaria" y también
la prueba de la influencia directa de Estados Unidos entre los estudiantes.
Deng Xiaoping incluso, en una reunión partidaria el 2 de
junio, directamente acusó a la CIA de infiltrar agentes en
Tiananmen y en las Universidades, con la única intención
de derrocar al PCC para subvertir el sistema socialista (14). En
esta reunión la línea dura que proponía reprimir
a los estudiantes se había desecho de los blandos y, sobre
todo por instancias de Li Peng, ante el cuadro que presenta Deng
Xiaoping, resuelve desalojar la plaza como respuesta a lo que, para
ellos, es un ataque a la soberanía por parte de potencias
extranjeras. Lo increíble de esta reunión es que en
ningún momento los jerarcas del PCC niegan las violaciones
a los derechos humanos, sino que las ven como respuesta a las violaciones
que otros países también realizan o realizaron, sobre
todo durante las Guerras del Opio (15).
Inmediatamente
comenzaron tímidos ataques de las tropas hacia los civiles.
Li Minqi no realiza comentarios sobre el accionar del ejército
previo al 4 de junio, sí Fathers e Higgins, que dan una detalladísima
explicación del primer ataque y los enfrentamientos que se
dan en las calles de la capital. Por un lado, el gobierno intentaba
disuadir a los estudiantes de continuar en la plaza (16), por otro
lado, los estudiantes trataban de disuadir a los soldados de disparar
contra civiles, y los instaban a unírseles (17). Sin embargo,
con el correr de las horas, el ejército dejó de ser
una mera amenaza o intimidación para empezar a ser un cuerpo
de línea preparado para la guerra. Ya no se preocupaba ni
siquiera por los modernos edificios que rodean a la plaza, sobre
todo algunos en los que viven los jerarcas del partido, sino que
estaba trazada la meta de que la plaza debía ser desalojada
cuanto antes. De acuerdo a Fathers e Higgins, no resultó
fácil a las tropas imponerse. Muchos soldados también
fueron heridos por parte de la población, que se defendía
con bombas molotov o incendiando colectivos o autos (18).
Particularmente,
creo que es inútil detallar cómo se desató
la represión, cuáles fueron los combates, quienes
las víctimas y cuántas hubo. ¿Acaso el hecho
de que hubiera habido 1.000 muertes es distinto a si hubiera habido
10.000? Por otro lado, la información oficial fue tan vedada
y contradictoria que cualquier cálculo puede ser erróneo.
¿Acaso hay algo que justifique la represión? También
creo que es inútil buscar si hubo muertes o no dentro de
la plaza, este punto sólo puede resultar importante para
el gobierno chino, por la fuerte simbología que tiene la
plaza en el imaginario popular, a las víctimas no creo que
les importe si murieron dentro de la plaza o en alguna de las avenidas
colaterales.
Posterior al
4 de junio, en Pekín se restableció el orden, no así
en el resto del país. De acuerdo a Andrew Nathan, "...hubo
manifestaciones en 181 localidades, incluyendo todas las capitales
de provincia, las principales ciudades y zonas económicas
especiales. (...) Para el 8 de junio, la situación se había
empezado a estabilizar en algunas ciudades..." Además,
por parte del gobierno se arremetió contra una "cacería
de brujas" con el fin de detener a los activistas del movimiento
democrático, mientras que en las universidades el ambiente
era de resistencia pacífica, silenciados por el terror. Con
el correr del tiempo, la población se alejó de la
política y la década de los noventa no tuvo el compromiso
de década anterior (19). La realidad de China hoy nos la
muestra todavía más lejana de aquel compromiso, lo
mismo que la actualidad de los entonces activistas. En el 2008 Pekín
será escenario de los Juegos Olímpicos, muestra del
amplio triunfo obtenido por Deng. El PCC consiguió sus objetivos.
NOTAS:
1) Extraído
de http://www.cnn.com/WORLD/asiapcf/9906/02/tiananmen/tiananmen.dissidents/
2) Fathers,
Michael y Higgins, Andrew; "Tiananmen. El asalto a Pekín",
en Revista Debats, núm 132, Barcelona, 1990, pág.
8 y ss. Traducción de Antoni Torregrossa, Tom Mattingley
y Yolanda Montañés.
3) Fathers,
Michael y Higgins, Andrew, op.cit, pag. 12 y ss.
4) Extraído
de http://rwor.org/a/1244/tienanmen_rebellion_china_interview_s.htm
Li Minqi era estudiante de la Universidad de Pekín en 1989
y luego fue encarcelado por el gobierno durante dos años.
Hoy es militante marxista y la fuente es un reportaje que concedió
con motivo del décimo aniversario, en 1999.
5) Li Minqi,
en la entrevista citada, critica ahora esta ideología, calificándola
de burguesa y contraria a los intereses del pueblo.
6) Nuevamente,
Li Minqi introduce otro punto de vista, ya que según él,
la manifestación del 17 de abril fue un éxito gracias
al apoyo obrero, que se sumó al movimiento estudiantil.
7) Desgraciadamente,
no pude acceder al libro "The Tiananmen papers", compilado
por Zhang Liang (seudónimo) y editado por Andrew J. Nathan
y Perry Link, Estados Unidos, 2001. Sí encontré un
resumen de las principales fuentes del libro en http://www.foreignaffairs-esp.org/20010201faenespessay4840/andrew-j-nathan/los-documentos-de-tiananmen.html
y al primer capítulo en http://www.amazon.com/gp/reader/1586481223/ref=sib_rdr_ex/102-7652755-3568905?%5Fencoding=UTF8&p=S02E&j=0#reader-page
8) Ver al respecto
los diálogos transcriptos en http://www.foreignaffairs-esp.org/20010201faenespessay4840/andrew-j-nathan/los-documentos-de-tiananmen.html
9) En Fathers,
Michael y Higgins, Andrew, op.cit, pág 34 y sgs. También
en los sitios de Internet mencionados anteriormente sobre la entrevista
a Li Minqi y el resumen del Foreign Affairs sobre "The Tiananmen
papers".
10) Nathan,
Andrew, op.cit. Fathers, Michael e Higgins, Andrew, op. cit, págs
44 y sgs, y también en la entrevista a Li Minqi antes citada.
11) En http://www.tsquare.tv/chronology/BlackHMay.html
es un extracto del libro Black Hands of Beijing: Lives of Defiance
in China's Democracy Movement,por George Black y Robin Munro (New
York: John Wiley & Sons, Inc., 1993),
12) Fathers,
Andrew e Higgins, Michael, op.cit, págs 44 y sgs.
13) Fathers,
Andrew e Higgins, Michael, op. cit, pág. 45.
14) En Nathan,
Andrew, op. cit.
15) En Nathan,
Andrew, op. cit.
16) En una cita
que realiza Andrew Nathan sobre la reunión del 2 de junio,
Deng llega a afirmar que "...si se niegan, serán responsables
de las consecuencias..."
17) En el sitio
http://edition.cnn.com/video/world/2001/06/01/tank.html se puede
ver cuando un estudiante detiene a los tanques del ejército
exponiendo su propio cuerpo, y luego abre la escotilla de uno de
los tanques supuestamente para solicitarles de que se retiren y
de que no disparen contra civiles.
18 Fathers,
Andrew y Higgins, Michael, op. cit. págs 51 y sgs.
19 Nathan, Andrew,
op. cit.
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