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Por su importancia
La Nueva Cuba
reproduce la siguiente entrevista
a la hija de Armando Hart y Haydee Santamaria
ENTREVISTA A CELIA HART:
"UNA TRANSICION A ESTILO CHINO
ES MI PESADILLA"
Por David Rey
El Militante
Argentina
Infosearch:
José F. Sánchez
Analista
Jefe de Buró
Cuba
Dept
de Investigaciones
La Nueva Cuba
Agosto 22, 2007
Tras la enfermedad de Fidel, se habló mucho de qué
va a pasar en Cuba cuando él ya no esté físicamente
presente. Algunos hablan de la necesidad de una transición
siguiendo el modelo de China ¿Qué pensás
de todo esto?
A partir del
31 de julio del año pasado, cuando se anunció el cese
temporal en las funciones de Fidel, se nos vino momentáneamente
el mundo encima. Por vez primera comprendimos que Fidel se moriría
alguna vez. A quien nos acusa de culto a la personalidad, etc. siempre
le respondo que los líderes juegan un papel crucial en la
historia de los acontecimientos.
Precisamente
por ser revolucionarios y vivir eternamente en lucha, son en general
los primeros que mueren, el punto de mira del fusil enemigo: Rosa,
Lenin, Mella, el Che, etc. Fidel es el hombre en la historia que
más atentados ha sufrido...más de 600. Por lo tanto
sería absurdo para los revolucionarios no valorar el milagro
de que esté vivo sin haberse perdido un solo momento de la
revolución en todas partes del mundo.
Esos meses primeros
fueron dolorosos (yo los reflejé en mi artículo Fidel
desde mi Balcón ). Fueron meses bien difíciles para
los revolucionarios. Aunque no fue difícil para la administración
del gobierno de mi país, que contra todo vaticinio marchó
como relojería. La administración de Cuba no corre
el menor peligro: la economía subió el año
pasado el 12,5%, la mortalidad infantil se redujo al 5,3 por mil,
se desarrolló normalmente la Cumbre de los Países
no Alienados, se están atendiendo problemas centrales en
la economía, incluso viejos problemas, el parlamento funciona
sin tropiezos y muchos ejemplos más.
Ese no es el
problema. En casa hay buenos administradores y gente talentosa.
Tampoco existe el peligro de que vengan los EEUU a invadirnos. Eso
lo pueden descartar. Y si lo hacen será peor para ellos esta
vez. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias están más
preparadas que nunca y hasta los niños saben qué hacer.
Imagina lo que es un Iraq multiplicado por un millón, con
una unidad de convicciones inmejorable. Los Estados Unidos no podrán
pagar ese precio.
La dificultad
está en que lo que hacía Fidel, su voz, su palabra
hablada formaba parte de las armas más eficaces de la revolución.
Fidel significó mucho con la palabra hablada y con la batalla
de ideas, desde que nacimos. Él mismo se ha dado cuenta (pienso
yo) y nos arrulla con sus REFLEXIONES diarias, no cesa de estar
en la lucha. Obviamente no puede mantener la misma presencia pública
que antes. Ya es algo, pero no sustituye su voz, su acento, su mirada.
Los periodistas que le leen no lo pueden imitar.
Es verdad
que en Cuba hay personas y sectores que puedan pensar, que podemos
hacer una transición al estilo chino hacia el capitalismo.
Sobre todo porque todavía no logramos acá caracterizar
a China como un modelo capitalista centralizado y en algunos sectores
le llaman socialista. Aunque cuando preguntaron a compañeros
como Ricardo Alarcón (Presidente de la Asamblea Nacional
del Poder Popular) o al Ministro de Finanzas sobre esto, ellos respondieron
que no habría este tipo de transición, no por que
China, como pienso yo, se haya convertido en un país capitalista
(lo que está provocando allá problemas sociales graves),
sino porque son dos países con idiosincrasias diferentes.
Pero sí
pienso que existe un sector Cuba que ahora defiende esta perspectiva
con más tranquilidad y confianza. Eso sí es un peligro,
no reconocerlo sería infantilismo político. Si bien
en Cuba no existe un Stalin, el peligro de que pueda haber una tendencia
hacia la restauración capitalista, aunque sea lenta, sí
existe. De hecho lo expresó Fidel poco antes de enfermarse,
en noviembre del 2005.
También
es verdad que hay síntomas que expresan una tendencia diferente,
por ejemplo se centralizó el mercado de cambios de monedas,
ya no circula el dólar en Cuba. Pero, afortunadamente, el
contrapeso fundamental a una versión china de mi revolución
es la existencia del proceso revolucionario venezolano, que cada
vez se va radicalizando más a la izquierda, y eso jalonea
al proceso cubano de cierta forma, porque muchos de los revolucionarios
que en Cuba dejaron de hablar de socialismo, por sustituirlo con
los términos ecuménicos de justicia social,
un mundo mejor, todo proveniente del altermundismo,
ahora ven que en Venezuela se habla de Socialismo con gran naturalidad,
y ahora ellos también quieren hablar de socialismo, más
allá de los epítetos extraños que algunos le
quieren poner al socialismo: del Siglo XXI, aquel que es posible
hacer sin expropiar a los capitalistas locales, etc.
Aquella frase
del Che que al Imperialismo...ni un tantico así
es extensible a las burguesías autóctonas que nos
ofrecen, desde que Rosa Luxemburgo tuvo que combatir a Eduard Bernstein
hasta el actual senado brasileño que se opone a Chávez
en el MERCOSUR. Aprovecho para expresar cuántas revelaciones
tiene que ofrecernos DIOS para saber, que tal como decía
el Che son el furgón de cola del Imperialismo.
David, Cuba
no es indiferente para ningún revolucionario del mundo. La
revolución cubana ha tenido mejor suerte que otras revoluciones,
como la rusa. No sólo porque Fidel está vivo todavía,
que sería el equivalente a Lenin, con todo las oscilaciones
propias de un Jefe de Estado en circunstancias de stress internacional
sin precedentes, sino porque la izquierda en sus diferentes variantes,
con los mejores intelectuales del país, están en Cuba
luchando por el Socialismo, que no fue el caso de la URSS cuando
triunfó el estalinismo o cuando cayó el Muro de Berlín...
Eso es una ventaja que tenemos. Otra, que 70 años de experiencia
en Europa del Este, los problemas de China, la muerte de la revolución
nicaragüense en los 90, etc. nos sirven de experiencia....que
es oro; pero más que nada por lo inédito de ver cómo
pueden desarrollarse una comunión de revoluciones (no traicionadas)
y pueden aliarse. La relación con la joven revolución
bolivariana nos expande el horizonte y nos obliga a profundizarnos
más y más.
Es una comunión
que, a pesar de lo lenta que va la revolución en Venezuela
Bolivariana a diferencia de cómo se dio la cubana hace casi
50 años, ya expresa de manera irrefutable, sus vínculos,
sus contradicciones. Nunca habíamos visto un proceso semejante.
Ahora vuelven
a aparecer términos y debates que hace mucho tiempo no existían,
como el de revolución socialista o caricatura de revolución,
etc.; pese a que cuando yo publiqué mis primeros escritos,
mucha gente se quedaba extrañada diciéndome de qué
socialismo hablaba, o qué era eso de la revolución
permanente, Trotsky, y todo lo demás.
Ahora vuelve
a abrirse una discusión, sobre todo en determinados foros
(como el de los economistas, o el que tuvo lugar recientemente y
se llamó de Marx a ahora), muy vinculados a la
intelectualidad de Venezuela, y yo pienso que hay una oportunidad
para que la izquierda mundial y la intelectualidad radical vengan
a Cuba y Venezuela, que participen en estos debates y se comprometan
con la realidad de nuestros países.
Cuando me preguntan
por el futuro de Cuba, como imagen digo...el Futuro de Cuba
pasa también por las calles de Caracas, y los camaradas venezolanos
están defendiendo también la permanencia de la Revolución
Cubana. Tienen una responsabilidad enorme.
Es por eso que el apoyo a ellos, el apoyo irrestricto (siempre crítico)
a los avances prodigiosos del discurso de Chávez es ahora
nuestra principal trinchera....Sin abandonar lo que tenemos en casa...Es
pues ver cómo las tesis de la Revolución Permanente
de aquel ruso en 1905 se manifiesta un siglo después.
Por eso,
a una transición estilo China, que es mi terror, se le contrapone
de manera desafiante la Venezuela cada vez más radical.
¿Quién ganará? A los revolucionarios no nos
gustan las apuestas. Mientras otros piensan entre lo uno y lo otro
nosotros lucharemos sin descanso para que venza la única
opción que merece la escandalosamente bella y coherente revolución
de Fidel Castro.
En tus escritos
vos has destacado la afinidad de los pensamientos e ideas de Trotsky
y el Che Guevara. Durante décadas parecía que hubiese
un muro de separación entre aquellos que se consideraban
trotskistas, comunistas y guevaristas y sobre la concepción
que cada uno tenía sobre estos dos dirigentes revolucionarios
¿Qué podés decirnos al respecto?
Por paradójico
que parezca cuando yo empecé a leer a Trotsky sus escritos
me resultaban de cierta forma cercanos, conocidos en la misma línea
que los del Che Guevara.
Al Che Guevara
le ha sucedido lo que, lamentablemente, les pasó a tantos
revolucionarios, que fueron apropiados por los partidos estalinistas
dándose una visión distorsionada de sus ideas y pensamientos
lo que creó ciertos prejuicios en otras tendencias revolucionarias
y socialistas, como la trotskista. Estos partidos estalinistas se
han transformado ahora en casi todos los países en partidos
reformistas, exceptuando a maravillosos compañeros de los
PCs con los que tenemos numerosos puntos de contacto y acercamientos
muy grandes. De hecho, yo misma vengo del PC, del PC cubano. Aprovecho
para decirte que estamos en el punto donde podemos trabajar con
los partidos de todas las tendencias marxistas sin demasiadas complicaciones.
Ese fue otro de los regalitos que nos ofreció el desmerengamiento
(palabra de Fidel Castro) del socialismo real.
Cuando yo conocí
las ideas de Trotsky reconocí las mismas ideas que de una
u otra forma había aprehendido del Che Guevara: La Revolución
Permanente, sobre el Desarrollo Desigual y Combinado en los países
de capitalismo atrasado, sobre el Internacionalismo, en sus críticas
a la burocracia soviética. Baste volver a leer con cuidado
El Socialismo y el Hombre en Cuba, o el Mensaje a la Tricontinental
o el Discurso de Argel para reconocer cuáles eran los resortes
del Che, su crítica feroz a lo que él mismo llamó
Potencias Socialistas. El internacionalismo como necesidad
para seguir siendo revolucionario. Un internacionalismo militante
y comprometido hasta los tuétanos.
De esta suerte,
tanto el Che como Trotsky cayeron en el mismo limbo. La izquierda
trotskista, en casos fundamentales como la argentina, considera
al Che tan sólo como mártir o héroe, no le
han reconocido sus aportes reales, concretos, explícitos
a la teoría revolucionaria... Tan sólo porque los
guevaristas muchas veces exaltaron su perfil guerrillero nomás.
Por otro lado. los trotskistas (en general) se vuelven alérgicos
cuando les hablan de guerrillas o de pólvora...Cuando el
primer guerrillero de la URSS fue el que organizó, centralizó
el Ejército Rojo. Ahora acá en Buenos Aires me han
regalado el libro de los apuntes militares de León Trotsky
¡Y hay que ver no más sus espléndidos criterios
sobre la guerra revolucionaria! El derecho a la violencia de los
explotados sobre los explotadores la defendieron los dos, clara,
explícita y recurrentemente.
También
ambos tuvieron defectos, como todos los revolucionarios, como todos
los que intentan algo en este mundo, siempre pueden equivocarse.
Hemos sido víctimas de la desarticulación más
espantosa con esa separación en espacios cerrados de los
mejores marxistas.
Y eso de trotsko-guevarismo
no es nada nuevo. No creo que lo que yo defienda sea novedoso. Néstor
Kohan me ha regalado un libro de Carlos Rossi (seudónimo)
donde habla de estos mismos temas, que yo recién descubro.
Sí, soy una tonta descubriendo el agua tibia, como decimos
en Cuba. Pero las circunstancias me obligaron a ello.
Además,
me consta que el Che leyó a Trotsky y que compartía
sus posiciones internacionalistas y sobre otros temas. Baste mirar
una vez más la entrevista que Orlando Borrego le concedió
a Néstor Kohan, que es recogida en su libro El sujeto
del Poder. Por ejemplo, Ernest Mandel ya intentó algún
tipo de acercamiento entre ambas corrientes; o gente como Michel
Lowy en su libro sobre el Che también menciona esta afinidad
entre el Che y Trotsky. Lo que ha pasado ahora es que yo vengo de
la Revolución Cubana, no milito en ningún partido
trotskista y resalto la figura de Trotsky. Lo único que planteo
es que los camaradas trotskistas reconozcan en el Che Guevara a
un camarada de lucha, que lo lean y que se den cuenta de que no
hay dos pensamientos más afines que los de ellos. Incluso
en las contradicciones entre uno y el otro, pese a la diferencia
en el tiempo, se nota que van por el mismo camino, y ante las mismas
dudas proponen las mismas respuestas. Lo mismo le digo a los guevaristas...que
conozcan a León Trotsky un poco más allá de
los propios partidos, que no lo rechacen per se.
Hace dos o tres
año mencionabas la palabra Trotsky y parecía que evocabas
al diablo. Yo creo que eso ha cambiado y creo también que
el camarada Hugo Chávez en su espléndida oratoria
y transparencia ha ayudado a desmoronar todas esa cortinas férreas
que hubo de acompañarnos tanto tiempo.
En el libro
del Che recién publicado en 2006 en Cuba Apuntes Críticos
sobre el manual de la Economía política de la URSS
(Aunque Carlos tablada ya había usado parte de ese libro
en su maravilloso libro Pensamiento Económico del Ernesto
Che Guevara, y luego Orlando Borrego lo contenía parcialmente
en su Camino al Fuego, este libro sale tal cual lo quiso
el Che con otros apuntes inéditos en este libro que te menciono).
El Che hace un análisis supercrítico a la URSS, al
punto de decir que estaba marchando al capitalismo.
Si lees La Revolución
Traicionada de Trotsky y luego lees éste verás una
consecución en el tiempo y el espacio, de las mismas críticas;
exactamente en el mismo sentido. Por eso debemos ser capaces de
entender que teniendo en cuenta las circunstancias concretas de
su respectivo accionar, ambos tenían el mismo camino hacia
el sistema socialista: la Revolución Permanente, a lo que
el Che llamó revolución ininterrumpida.
Por eso afirmo
que fue el Che quien me ganó (como les gusta
a ustedes decir) para el trotskismo.... o mejor a la trotskedad....
que no implica por supuesto militar en ninguno de los actuales partidos.
Tú por ejemplo vienes de Ted Grant, otros de Moreno, otros
de Posadas, de Pablo, Mandel, Lambert, etc. Yo provengo entonces
del tronco del Che Guevara. Así es, para que
me sigan criticando; trotskizo al Che en el misma medida
y proporción que guevarizo a Trotsky. No es el
caso, pero lo mismo puedo decir de Rosa, Mariátegui, Gramsci,
etc. a los que nuestros perversos enemigos tratan de dividir y nosotros
convertimos en sectas estrechas.
Los pensadores
marxistas... los que de verdad han servido a la causa revolucionaria,
con la palabra o con el fusil, mantienen una coherencia exquisita
y una misma cadencia. Incluso en sus errores. Sucede que en el caso
de Trotsky y el Che el desentendido ha llegado a niveles de escándalo
de uno y otro lado de la barra. Por eso soy trotsko- guevarista
mariateguista-gramscista-luxemburguista...etc.
Deberíamos
definir un término que recoja todos aquellos marxistas que
se alejaron del pensamiento oficial de Moscú y marcharon
a pesar de su ortodoxia comunista a contracorriente del oficialismo.
De hecho al Che como a Mella muchos oficialistas los acusaron de
trotskistas ¿Tendrían razón?
Vos sos
una defensora entusiasta de la revolución bolivariana y del
carácter socialista de la misma. También has manifestado
que la revolución venezolana es clave para la revolución
socialista latinoamericana. A comienzos del año, Chávez
propuso la creación del Partido Socialista Unido de Venezuela
(PSUV). En la izquierda revolucionaria de Venezuela y de América
Latina se ha dado todo un debate sobre la actitud que deben tener
los marxistas hacia este partido, si ingresar en él o mantenerse
al margen ¿Cuál es tu posición?
Yo creo que
hay que participar en la construcción del PSUV. Por eso felicito
mucho a los marxistas venezolanos que han entrado y apoyado el PSUV.
Lo que no quiere decir que no haya grandes retos. No va a ser miel
sobre hojuelas. Va a haber una batalla fuerte. Es un partido al
que también han ingresado muchos burócratas y reformistas,
pero es una misión de los marxistas, que creemos en el frente
único revolucionario, dar allí dentro la batalla porque
allí es donde está lo más revolucionario de
Venezuela.
Psicológicamente
hay que entender que Chávez es una figura revolucionaria
y tiene una autoridad tremenda en el pueblo, y el pueblo lo sigue.
Hay gente que tiene el problema de disminuir el papel subjetivo
de las personas y de los dirigentes populares; lo cual es contradictorio.
Porque mientras que elevan a la categoría de figuras bíblicas
a Marx, Lenin o Trotsky, pese a los errores que pudieron haber cometido
en determinados momentos, intentan disminuir la importancia de Chávez
o Fidel en el proceso revolucionario, lo cual es un error.
Las personalidades
son producto de las circunstancias, surgen como consecuencia del
devenir histórico. Como soy Físico te pongo un ejemplo
ilustrativo, amén de ser llamada positivista (¡soy
llamada de tantas maneras!):
Cuando una fuerza aplicada sobre un péndulo se implementa
con la misma frecuencia de la oscilación, ocurre la resonancia.
Que es un fenómeno muy útil pues incrementa al máximo
la amplitud de la oscilación. Pues bien, Chávez con
su acción, su palabra y, por fortuna, por haber llegado al
poder encontró que su frecuencia era la misma que la frecuencia
interna de la oscilación histórica, y se produjo la
resonancia.
Negar esto es como negar las olas del mar. Tal cual , hay que entrar
en resonancia con el proceso revolucionario ....eso sí, sin
perder las perspectiva de lo delicado que es un partido político
con más de cinco millones de aspirantes, después de
la resaca del fin de los partidos, el fin del socialismo, etc.
Fíjate
David, no ha pasado demasiado tiempo desde los espantosos años
90 cuando casi todos perdimos un poco la fe en los partidos y esta
gran construcción. Es por eso que dialécticamente
debemos comprender a los que les repelen este partido por experiencias
amargas anteriores. Ustedes en la Argentina tuvieron la explosión
del MAS que dejó marcado para siempre a los trotskistas de
este país. Es por eso que debemos hacer un trabajo mancomunado
para que funcione este instrumento que tanto necesita la revolución.
Pero debemos estar en él. Fuera de él es poco lo que
puede hacerse. Por supuesto que hay que fortalecer otras instancias,
que sirvan de contrapeso clasista como son las secciones sindicales,
pero hay que convencer a todos los compañeros a que den este
paso, y desde allí organizarse y ver cómo se las van
a arreglar Sé por demás que para muchos compañeros
que llevan años organizándose no debe ser fácil.
Yo no estoy
de acuerdo con esos grupos que creen que su organización
o aparato es más importante que la impronta y su papel en
la sociedad. La organización por la organización es
una exageración. La organización es importante, y
su articulación interna también. Lo sé porque
fui de alguna manera dirigente de base del PCC en varios momentos,
y en la medida que el funcionamiento interno era mejor más
podíamos hacer en las tareas concretas donde actuábamos,
pero con los métodos que la realidad te permite. Sabiendo
que el aparato es un medio y no un fin en sí mismo.
Debemos no tenerle
miedo a los fantasmas del pasado y entregarnos con fervor a construir
este partido revolucionario. Quienes más experiencia tenemos
somos los que nunca renunciamos a los partidos...Los reformistas
dejaron de militar, por tanto tenemos muchas ventajas sobre ellos.
Demostrar esa ventaja será nuestra tarea.
La construcción
del PSUV es una victoria para todos aquellos de todas las tendencias
marxistas, que en los difíciles momentos siempre creímos
que Lenin tenía razón, que sin partido revolucionario
no hay socialismo. Hacer verdad esto en un gigantesco partido es
nuestro reto, porque será un gigantesco reto la construcción
del socialismo en Venezuela. No aprovechar esta circunstancia es
algo que la historia no va a perdonarnos. Tenemos que arremangarnos
la camisa y luchar. De seguro que nos equivocaremos en muchas cosas,
pero la mayor equivocación es no hacer nada y meter la cabeza
en la arena.
Otra cosa, si
ves hablo siempre en primera persona del plural. Nuestro Partido
¿Por qué? Porque algo que no creo que tendría
éxito este partido si no comenzamos a organizarnos de una
buena vez los revolucionarios...Al menos en el Continente.
Es gracioso,
pero ahora la Internacional comenzará por aquellos
países que Carlos Marx no conocía, incluso a los que
no entendió muy bien. Pero sigue siendo la Internacional
de Carlos Marx. No sólo debemos comprometernos, juzgar, equivocarnos,
etc. los que no seamos venezolanos. Esta vez no podrá hablarse
de intereses nacionales, como el PCUS soviético
post-Lenin.
Aun así
los trabajadores de Latinoamérica deberíamos retomar
aquello que se realizó en La Habana de los 60, la OLAS, o
la Tricontinental. Allí se reunió todo el mundo
revolucionario por vez primera... Desde la URSS y China como potencias
socialistas hasta los guerrilleros de Centroamérica, VietNam
en plena faena, etc....Más que los foros estos: horizontales,
me gustaría ver una reunión con la resistencia de
Iraq, Palestina, partidos marxistas etc. Todo aquel que le conteste
a la burguesía en todas sus ramas y connotaciones. Pero eso
está bien lejos. Por lo pronto, empezar a edificar el partido
Socialista de la Gran Colombia es crucial para el éxito del
PSUV. Sólo comenzar a pensar en eso nos ayudaría a
quitarnos el susto.
Yo estoy escribiendo
ahora un artículo sobre esto, que se llama PSUV o partido
revolucionario de la Gran Colombia y digo que, aunque lo más
importante es construir el partido revolucionario en Venezuela,
esto todavía no está hecho. Hay que hacerlo y construir
el programa y comprometer a los trabajadores en eso. Y el PSUV nos
da esta oportunidad trabajando en su interior, ayudando a construirlo
porque pertenece al pueblo revolucionario de Venezuela. Y que ese
ejemplo hay que empezar a extenderlo por toda América.
Hay que construir
frentes comunes aprovechando la circunstancia que da Venezuela,
no sólo en el aspecto ideológico, sino también
en con los medios y posibilidades que da la revolución. Por
ejemplo el gobierno editó un millón de ejemplares
del Manifiesto Comunista para su distribución gratuita. Y
de ahí tenemos que buscar todo el apoyo necesario para estos
compañeros revolucionarios. También ingresaron algunos
compañeros del PC, pese a que sus dirigentes dijeron que
no.
Habrá
que ver cómo se agrupan y unen todos los marxistas en el
PSUV. Pese a que Chávez dijo que no habrá tendencias,
eso está por ver. Con todo el respeto que me merece. Pero
no creo que no vaya a haber tendencias. Porque si están los
reformistas de un lado y los marxistas del otro, el surgimiento
de tendencias va a ser inevitable. Si el ala que debemos defender
se convierte en una fuerza importante, yo creo que Chávez,
como yo creo que poco a poco está haciendo, se va a decantar
por esta ala, a pesar de la burocracia y la corrupción que
también existe en sectores de su entorno. Está en
su carácter. Fíjate que en lugar de ir a la reunión
del MERCOSUR, anunció que irá a Rusia a comprar armas
para defender la revolución. Al MERCOSUR la tildó
de organización capitalista ¡Dios mío! Cuando
yo decía eso hace un año era poco menos que una terrorista
y una sectaria. Ya ves cómo cambia el panorama.
Entonces, todos
a fomentar el partido. Yo sé que ustedes, los de la Corriente
Marxista Internacional, han hecho un gran trabajo en esto. Creo
que de alguna forma ha llegado la hora para que todos los trotskistas
nos encontremos (con nuestras dudas y apreciaciones diferentes)
allí adentro.
Hugo Chávez
y su revolución han roto el celofán para una verdadera
revolución en el Continente que, parafraseando al Che, será
socialista o será una caricatura. Es lo que merece entre
otras cosas la revolución cubana que aguantó ella
sola los embates del Fin de la Historia. Este Partido es nuestro
mejor premio. Hagámoslo juntos, pues.
No cabe duda
de que América Latina está a la vanguardia de la revolución
mundial, lo que contrasta con la situación que existía
hace 10 ó 15 años ¿Qué perspectivas
ves a este proceso y qué recomendaciones darías a
los revolucionarios del continente?
El péndulo
a la izquierda que hemos agarrado en contrapeso al neoliberalismo
de los años anteriores ha sido espectacular. Pero tampoco
me dejo llevar por las expectativas. Porque también han ocurrido
eventos medio raros. Por ejemplo, el proceso que hubo el último
año en México, con Atenco, Oaxaca, o la Convención
Nacional Democrática de López Obrador. Yo pensé
que iban a tener un impacto mayor, con las grandes movilizaciones
que hubo, por lo que significó la comuna de Oaxaca, y todo
eso. Yo tenía grandes expectativas, pero no triunfó.
De alguna manera la izquierda no supo sacarle la tajada, a mi juicio,
a la situación, independientemente de que algunas tendencias
revolucionarias tuvieran un crecimiento muy importante. Tanto el
Subcomandante Marcos como López Obrador podían haber
tomado el ejemplo de Cuba cuando Batista dio el golpe de Estado,
considerar eso un fracaso y de ahí seguir avanzando. También
tenemos muchos amigos como es el caso de Tabaré
Vásquez en Uruguay, con las expectativas que creó
al principio y ahora quiere reconciliarse con los responsables de
la dictadura sacando una ley del punto final; o el caso de Lula
en Brasil. O sea, reconociendo este giro general a la izquierda,
también vemos estos toquecitos a la derecha. Por eso no podemos
confiarnos, debemos afianzarnos más. Habrá que ver
qué pasa en el Ecuador; ver hasta dónde llega el proceso
en Bolivia, que es muy contradictorio, con un presidente que es
un dirigente social en un proceso diferente al de Venezuela.
Lo que pienso
es que no debemos perder mucho tiempo, que el péndulo puede
irse a la derecha. Sarkozy ganó en Francia y Mauricio Macri
puede ser que gane la alcaldía de Buenos Aires. Con toda
la interpretación que pueda hacerse, son señitas de
derecha. De ahí mi preocupación y mis prisas.
Por eso me dedico
a escribir todo lo que puedo, porque es lo que puedo hacer en este
momento. Y tenemos que reforzar los puntos de contacto entre los
revolucionarios de América Latina, tratar de ver si de verdad
seremos capaces de funcionar como una organización revolucionaria
entre tantos compañeros con los que hablo, si vamos a alcanzar
la mayoría de edad, superar los problemas subjetivos, de
divisiones entre revolucionarios y demás, y vamos a plantearnos
un programa de acción mínimo común.
Mi recomendación es que debemos unirnos, que necesitamos
el partido en Venezuela, que necesitamos el partido en Argentina,
y en todas partes, porque es quien puede canalizar todas nuestras
energías.
Por último,
Celia, cómo valorás tu estancia en Argentina, la presentación
de tu libro y demás actividades
Muy bien que
me preguntas. Me ha ido muy bien, excelente, nunca me pude imaginar
algo así. Pero aprovecho para decirte algo en lo que he meditado
mucho para entender tal bienvenida. Como dije en la charla, me pasó
como a Charlot en Tiempos Modernos, la emblemática
película de Charles Chaplin. Cuando pasaba una huelga y de
casualidad él sale inocente de una alcantarilla y le colocaron
la bandera roja y él daba tumbos para acá y para allá
con la bandera. Más o menos así: Yo tengo muchos atributos
que no dependen absolutamente nada de mí. Provengo de la
revolución cubana, mis padres son revolucionarios fundamentales
de ella, y yo tan sólo he sido medianamente consecuente con
eso, junto con cierta pericia de juntar letras, ahí está.
Lo importante es que León Trotsky y el pensamiento radical
están en el alma de las personas de este momento, se dio
entonces en este instante el fenómeno de resonancia que te
conté arriba, tan sólo momentáneamente. Fíjate
nomás que Chávez habla de Trotsky, de Gramsci y con
eso se hace más popular, eso implica que el pensamiento de
la revolución y el internacionalismo pertenecen al momento
histórico que vivimos. Curiosamente empieza a ser tema popular.
No he hecho nada en mi vida que merezca las atenciones que me ofrecen,
es porque ando en sintonía con las circunstancias, casualmente,
como el Charlot de la alcantarilla.
La otra punta
de la madeja es porque, prácticamente silvestre, me alinié
con las ideas del marxismo radical: Busca que te busca a pesar
de que me lo ocultaron por mucho tiempo, como a muchos otros,
Trotsky se me aparece en el momento adecuado en las circunstancias
justas. Le conozco poco antes de la caída del muro de
Berlín, y eso hace que su pensamiento resulte fresco
y renovador...
De tanto perseguir
el camino radical e internacionalista de la revolución cubana,
esa historia subyacente, pero evidente en Cuba...que comienza con
José Martí y su partido de clase para poder lograr
nuestra tardía independencia, Julio Antonio Mella (también
acusado de trotskista) por el tristemente famoso Vidali; La Joven
Cuba y Antonio Guiteras, las sucesivas confusiones estratégicas
del Partido Socialista Popular (con Machado, con Batista), el Asalto
al Cuartel Moncada , donde mi tío Abel Santamaría
y mi madre participaron junto a Fidel; la fundación del movimiento
26 de Julio donde fueron mis padres fundadores y que encarnó
el ideal de un movimiento de vanguardia que descartó cualquier
opción electoral (a diferencia del PSP), el PSP era el antiguo
Partido Comunista de Cuba, que tan sólo dejó de llamarles
aventureros un año antes del triunfo. Fidel y su mirada inmensa
y profunda en los procesos revolucionarios. Si alguna revolución
puede enseñarse como permanente y sin etapismos confusos,
¡ésa es la nuestra! Por último, el Che en su
intangible verdad....eso no más me acercó al trotskismo.
Ahora la realidad
que vivimos, cuando los resortes para la supervivencia de la revolución
más duradera y consecuente de la historia, pasan por otra
revolución, los principios del Viejo toman carne y hueso.
Se me amontonan
todos estos factores encima....Muchos me dicen sorprendidos ¿Y
cómo se puede ser trotskista en Cuba? Yo les respondo
con un infinita seguridad No: cómo se puede no ser
trotskista en Cuba Con la tradición revolucionaria
de nuestra historia y nuestra tradición internacionalista
por excelencia.
En un reciente
encuentro, el pensador y revolucionario cubano Frenado Martínez
Heredia sentenció: El pensamiento marxista forma parte
sustancial de la cultura de Cuba. Me puse a pensar en qué
otra parte del mundo ocurre igual; no se me sumaron muchos países.
En Cuba no aceptamos a ningún dictador, no hubo ni un
solo desaparecido, con los crímenes del Moncada se levantó
el pueblo cubano y hubo de ser indultado Fidel Castro, no tuvimos
miedo, ni en Girón ni con la Crisis de los Misiles, fuimos
participantes insignes del derrocamiento del apartheid en África,
destruimos las tesis de Fukuyama enarbolando la consigna de Socialismo
o Muerte. Ya vamos casi para 50 años de revolución,
hemos bañado de médicos y maestros el mundo.
Trotsky también
nos pertenece porque estuvo silvestre", quizás
en estos acontecimientos, él y el resto, en perfecta armonía
con el Sol, el ron y el tabaco. Por eso te digo David, que entré
en esta historia por contrabando, con cierta inocencia, tratando
de lograr la coherencia que había aprendido desde niña
con el pensamiento marxista del mundo.
Eso sí,
te digo camarada, para quitarme la banderita roja de Charlot en
Tiempos Modernos, ahora habrá que matarme.
Muchas Gracias
Celia y hasta la próxima
Gracias a ti
y nuevamente a El Militante y a la Fundación Federico Engels
por hacerme vivir momentos tan felices....Ustedes son especialistas
en eso...en hacerme feliz.
* Celia Hart
Santamaria, (44) física, escritora y miembro del Partido Comunista
de Cuba, presidenta de la Sociedad Cultutal José Martí en La Habana
e impulsora del comité de solidaridad con Palestina. Celia es hija
de Armando Hart Davalos y de Hayde Santamaría, el primero miembro
de alta jerarquia de la nomenklatura cubana, que ocupara el cargo
de Ministro de Cultura y de Educacion tras el arribo de Fidel Castro
al poder. Su madre quien participara en el ataque al Moncada (1953)
y presidiera La Casa de Las Americas, se suicido el 26 de julio
de 1980.
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